Balones a la olla

Sin patrón de juego, con errores de bulto y guinda arbitral… El Hércules se hace el harakiri en La Nucía

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

Como refiriera la pasada semana, este otro titular también contiene las tres claves o pilares sobre los que sustentar el relato de lo acontecido ayer al Hércules, en La Nucía, aparte de todos los argumentos que componen la historia completa.

Un partido plagado de errores y regalos que, a la postre, se pagaron muy caros frente a un rival que, ni mucho menos, era uno de los gallitos del grupo; eso supuso dos penaltis justos que el conjunto local aprovechó. El favor arbitral, un gol del canterano herculano Abde que el colegiado, a instancias del juez de línea, anuló por fuera de juego. Nadie aparte de ellos dos, lo vio ni lo protestó, igual que la anterior jornada, cuando se le anuló a Manu Sánchez otro gol por mano inverosímil. Al final todo eso son puntos. Y finalmente el Hércules carece de patrón de juego; algo que sí existía al principio con el primer técnico, David García Cubillo. Sería temeroso, sería reservón, se conformaría con poco y daría mucho valor a los empates, aparte de no cuidar demasiado algunas expresiones o no ser más políticamente correcto, o no ser más cauto e inteligente en alguna de sus declaraciones. Pero el caso es que sabíamos a qué jugábamos con el técnico madrileño. Ahora no. De tal guisa, se llevó el partido La Nucía, con la victoria encontró petróleo, evita una lucha por el descenso, se mete entre los seis primeros e incluso lucha por una plaza en la Liga Pro. Como le sucediera al Atco. Levante en el Rico Pérez la pasada semana, a la finalización, celebraron poco menos que la consecución de una Copa de Europa. No es que el Hércules resucite cadáveres, pero sí da oxígeno y transfusiones a enfermos de larga duración, que ahora presentan un aspecto saludable. ¡Quién le iba a decir hace jornadas a Levante y La Nucía que lucharían por la Pro en la segunda ronda! Así el gol que consiguió el Hércules de falta, y con carambola incluida, quedó en mera anécdota.

Era la jornada decimoctava, la última de la primera fase de esta atípica liga, un domingo de marzo soleado, con temperatura agradable, y con el estadio de juego en buenas condiciones del bonito y coqueto Estadio Olímpico Camilo Cano, en La Nucía, en pleno corazón de la Comarca de la Marina Baixa. Como gesto y detalle, los jugadores del Hércules lucieron al saltar al campo una camiseta con el lema “Ánimo Toro” en alusión al compañero, Javier “Toro” Acuña, que esta semana fue de nuevo intervenido quirúrgicamente después de su nueva lesión. Para evitar especulaciones, todos los partidos del grupo comenzaron a la misma hora, en sesión matinal. Doce del mediodía.

La alineación del Hércules hubo de conformarse nuevamente condicionada por la plaga de lesiones, hasta el propio portero Falcón, indiscutible, no pudo ser de la partida; su puesto lo ocupó Adrián. Entre portería y defensa, cualquier parecido con principio de la temporada era pura casualidad. Lo de esta temporada no han sido cosas puntuales, ha sido una verdadera plaga, y por algo será. O quizá no solamente por una cosa, sino el compendio de varias.

La Nucía 2 – Hércules 1

Al principio de llegar a Alicante, el nuevo y tercer técnico de la temporada, el madrileño Manolo Díaz soltó ante la prensa una soflama, quizá no exenta de razón. Vino a decir algo así: “He trabajado mucho en el Real Madrid Castilla, en las categorías inferiores con los más jóvenes, he visto de todo y sufrido de todo en los últimos minutos. Tengo el corazón preparado a prueba de bomba” No seré yo quien le quite razones, que seguramente las tendrá, pero una cosa es eso y otra es el Hércules con su peculiar y especial idiosincrasia. Lo que pasa aquí es una realidad que en ocasiones supera a la ciencia ficción. El Hércules es un verdadero “Pupas” lo que en el argot se conoce como tal. Desde las tres lesiones consecutivas de Acuña a lo largo de la temporada, casi instantáneas, a muchas cosas más, tanto en forma de lesión al resto de la plantilla, como otras.

Si yo les dijera que voy a hacer la crónica de un partido de fútbol, en el que, en el minuto uno, un defensa se equivoca, el delantero queda franco frente al portero y éste le tiene que hacer penalti, jugándose incluso ser expulsado, vio la tarjeta amarilla, quizá me tildaran de pesimista, o bien me dijeran que eso solamente pasa una vez cada diez mil partidos. Si luego les dijera que empatamos de falta directa al borde de área porque el balón rebota en un defensa y el efecto despista al portero, quizá me dijeran que son cosas que pasan. Pero es que luego hubo más, porque en la segunda parte, el mismo defensa, Teo Quintero, ayer no fue su día, un balón fácil lo cedió de cualquier forma hacía atrás, provocó un saque de banda, el contrario sacó rápido, le confundió y casi innecesariamente provocó otro penalti que a la postre provocó la victoria local, e hizo estéril el esfuerzo y la suerte en el gol de falta que había supuesto el empate. Pero es que, en medio de todo ello, también les diría que, mediada la segunda parte, el canterano del Hércules, Abde, remató un centro por la derecha de cabeza, gol aparentemente legal, que nadie protestó, pero que entre juez de línea y árbitro se encargaron de anular, como hacía justo una semana.

