Balones a la olla

El Hércules afronta la segunda fase, caminando por la cuerda floja y sin red

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

El secretario técnico, Carmelo del Pozo, señala y culpabiliza directamente a la plantilla. Además, amenaza con tirar al “Pozo” a los que no den la cara.

Desde hace años, en éste y otro digital, titulo a esta sección “Balones a la olla”. A mitad de esta semana que ha pasado, el secretario técnico del Hércules protagonizó una secuencia, acto, pasaje o episodio, que bien podría haber titulado “Balones fuera”. Obligado como estaba a pasar por los micrófonos y las cámaras de los medios de comunicación, con cara larga y de circunstancias, sin empacho, se puso delante de la prensa y en apenas tres minutos, vomitó un montón de titulares, pareció como si los llevase preparados, o ya aprendidos desde casa. Todo ello coincidiendo con la finalización de la primera fase de la liga, y el tremendo varapalo que ha supuesto no clasificarse entre los tres primeros de diez equipos, lo que hubiera permitido tener ya en posesión una de las plazas de la nueva Liga Pro, o Primera División de la Federación Española de Fútbol. Y no solamente la no consecución del objetivo, sino como se ha firmado el último tramo de la liga, con sendas derrotas, frente al Atco. Levante y La Nucía, dentro y fuera de casa.

Del Pozo se sentó ante los medios e hizo un ejercicio de apología, de cómo echar la culpa a los demás, dando por supuesto y añadido, que nada de lo sucedido es culpa de él mismo. Asumir responsabilidades, ninguna, pese a que el devenir del Hércules tiene su rúbrica durante todo el curso, desde la confección del equipo hasta los cambios de entrenadores, alguno de ellos, sin venir muy a cuento, quizá más producto del capricho que de la real necesidad.

Estas son algunas de las perlas que dejó Carmelo en su comparecencia del miércoles día veinticuatro de marzo, donde apuntó, señaló y disparó a la plantilla, con munición gruesa:

“Se ha acabado el margen…   Se me ha acabado la paciencia… Alguno podrá aprobar en septiembre, otros ni eso… Quiero gente que dé la cara… Esto se veía venir y tendrá consecuencias… El que no lo entienda, yo me encargaré en sacarle de aquí… Algunos viven en una burbuja desde el principio… Prefiero un juvenil comprometido a un profesional inhibido… Si tengo que dar licencias de baja las daré… No me juego mis habichuelas ni las del club…”.

Carmelo del Pozo (Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol).

En ocasiones cuando se lleva a cabo una entrevista, el profesional dice: le he conseguido sacar un par de titulares, o bien aquello de: varios minutos hablando y no ha dicho nada, no ha dejado ni un solo titular. ¡Pues bien! En este caso hay que bucear y escudriñar en todo lo que dijo para poder encontrar un titular, pues en realidad todos lo son. Cuesta elegir, todos son jugosos y sabrosos. Su actitud se asemeja a la de ese profesor que castiga a toda la clase por el comportamiento de la otra media. Obviando a todos los que sí estudian, sí se esfuerzan, sí tienen buen comportamiento y sí muestran actitudes, con c, y aptitudes, con p.

Sus palabras son ofensivas para profesionales como Falcón, Nani, Tano, Moisés, Appin, Borja, o Raúl Ruiz, aunque también es cierto que, a otros, se lo debería de haber dicho mucho antes al oído, en un apartado, antes que lavar trapos sucios fuera del vestuario. Esa es una máxima no escrita, que en este circo sigue estando vigente.

Es más que una evidencia que hay jugadores que no han dado la talla; es una evidencia que el destino ha tratado de forma cruel al equipo con el castigo y lacra de las lesiones; es evidente que la mayor lesión y repetida ha recaído en el jugador franquicia, Javier “El Toro” Acuña; y resulta también obvio que el cacareado fondo de armario que se propagó a principio de temporada, a la hora de la verdad no ha estado a la altura de las circunstancias. Pero cuando Carmelo del Pozo, responsable de la secretaría técnica, comienza a echar balones fuera como si nada tuviera que ver con él, habría que recordarle la confección de la plantilla, el dichoso fondo de armario, la rápida salida del experimentado central Pablo Iñiguez, cuando hubiese sido un activo esencial en el centro de la defensa, a poco que llegaron sanciones y lesiones, no hay más que ver que se ha hecho el líder del Atco. Levante. También es más que cuestionable la razón por la que largó, a David G. Cubillo cuando el equipo estaba en segunda posición, en plaza de ascenso, por qué razón entregó el equipo a Alejandro Esteve, quien confundió el vestuario con un laboratorio, hizo varios inventos fallidos, algún experimento nefasto, pruebas y cambios caprichosos y al final el juguetito le estalló entre las manos. Y finalmente, la apuesta en principio coherente por Manolo Díaz ha sido fallida. Díaz tendrá mayor o menor culpa, pero no hace buenos los números de Cubillo. El 55% de efectividad del primer entrenador parece bueno frente al 27% del segundo, con el triste vaivén intermedio de Esteve.

David G. Cubillo (izquierda) y Manolo Díaz (Fotografías: Ferrándiz).

La mano dura de Díaz no ha servido para mucho, excepto para la consecución de la victoria frente al Ibiza. Debería explicar el corte en la progresión del canterano lateral Nani relegado a la suplencia, el empeño por el doble pivote defensivo, Appin y Armando, sin un arquitecto al lado de alguno de ellos, bien Moyita retrasado o bien Diego Benito, inédito en el banquillo. Por no hablar de la blandura y falta de expedición de Teo Quintero, eje de la defensa en el partido frente a La Nucía. Mientras, insisto, el experimentado Iñiguez, traspasado al Levante, regalando el puesto a Teo y al recién llegado Romain.

