Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Haciendo amigos

Pepe Pamblanco

José Luis Pamblanco (Fuente: Semana Santa de Alicante).

Llegó al Ayuntamiento en un momento complicado. El pueblo soberano había decidido cambiar de alcalde, quitar a Ángel Luna y poner a su gran amigo Luis al frente de la ciudad. Cuando nadie salió a alegrarse, él sí, en Información y a toda página.

Le tocó Turismo y Fiestas, dos concejalías con mucha visión y exposición pública. Le echó bemoles; Turismo venía de una auténtica revolución en la ciudad. Alejandro Bas y Ángel Cano lograron poner el Patronato de Turismo en un lugar no alcanzado todavía a nivel promoción nacional y, además, juntar al sector por primera vez desde tiempos muy pretéritos.

Pepe llegó a los bajos del Ayuntamiento, según se entra a la izquierda, a Turismo, con ansias renovadoras, como era normal pero, como persona inteligente que era, supo aprovechar lo bueno del legado anterior como debiera ser siempre y casi nunca es. Lo cierto es que con esa voz suya peculiar y grave empezó a defender su ciudad y a difundir por ferias nacionales e internacionales las bondades de nuestra terreta. Molt alacantí, promocionaba Alicante igual en la BBC que tomando vinos y cerrando las tabernas de Valladolid, en esto no había otro como él.

En Fiestas sé menos de su gestión, pero recuerdo que le encantaba la Semana Santa y que alguien quiso venderle un ciclo de música sacra para hacerle la pelota y le mandó a freír monas. También recuerdo que a los organizadores del carnaval (gente generalmente poco dada a que la controlaran) les mantuvo la importante subvención anual pero les dijo que quería estar en todos los actos y en todo aquello que hicieran. Rieron, ya que pensaban que aquel “abuelete” no aguantaría ni un día de marcha; los tumbó a todos. Era así. 

Otro día de muchas risas fue cuando le propusieron organizar un campeonato internacional de culturismo y le presentaron el vídeo del anterior certamen y dijo “bueno, os ayudaremos, pero a mí estos tíos me parecen alacranes”.

Hay personas que sobresalen por sus conocimientos, por su posición o por lo que dicen ser. Pepe sobresalía, y mucho, por su cercanía y por su siempre buen humor y simpatía tanto para halagar como para criticar. Era esa persona siempre rodeada de amigos, sin etiquetas y sin importarle mucho lo que pensaran de él; una envidia y una excepción hoy en día.

La Feria de Valladolid de 1996, por otros motivos, cambió mi vida y yo estaba allí por orden y encargo de Pepe, visitando colectivos, agencias de viajes y hablando bien de Alicante entre vino y vino.

Pepe, si te ponen una calle que sea cerca del Capri.

¡Pito, que la tierra te sea leve!

Haciendo amigos.

Pedro Picatoste

Empresario e historiador.

1 Comment

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  • Lo mejor de Pepe Pamblanco es que era una buena persona, ‘más bueno que el pan’… del color que sea.