Balones a la olla

Hércules 2.000

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

El Hércules venció por tercera vez consecutiva, en este caso al conjunto catalán de la Unió Esportiva Llagostera, en partido aplazado. La primera final de las cinco restantes que afrontaba tras el parón de diecisiete días por el coronavirus del equipo rival. Sin lugar a duda el mejor partido de toda la temporada. No fue triunfo holgado, sino más bien laborioso, trabajado y bien cocinado tanto desde la defensa, como desde la sala de máquinas, con un Pedro y un Moyita inconmensurables, que además firmaron los goles. Curiosamente dos obras de arte, sobre todo el segundo, el del sevillano. Al margen de un primer tercio de partido más titubeante, el equipo local fue creciendo de menos a más y fue claramente superior; al contrario, con quizá hasta diez ocasiones de peligro, que supusieron tiros y remates sobre los tres palos. La intervención de su portero providencial para no haber encajado más tantos. El Hércules se apuntó al esquema del cuatro-cuatro-dos, que tanto rentabiliza últimamente.

Partido entre semana, cinco de la tarde; dicen que para que todo el mundo estuviera en su casa a la hora del comienzo del Real Madrid en su duelo europeo. Tarde soleada, veintidós grados de temperatura. Aplausos de la afición desde los ejercicios de calentamiento. Volvieron a la alineación inicial Appin y Moyita, ausentes en Cornellá. Entre lesiones y decisiones técnicas se quedaron fuera Quintero, Nani, Sidoel, Acuña, y el fijo Tano, que seguramente tampoco esté para el envite del sábado en Badalona. Dirigió el encuentro el tinerfeño González González, que no estuvo bien y no gustó a unos ni a otros. Escamoteó al Hércules un penalti y luego perdonó una segunda amarilla a Pedro, para compensar. Por tanto, se equivocó dos veces. Entraron al campo hasta dos mil aficionados, o quizá no llegaron a ser tantos, pero vieron un gran partido. El mejor.

Fotografía: Ferrándiz.

Hércules 2.000, podría ser una discoteca de moda, podría ser el último modelo de una marca de coches, el nombre de un polígono industrial o un complejo vecinal de reciente creación. Pero no; Hércules 2.000 es el Hércules y sus dos mil seguidores fieles, que ayer acudieron al Rico Pérez, según las premisas de Sanidad, y que disfrutaron tanto como se implicaron. ¡Qué gozo, qué dicha! Volver a escuchar el himno con aplausos, los gritos de aliento, las recriminaciones al árbitro, y las alegrías y lamentos. Todo eso más al final de pie, la entregada despedida al equipo de sus amores. El fútbol sin público no es fútbol, o al menos no es lo mismo.

Hércules 2 – Llagostera 0

Como en el Evangelio de San Juan en las Bodas de Caná. El mayordomo dijo al novio “todo el mundo sirve el vino bueno al principio y luego saca el malo, cuando la gente ya está saciada. Tú has hecho al revés, has reservado el vino bueno para el final”. Así fue cuando Jesús convirtió agua en vino.

Si se me permite la licencia, aquí habría que decirle a Manolo Díaz, por qué motivo el mejor fútbol, la mejor calidad, la mayor entrega, el mayor compromiso, ha surgido justo en esta recta final de temporada. Extremo éste que, aun siendo bueno, de haber aparecido antes, estaríamos saciados deportivamente, con los deberes hechos y las metas conseguidas. Los últimos nueve puntos hacen estar al equipo al frente del grupo, a la espera de cuatro finales, de aquí al domingo veintitrés de este mismo mes.

El partido de este miércoles fue un recital de fútbol, remates, regates quiebros, arranque y velocidad del joven marroquí Abde, que no solamente gozó de ocasiones, sino que las dio y ofreció a sus compañeros. Todo ello aderezado con una gran defensa en la que dio confianza Moisés, más la sala de máquinas, donde Pedro y Moyita están en otro nivel, y tras las mil lesiones, lo están demostrando ahora. El partido tuvo un guion, pero pudo tener otro totalmente diferente. En el minuto uno Abde, centra al área y un defensor con el brazo despegado intercepta el balón, cortando la trayectoria del balón, lo vio y se lo tragó quizá pensó que era muy pronto. Pedro protestó y vio cartulina amarilla, luego en el diecisiete hizo una falta dura, que señaló y le pudo echar, como pedían los visitantes, pero compensó y nos perdonó. El Llagostera, fue un rival que no se empleó con dureza, conjunto técnico y con toque y buen tratamiento del balón, de más a menos, a partir de la mitad de la primera parte se vieron dominados por el Hércules, que sumaba y sumaba acciones de peligro, sobre todo por la izquierda partiendo de Abde, y   balones que carburaba en la medular Appin, Moyita y el propio Pedro. En esa primera mitad se sumaron un buen ramillete de acciones. En la segunda parte hubo quizá menos, pero sin embargo llegaron los goles.

