Opinión

En español, por favor

Sillones de la Real Academia Española (Fuente: RAE).

La RAE ha elegido recientemente a Asunción Gómez-Pérez, doctora en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, para la silla q de la institución, que estaba vacante. Esta experta en inteligencia artificial ha desarrollado su carrera en tres ámbitos: ingeniería ontológica, web semántica y datos enlazados. Según leo en El País, en todos ellos está presente la terminología, el procesamiento del lenguaje natural y el multilingüismo, lo que parece que incluye el estudio del léxico en todas sus dimensiones y tiene aplicaciones prácticas en la traducción automática.

Independientemente de las aportaciones que a buen seguro realizará desde su óptica especializada, espero que nos defienda del uso indiscriminado de extranjerismos, por mucho que en cuestiones muy técnicas sea difícil encontrar nuestros propios vocablos para definir nuevos conceptos.

Me enervo –según la tercera acepción del diccionario académico– cada vez que en programas de Antena 3 se utiliza “coach” para definir a algunos personajes que han entrenado o preparado a un participante de un concurso;  incluso le serigrafían el palabro en la ropa para que todos los televidentes lo reconozcamos como tal. Probablemente será porque palabras como entrenador o preparador son demasiado largas para incrustar en el vestuario.

El señor Borrell –alto representante etc., de la Unión Europea– en sus declaraciones políticas –últimamente cada dos por tres– utiliza el inglés como idioma y yo preferiría que usara el español –que hoy es más idioma europeo que el británico– en sus comparecencias. También me duele cuando lo hace el tenista Nadal, al que admiro en todo con esta excepción. Y no digamos cuando cualquier espécimen del mundo del arte escénico avanza algún proyecto del que quiere hacer publicidad pero “no quiere hacer spoiler”, en lugar de matizar que no puede avanzar el argumento o destripar el desenlace. En esta lista corta de despropósitos incluiría, asimismo, a los colegas que utilizan en las páginas económicas el concepto CEO –siglas de Chief Executive Officer para citar la función de quien seguramente será presidente ejecutivo, consejero delegado o simplemente director general de una empresa.

Los medios de comunicación tienen una responsabilidad en la defensa de nuestro idioma y sería bueno que la Academia estableciera alguna línea de asesoramiento para evitar este proselitismo que se hace de la, por otro lado,  muy respetable –como la de Cervantes– lengua de Shakespeare.

Sending
User Review
5 (1 vote)

Toni Gil

2 Comments

Click here to post a comment

*

code

  • Querido Toni: Me alisto en tu ejército contra los ‘progres anglófilos’ del idioma. Es absurdo que nos dejemos invadir por la palabrería británica teniendo un diccionario propio tan rico. Un abrazo.

Patrocinadores

Ojo al Lunes