Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

500 HdL

Cuando la ’Hoja’ era de papel

Ramón Gómez Carrión.

No es verdad que cualquier tiempo pasado fue mejor. Hubo cosas mejores y otras muy malas. Desde que el hombre apareció sobre la Tierra (o un poco más tarde, es decir tras lo de la manzana de Eva y Adán), la batalla entre el bien y el mal no ha cesado y todo debido a que cada quien y cada cual hace lo que le viene en gana con ese don, el más grande que los cielos concedieron al ser humano, según Cervantes, y que se llama libertad. Cuando don Miguel, ‘el manco de Lepanto’, escribió esa gran verdad en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, había estado cinco años prisionero de los moros en Argel y renegaba de la esclavitud. No había periódicos y abundaban los libros de caballería, una manera de soñar con irrealidades igual que se hace ahora con series de todo tipo en redes sociales y otras fruslerías, así como con la inteligencia artificial.

Los periódicos de papel son un invento del siglo XIX, tuvieron un gran auge en el XX y están de capa caída en el XXI. Los quioscos de prensa o han cerrado o se han reinventado para vender botellines de agua y mil chucherías que nada tienen que ver con la libertad de expresión. Bueno, la verdad es que aún se mantienen algunas revistas que no suelen ser de opinión, sino de historias de famosas y famosos. Han florecido los periódicos digitales y se les puede augurar larga vida porque son muy variados y en ellos encuentran alimento lectores de todas las tendencias políticas.

Entre los digitales consolidados hay que contar a esta Hoja del Lunes, que en otros tiempos fuera de papel y conoció años y años de gloria y de aceptación de los lectores. La inteligencia artificial (IA) me ha ilustrado diciéndome que la alicantina fue una de las Hojas con más éxito de España, junto con las de Sevilla y Bilbao. Pero el galardón de ‘primera’ publicación de las Asociaciones de la Prensa (tenían la exclusiva para aparecer los lunes) se lo lleva la Hoja del Lunes de Barcelona, en 1926. Se cumplen cien años ahora. Los periódicos, por ley del Gobierno del dictador Primo de Rivera, para garantizar el descanso semanal (y dominical) de los trabajadores, no salían los lunes. Ignoro de quién fue la idea de editar las Hoja del Lunes, pero la IA nos indica que impulsaron la iniciativa, sobre todo, los políticos José Francos Rodríguez y Alejandro Lerroux, ambos presidentes de la Asociación de la Prensa de Madrid. El segundo creó el Montepío de Periodistas y llegó a presidir, en tres ocasiones, el Gobierno de la Segunda República.

La Hoja del Lunes de Alicante inició su vida el 20 de enero de 1936 y fue Emilio Costa Tomás, presidente de la Asociación de la Prensa, el fundador de la publicación. Costa dirigió el Diario de Alicante, un  prestigioso rotativo que marcó una época brillante. Como intelectual de prestigio trabó amistad con Rafael Altamira, Óscar Esplá y Gabriel Miró. De la primera junta directiva responsable de la Hoja formó parte otro excepcional periodista, Álvaro Botella Pérez, director de otro periódico alicantino, El Luchador. Tras la Guerra Civil reapareció la publicación, pero, durante mucho tiempo, con nombre de Lunes y dirigida por Ambrosio Luciáñez Riesco. Durante más de 20 años estuvo gestionada por Prensa y Radio del Movimiento. En 1968 se inició una nueva etapa, con la Asociación de la Prensa al frente, etapa que fue muy fecunda y que terminó el 19 de  noviembre de 1984, tras haberse legalizado la salida de los periódicos ‘diarios’ los lunes. La última Hoja que dejó de publicarse en papel fue la de Valencia en 1992.

La recuperación de la Hoja del Lunes de Alicante en formato digital se inició en el año 2012. Sus ‘páginas’ están abiertas a toda la sociedad alicantina y a todos los niveles. Abundan los artículos de opinión, de lo más variados como corresponde a una publicación abierta a la enorme riqueza cultural de nuestra provincia. Pero allí tienen presencia también acontecimientos sociales, económicos, sanitarios, deportivos… Es un semanario en el que se respira libertad de la buena. Todos los que escriben buscan hacer amigos y algunos lo manifiestan expresamente cada semana. Creo que lo consiguen. Hay perfume de libertad, no de esclavitud. Yo me siento a gusto entre tanta buena gente.

Ramón Gómez Carrión

Periodista.

6 Comments

Click here to post a comment