Permítaseme una licencia; siendo adolescentes, en la sala de billares del pueblo, siempre asistíamos a las partidas de billar de otro grupo de adultos. Uno de ellos, fino, ducho y experimentado, siempre que fallaba alguna carambola, no quedaba en silencio ni conforme con ello. Su ego, su concepto de sí mismo, y el gran lugar en el que tenía su propia persona, le hacía volverse a la comitiva de espectadores y explicaba la razón por la que había fallado la carambola en voz alta. Curiosamente nunca había sido culpa de él mismo; le había fallado el taco al patinarle, la tiza estaba muy gastada, las bolas habían chocado, pensaba que la inercia sí le daría de sí. En definitiva, excusas, excusas y más excusas. Todo menos tener la boca cerrada o asumir no saber más o no ir más allá. “Balones fuera”. Sea como fuere la culpa nunca era de él, sino de factores externos. Hay que echar la culpa a los demás, con tal de no asumir responsabilidades propias.

Es una verdadera pena, pero visto lo visto, visto el nivel, como se ha desarrollado todo, y lo que ha hecho el resto, en esta pequeña liga de diez equipos que daba opción a jugar la Pro, metiéndose entre los tres primeros, parece que ahora la segunda oportunidad, lejos de ser a mínimos, será mucho más difícil. Con todo lo que se ha fallado y hemos quedado cuartos. Solamente con cinco o seis puntos más en determinados momentos hubiésemos sido del trío de ases. Ese objetivo ya lo han asegurado Ibiza, Alcoyano y Villarreal B, que además incluso tendrán opción de jugar por una posibilidad de ascenso a Segunda División A.

Tras la pausa y descanso del último fin de semana de marzo, la competición se reanuda el primer fin de semana de abril, cuando concluya el otro subgrupo, del Grupo III, el de los catalanes. Ahí nos esperarán cuatro equipos. El Hércules se deberá enfrentar a ellos a doble partido, tanto en casa como fuera. Aparecerá el hándicap de los campos pequeños y de césped artificial y, si en esa liguilla no se termina quedando entre los dos primeros, no tendremos plaza en la Pro; permaneceremos en Segunda B, pero teniendo en cuenta que se crea una categoría intermedia, realmente no habremos quedado como estábamos estos siete últimos años, realmente habremos descendido y perdido una categoría. Cabe preguntarse si es una situación llevadera y factible, o si se podría especular con que el centenario del club fuera coincidente con el de su desaparición, al menos tal y como hasta ahora hemos venido conociendo a este Hércules.

Los puntos y valores conseguidos hasta ahora, puntos, goles a favor, goles en contra, y otros méritos y deméritos, van a contar. El Hércules no estará el primero de la lista, ya empezará con módica desventaja. Y lo mejor o peor, no es una liga, es una liguilla. Tras la conclusión de tres partidos de la liguilla a ocho encuentros que se va a disputar, las espadas pueden estar en todo lo alto, o todo puede estar ya perdido; tan pronto se cosechen dos tropiezos todo puede ser mortal de necesidad, por eso lo del encabezamiento. Es casi una triple pirueta repetida en la cuerda floja, sin red de protección; la caída es mortal porque no habrá donde agarrarse. No hay arnés al que sujetarse, solamente rezar y encomendarse al santo de la Providencia, al que más fe le tenga uno mismo.

Finalizada la última jornada en el otro subgrupo del grupo III de Segunda B, la situación es la siguiente:

Tarragona–Barcelona B y Andorra alcanzan la Liga Pro, y seguirán luchando por el ascenso a Segunda División A.

Llagostera y Cornellá con 29 puntos, más Badalona con 28 y Lleida con 27, conforman el cuarteto de equipos a los que se enfrentará el Hércules en la segunda fase para lograr una plaza de las dos en juego para la Pro. Los números blanquiazules están por debajo de los valores de los cuatro equipos catalanes, el Hércules con un partido menos disputado ha finalizado con 24 puntos; por tanto, la media que arroja el porcentaje según baremo es la siguiente:

Llagostera 1,45%, Cornellá 1,45%, Badalona 1,40%, Lleida 1,35% y el Hércules 1,33%.  Por eso aquello que repetíamos y repetíamos hasta la saciedad, era bueno sumar y sumar, porque puntos y méritos acumulados tendrían su valor acumulativo en la segunda ronda.

No nos engañemos, estar entre los tres primeros quizá pueda suponer llegar a ganar hasta seis o siete partidos de los ochos restantes. Todo lo que no sea eso quizá no dé para más, y sobre todo comenzar bien y seguir vivos; cualquier tropiezo a las primeras de cambio puede ser el prólogo de un final anticipado.

La semana que ahora comienza es de PASIÓN, solamente cabe confiar en que, a partir del domingo, comience para el Hércules la RESURRECCIÓN.

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Ferrándiz

Se puede ser de equipos muy grandes, muy famosos, ganadores de muchos títulos, pero nosotros somos del Hércules. Modestia y orgullo pueden ir de la mano. En nuestro corazón habita ese pálpito blanquiazul. Sentimos al Hércules, como sentimos la Explanada, el Postiguet o la Cara del Moro. Macho Hércules.

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