Entonces quizá no lo entenderían, o comenzarían las dudas sobre lo que pasa en este club, seguro estoy que el técnico, Manolo Díaz, también le debe estar dando vueltas a lo mismo. El que más y el que menos ha visto muchas cosas, pero lo de este año en el Hércules entre unas cosas y otras, lleva camino de convertirse en un fenómeno paranormal. Como en el dicho: “Cualquier cosa mala es incluso susceptible de empeorar”.

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

El partido no pasó de entretenido, lo mantuvo vivo la incertidumbre del resultado y sobre todo lo que se jugaba La Nucía; solamente le valía la victoria para depender de sí mismo en sus objetivos. Menos de un minuto de juego, error de Teo Quintero, balón a pies de Mariano, salida a la desperada de Adrián, derribo y penalti, lo transforma Agüero. Un pequeño esbozo de Benja que no llega a peligro a pase de Appin, y acto seguido Pedro lanza un córner, que el propio Benja, cabecea y da en el palo. ¡Lástima! El Hércules recupera el ánimo después de lo vivido, domina unos minutos, pero La Nucía se rehace y nos vuelve a jugar de tú a tú, entonces como otras veces llega el acierto, pero más por lotería que por méritos propios. Faltaban cinco minutos para la conclusión del primer acto. Falta a Moyita, al borde del área, ocasión inmejorable, la bota Alex Martínez, le rebota en la barrera a Javi Cabezas, y el balón sale rechazado, o mordido, como dicen ahora, a la izquierda del meta Fornés, a contrapié, nada puede hacer.  Al instante pudo llegar el segundo para La Nucía, pero salvó Adrián, un balón que perdió Moyita. Descanso.

Tras la reanudación, se jugaron unos minutos en los que apretaba quien más falta le hacía, el de casa. El Hércules sufría y no estaba a gusto, por una parte, Adrián evidenciaba que ni es Falcón, ni había tenido minutos a lo largo de la temporada, adolecía de minutos de competición. Por otra parte, se sucedían los desajustes en defensa y el entendimiento con la medular. Volviendo al principio, no es lo mismo (Falcón – Raúl, Moisés, Tano, Nani) de principio de temporada, que ayer dónde solamente estaba Tano, y como lateral derecho, por circunstancias, fuera de su demarcación en el centro de la defensa. ¡Ah, por cierto! Y Pablo Iñiguez, de capitán en el Atco. Levante. De últimos de la tabla, ayer clasificados entre los seis primeros, para disputar la segunda ronda. Entonces minuto sesenta y dos, centro por la derecha, se les gana la espalda a los defensas y con acierto, mete la cabeza el joven Abde, gol, pero anulado. Fuera de juego decretó el árbitro. A todas, todas, jugada para revisar por el VAR, pero como en Segunda B no hay VAR, pues eso, a lamentarse y las quejas al “Maestro Armero”. Casi seguido otra buena intervención de Adrián, y otro casi gol aprovechando la segunda jugada, salió lamiendo el poste el disparo de Mariano. Y llegó el minuto setenta y siete y el enésimo error de Teo Quintero. Despeje hacía atrás, innecesario y sin venir a cuento. El fuera de banda lo aprovechan rápido para sacar, jugada de listos, Teo se ve desbordado, el delantero le gana la posición y sin tener la necesidad real le derriba y penalti que transforma sin piedad de forma contundente Fofo. El dos a uno inapelable, en un partido que a esas alturas estaba al menos controlado. Al margen de lo del árbitro, nada que objetar a que La Nucía venciera, merced a la ejecución de dos penaltis. De ahí hasta el final solamente el Hércules se estrelló, con rabia e impotencia frente a la meta de los de La Nucía.

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

En lo que respecta al técnico Manolo Díaz, un reproche por lo del patrón de juego. Ya lo apunté hace tres semanas. Insiste e insiste en Appin y Armando como pareja de baile en el centro del campo, ese doble pivote es todo fuerza, arrojo y empuje, más talento y menos caballos desbocados. Appin es muy bueno, pero por delante de la pareja de centrales, un Diego Benito a su lado no le vendría nada mal y no en el banquillo. Lo dicho: “Más jugones y menos bloqueadores”.

El Hércules ha acabado la primera fase en cuarta posición con veinticuatro puntos, veintitrés La Nucía y veintidós el Atco. Levante. Jugarán la segunda fase para luchar por dos puestos en la Liga PRO. Ahora al Hércules le esperan cuatro equipos del subgrupo de Cataluña, los puntos de esta primera fase son acumulativos. Por eso era tan importante lo de sumar y sumar, pese a no haber quedado entre los tres primeros.

Ahora llegará una pausa. La finalización del otro subgrupo y en el mes de abril la reanudación con el segundo acto.

Ojalá el Hércules, al margen del “Toro” Acuña, ya perdido, recupere a cuantos más lesionados mejor para la batalla. ¿Dará el equipo la medida, estará a la altura de las circunstancias y logrará una de las dos plazas PRO a las que tiene acceso, o realmente perderá una categoría, independientemente de cuál sea su nombre, pese a esta operación de maquillaje de la Federación en cuanto a nombres, siglas y denominaciones de categorías?

Eso o ¿SE HARÁ EL HÉRCULES EL HARAKIRI?

Badalona, Llagostera, Lleida y Cornellá. Le están esperando.

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Ferrándiz

Se puede ser de equipos muy grandes, muy famosos, ganadores de muchos títulos, pero nosotros somos del Hércules. Modestia y orgullo pueden ir de la mano. En nuestro corazón habita ese pálpito blanquiazul. Sentimos al Hércules, como sentimos la Explanada, el Postiguet o la Cara del Moro. Macho Hércules.

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