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Virgen de Guadalupe: cien años del atentado de un anarquista español

Portada de El Universal el día del atentado en la Basílica de Guadalupe. Fotografía: Archivo El Universal (Fuente: https://de10.com.mx/).

Colocó dinamita en un ramo de flores cerca de la imagen; destruyó todo lo que había alrededor, pero la tilma y el cristal protector, que no era blindado, quedaron intactos

El pasado día 14 de noviembre se cumplieron cien años del atentado de un anarquista español contra la imagen de la Virgen de Guadalupe en la basílica de la capital mexicana. La autoría tardó en descubrirse porque el presidente del país, Álvaro Obregón, un declarado enemigo de la Iglesia Católica, se había manifestado contra toda clase de culto y muy especialmente contra la veneración de la Guadalupana. En amplios medios del país (y no sólo eclesiásticos) se le supuso interesado en acabar con la imagen de la Virgen.

El anarquista Luciano Pérez escondió su bomba en un ramo de flores, una criminal ofrenda que causó bastantes daños materiales, pero que sirvió para que el pueblo mexicano y millones de creyentes de todo el mundo vivieran más intensamente su fe en la milagrosa imagen. Han pasado cien años del atentado y casi cuatrocientos más desde que la Virgen María se apareciera al catecúmeno Juan Diego, uno de los primeros indios en convertirse al Cristianismo y al que se apareció Nuestra Señora pidiéndole que trasladara al obispo franciscano fray Juan de Zumárraga su deseo de que erigiera un templo sobre el cerro Tepeyac.

El prelado no se tomó en serio la supuesta aparición de la Virgen y le dijo al indio que le llevara alguna prueba del milagroso suceso y del mensaje de María. En la siguiente aparición, el 12 de diciembre de 1531, la Virgen le indicó a Juan Diego que ascendiera a lo alto del cerro y recogiera unas flores. Subió él y se encontró, en pleno invierno de diciembre, con unas rosas castellanas imposibles de encontrar en México y menos en etapa invernal.

Cuando Juan Diego acudió a la casa episcopal (que no era un palacio precisamente), doce años después de desembarcar Hernán Cortés y derrotar a Moctezuma con ayuda de tribus enemigas de los aztecas, el obispo, algunos familiares y una sirvienta negra se quedaron de piedra cuando el indio desplegó el ayate y, junto a las rosas, en la tela de abrigo de Juan Diego apareció la hermosa imagen de María, lienzo no pintado por Murillo, Rafael o Leonardo da Vinci, sino por el mismo Dios.

Se hizo la ermita y se convirtió en lugar de peregrinación para los indios evangelizados, primero unos cientos y luego miles y miles. Juan Diego era el cuidador del pequeño templo. En una de las peregrinaciones, a un indígena se le disparó el arco fortuitamente y la flecha fue a clavarse en el cuello de un indio atravesándolo. Se la arrancaron y curó instantáneamente. El milagro provocó que en los años siguientes se convirtieran unos nueve millones de habitantes de las diversas tribus mexicanas del amplísimo territorio denominado entonces por la Corona como Virreinato de la Nueva España. 

Muchos y grandes milagros ha hecho la Virgen de Guadalupe mexicana (hay una advocación con el mismo nombre en Extremadura) y el mayor no fue que saliera indemne de la bomba colocada por nuestro compatriota Luciano Pérez. El fabuloso hecho sobrenatural es la imagen misma con su racimo de milagros.

El primero, la permanencia de una tela hecha de fibra de maguey, que tiene una vida máxima de 50 años mientras ésta pervive durante quinientos. El segundo, la existencia de unos colores que no responden a pigmentos químicos algunos. El Nobel de Química de 1938, Richard Khun, analizó la tela y no halló ningún elemento químico. Y más tarde, los científicos de la NASA, Jody Smith y Philip Callahan (a título individual) constataron otro milagro: la tela no tiene pinceladas; los colores no están pegados a ella, sino a cortísima distancia. Colores que no tocan la tela, vivos y brillantes durante casi quinientos años. Escribieron un librito sobre la tilma del indio Juan Diego. Otro investigador, José Aste Tonsmann, ha descubierto otro enorme milagro: 13 figuras reflejadas en el iris de los ojos de la Virgen, los trece personajes que presenciaron el milagro de las flores y del ayate o tilma con la imagen mariana.

Leyó Tonsmann en una revista un artículo de Carlos Salinas comentando el descubrimiento, por parte del fotógrafo Alfonso Marané, de una especie de figura humana en uno de los ojos de la Virgen. Tonsmann, peruano, doctor en ingeniería de sistemas ambientales por la Universidad de Cornell (Estados Unidos) y experto de IBM en procesamiento digital de imágenes, estudió durante dos años, por computadora electrónica, los iris de los ojos de la Virgen y encontró reflejados en ellos a los 13 protagonistas de nuestra milagrosa historia. El libro de Tonsmann está en mi poder. El de los científicos Smith y Callahan no lo he podido adquirir todavía; no está editado en España, según me dicen.

Muchas más cosas hay para contar sobre la Virgen de Guadalupe. Si ella me concede más larga vida, prometo seguir escribiendo sobre Ella. Esto suena un poco a chantaje, pero seguro que me perdonará. Y ustedes reflexionen sobre la Virgen, sobre su Hijo Jesucristo, sobre la Evangelización de América y sobre la que necesita España. Ya la están haciendo los curas mestizos que están viniendo a nuestro país ante la falta de vocaciones aquí. Bienvenidos, conquistadores y evangelizadores. Uno de ellos ofició el funeral por mi querida suegra. Estáis en vuestra casa, la madre patria, la que os llevó una hermosa lengua, el español, y una hermosa religión, el Cristianismo. Queremos enormemente a los pueblos hispanoamericanos pese a las imbecilidades que dicen personajes y personajillos como el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. Recemos a la Virgen de Guadalupe por él y por todos los no creyentes.

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Ramón Gómez Carrión

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  • Un excelente trabajo de investigación sobre este anticlerical atentado a la Virgen de Guadalupe en México. Sirvió para agrandar la fé católica. En esta España laica la vocación religiosa se está perdiendo. El domingo estuve en misa y coincidió con un bautizo había muchos hispanoamericanos. Un abrazo tocayo y felices fiestas.

    • Gracias, tocayo. Estos tiempos están perdiendo grandes conquistas del pasado, empezando por la cultura grecorromana y siguiendo por la civilización cristiana que sublimó aquella. La cultura de la vida está siendo sustituida por la de la muerte y la vacuidad de una ideología de género que es la negación de la inteligencia. Es triste el laicismo inane, pero más triste aún la vacuidad mental. La inmensa mayoría de nuestros políticos son unos descerebrados. Y lo peor es que no echan de menos el cerebro. Un abrazo.

  • Enhorabuena Ramón, una vez más, por tu exposición y argumentos… Y quede claro que la ignorancia será siempre atrevida u manipuladora: sin saber que la devoción mayoritaria del pueblo mexicano a la Virgen de Guadalupe (de la advocación mariana que llevaron los aventureros conquistadores extremeños) es heredera de la diosa femenina Tonantzin de la ancestral tradición del pueblo maya liberado de la barbarie… Y por ello México entero y sin excepciones adora a la Virgen de Guadalupe…

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