Al paso

Navidad cada vez más laicista

Imagen: Gerd Altmann (Fuente: Pixabay).

Desaparecieron los belenes de los colegios; ya no suenan villancicos en las calles y se persigue públicamente a la Iglesia en aras de una falsa neutralidad religiosa.

La democracia no le ha ido nada bien a la Iglesia en general y especialmente a la celebración de la Navidad. Hasta en las altas instancias de la Unión Europea han intentado que desde las instituciones comunitarias no se felicite ‘la Navidad’ sino ‘las Fiestas’. El Papa Francisco, en la rueda de prensa durante el vuelo de regreso de su reciente visita a Chipre y Grecia, lamentaba la postura antinavideña del organismo europeo y recordaba que los padres de la nueva Europa comunitaria se inspiraron en los principios de la civilización cristiana que configuraron la convivencia de las naciones del Viejo Continente durante siglos.

Los enemigos de la Navidad son los enemigos de la religión y son fundamentalmente los comunistas (que masacraron el catolicismo español durante el gobierno del Frente Popular y a los ortodoxos de Rusia durante la dictadura del proletariado leninista y estalinista), junto con los socialistas y compañeros ’retroprogresistas’. Todos ellos llevan años y años (sobre todo desde el Gobierno del infumable Zapatero, superado por el sociocomunista Ejecutivo de Pedro Sánchez) socavando algunos de los fundamentos de nuestra historia grecorromana y cristiana.

El Cristianismo siempre fue progresista y diría que casi todos los Papas lo han sido, sobre todo desde finales del siglo XIX con León XIII, ese gran pontífice que condenó, sin paliativos, el Comunismo (entonces se llamaba Socialismo) y el Liberalismo (ahora  Capitalismo Neoliberal), en su famosa encíclica ‘Rerum Novarum’, mucho más impactante en su tiempo que la ‘Fratelli Tutti’ de Francisco, el actual Santo Padre, al que acaba de peregrinar la vicepresidenta del Gobierno Frankestein, Yolanda Díaz, implorando de Su Santidad la bendición de su comunismo, que por lo visto ya no es dictatorial sino transversal, aunque creo que no ha dicho que sea así para mayor gloria de Dios. Se discute si la audiencia fue oficial o privada, aunque algunos expertos (hay expertos para todo con discursos dispares) tuvo que ser oficial porque viajó en el Falcon de Moncloa, que no es exclusivo de Sánchez.

Sánchez, primero, y Díaz han ido al Vaticano después de aprobar ley de la eutanasia y mantener la ley del aborto, dos leyes condenadas abiertamente por Francisco. Lo que no se entiende es su interés por fotografiarse con el Papa. Bueno, sí lo entiendo: pura propaganda para congraciarse con algunos católicos inocentones que pensarán que no serán tan malos socialistas y comunistas cuando el Papa los recibe y les sonríe. No son tan malos, son peores. Lobos con piel de cordero. Miren, si no, el regalo navideño que le han hecho al Papa: enviarle como embajadora a Isabel Celaá, la enemiga de la enseñanza concertada y especialmente de los colegios católicos.

Los concejales socialistas y comunistas del Ayuntamiento de Alicante (menos en la época de José Luis Lassaletta, un católico practicante cuando en el PSOE de la transición abundaban los socialistas cristianos, especie en peligro de extinción –ignoro si quedan aún algunos ejemplares–) se han distinguido por su anticlericalismo. Una muestra de su cristianofobia ha sido su oposición al Nacimiento monumental (28 metros de altura, récord mundial para el Guinness) que este año embellece la Explanada frente a la Rambla. Los alicantinos y los turistas que nos visitan disfrutan del belén y se fotografían con él. Las asociaciones de belenistas siguen luchando para que no se pierda la hermosa tradición que iniciara San Francisco de Asís hace unos setecientos años. Sigue habiendo muchos comercios que montan el belén en sus escaparates y creo que en infinidad de hogares la tradición del belén se mantiene.

Es lástima que la Navidad sea cada vez más laicista. Desaparecieron los belenes de los colegios; ya no suenan villancicos en las calles y se persigue públicamente a la Iglesia en aras de una falsa neutralidad religiosa. Vuelvo a lo que decía antes. No se entiende la antirreligiosidad de los políticos de izquierdas y su devoción por el Papa, el representante en la Tierra del Hijo de Dios que se hizo hombre y nació en Belén hace 2021 años. ‘Gloria in excelsis Deo et in Terra pax homínibus bonae voluntatis’; ‘gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad’. Me gustaría ver, esta Nochebuena, a Sánchez, a Yolanda, a Casado, a Abascal, a Arrimadas, a Junqueras, a Aragonés, a Puigdemont y a todos los portavoces parlamentarios de todos los partidos políticos cantando el villancico ‘Noche de Dios, noche de paz’. Seguro que casi todos ellos lo cantaron de niños. Pero ya no son niños. Con los años se les han retorcido los colmillos. Les deseo feliz Navidad y pido al Niño Dios que los convierta, que los devuelva a la infancia y busquen la paz, fruto de la justicia y no de ajusticiarse.

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Ramón Gómez Carrión

2 Comments

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  • Muy reflexivo tocayo tu escrito en Navidad, la religión siempre ha sido un arma arrojadiza de los partidos políticos que se hacen llamar progresistas, siguiendo el dogma comunista del ateísmo, y están muy equivocados. Feliz Navidad.

  • Así es amigo Ramón .
    Es un artículo magnífico lleno de autenticidad. La Navidad no tiene sentido sino es celebrar la venida del Niño Dios a la tierra !!

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