En el cincuenta y cuatro es de nuevo Abde quien remata en este caso de cabeza, despeje del portero y frustración, lo estaba haciendo todo. Después de otra buena combinación ahora entre Pedro y Manu Garrido comenzaron los cambios, y en esas, minuto sesenta y seis, otro gol raro de Pedro; bota una falta desde un pico del área grande, muy lejos, el balón pasa por encima de todos, Moisés hace amago de rematar, pero la deja y entra en la portería ante el desconcierto del cancerbero. Como el gol olímpico del otro día, pero en este caso de falta.

A partir de ese momento el Hércules intentó dormir el partido, tocando y tocando la pelota, mientras podía porque La Llagostera tampoco se conformaba y se estiró. De ahí hasta el final llegó el cambio de Moisés lesionado, mucho tiempo sin competir, el cambio de Appin también lesionado, la angustia por el resultado que podía mantenerse, pero un gol no era nada. Antes de la obra de arte, todavía tuvo tiempo Abde para asistir a Buenacasa que había salido en la segunda parte, la acción se la desbarató de los pies el meta Marcos. Y entonces, como si fuera al principio del partido, con un pulmón y fuerza impresionante, Moyita con toda la fe del mundo, roba un balón en el centro del campo, muy despoblado, se lleva a su par en carrera, regatea a un par de contrarios, se escora a la izquierda, levanta la cabeza, vuelve a girar el cuerpo, y bate raso y cruzado al portero. Él solo desde el centro del campo, y hasta la cocina. Si tienen ocasión véanlo por alguna televisión local.

Pitido final, el himno por megafonía. Y los 2.000 en pie despiden al equipo. Como en los buenos tiempos. Y el sábado a las siete de la tarde, sin apenas descanso ni respiro, encuentro en Badalona, con dos o tres lesionados de hoy que no podrán ser de la partida.

Sala de prensa

Oriol Alsina, técnico de la Unió Esportiva Llagostera (Fotografía: Ferrándiz).

En el encuentro ante los medios, un afable Oriol Alsina, reconoció el resultado como justo. Dijo que el Hércules fue superior, que habían intentado aprovechar espacios, pero que realmente se encuentran más cómodos en su campo como locales. Reconoció el partidazo de Abde, dio al Hércules como favorito para alcanzar el ascenso a la liga Pro, y finalmente hizo un ejercicio de humildad, afirmando que para ellos estar luchando en esta fase ya es todo un premio.

Manolo Díaz, técnico del Hércules (Fotografía: Ferrándiz).

Manolo Díaz, como siempre tranquilo, serio y sin escenificar mucho si ha ganado o perdido. Comparte con la prensa que sí, es el mejor partido, al menos desde que él está aquí. Partido controlado desde el minuto quince, pero con miedo al rival, porque el gol no llegaba. Lo peor, confirma que Tano, probablemente no llegue al sábado, confirma igualmente como lesión, lo de Moisés y Appin, a falta de pruebas, y el lamento por la ausencia de Pedro Sánchez, que, al ver la quinta cartulina amarilla, tendrá que cumplir ciclo de sanción. Sobre el penalti lo vio claro, pero asume que los pitan o no, y sobre la segunda amarilla a Pedro que no llegó a producirse, lo mismo, pudo sacarla como no hacerlo. Finalmente, y ante la euforia de la prensa con Abde, mandó un recadito: “Es muy joven, tiene que pulir muchas cosas, seguir trabajando, seguir creciendo, cualquier otra cosa se equivocaría”.

Lo dicho, el sábado de nuevo viaje a Cataluña.  A Badalona, y a las siete de la tarde, el fantasma de las lesiones y los lesionados, y el hándicap de otro nuevo campo de césped artificial. Sólo vale ganar y ganar.


Sending
User Review
5 (1 vote)

Ferrándiz

Se puede ser de equipos muy grandes, muy famosos, ganadores de muchos títulos, pero nosotros somos del Hércules. Modestia y orgullo pueden ir de la mano. En nuestro corazón habita ese pálpito blanquiazul. Sentimos al Hércules, como sentimos la Explanada, el Postiguet o la Cara del Moro. Macho Hércules.

Comentar

Click here to post a comment

*

code

Patrocinadores

Pactos