Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Sociedad

Colectivos de la Zona Norte se unen para hacer barrio

Mesa del Instituto Bahá'í durante la jornada.

El barrio alicantino de Virgen del Remedio vivió este sábado una jornada poco habitual: el solar comunitario acogió la primera Feria de Entidades y Colectivos de la Zona Norte, diecisiete en total. El encuentro fue concebido como espacio de diálogo, visibilización y cooperación entre las numerosas asociaciones que desarrollan su actividad en el territorio. El objetivo era claro: dejar de trabajar de forma aislada y empezar a sumar esfuerzos en beneficio de la comunidad.

Durante toda la jornada, colectivos sociales, culturales y vecinales compartieron espacio y experiencias, no solo para presentarse ante el vecindario, sino también para conocerse entre ellos. La feria sirvió como escaparate del tejido asociativo del barrio y como punto de partida para futuras colaboraciones. “Llevamos ya tres años coordinando las diferentes iniciativas desde la Mesa Operativa. Participa mucha gente y era importante que pudiéramos reconocernos entre nosotros y, al mismo tiempo, que el barrio sepa quiénes somos y qué hacemos”, explicó Ángela Osoria, vecina de Virgen del Remedio desde hace más de veinte años.

Osoria puso en valor el papel del solar comunitario, un espacio gestionado por la propia organización vecinal que permanece activo a lo largo de todo el año. En él se desarrollan iniciativas muy diversas, desde juegos de mesa como ajedrez o parchís hasta talleres de ganchillo y actividades intergeneracionales orientadas a fomentar la convivencia, el encuentro entre edades y la participación ciudadana.

Tejer alianzas

La idea de trabajar en red fue uno de los mensajes más repetidos a lo largo del día. Susana Torrella, coordinadora de la Mesa Operativa de la Zona Norte, destacó el carácter pionero del encuentro. “Es la primera vez que celebramos una feria en la que coinciden tantos colectivos que, de una manera u otra, trabajan por la vida comunitaria del barrio”, señaló. Para Torrella, el reto ahora es aprovechar ese primer contacto: “Hay muchas personas y entidades haciendo un gran esfuerzo; si nos conocemos mejor, es más fácil colaborar y reforzar lo que ya estamos haciendo”.

La programación combinó momentos festivos y espacios de reflexión. La apertura corrió a cargo de una batucada del grupo Klakibum, un proyecto social gratuito que funciona como escuela de samba-reggae y cuenta con agrupaciones para distintas edades. A lo largo del día se sucedieron talleres de circo, ajedrez y horticultura, además de una ronda de presentaciones de los colectivos participantes, uno de los momentos clave de esta primera edición.

El solar comunitario, recordó Torrella, mantiene sus puertas abiertas prácticamente a diario y alberga actividades dirigidas a niños, jóvenes y mujeres, con propuestas formativas y lúdicas que buscan reforzar los vínculos sociales del barrio.

Una historia de cuatro años de trabajo comunitario

Susana Torrella, coordinadora del Instituto Bahá’í para el desarrollo y capacitación comunitarios, nos cuenta la historia de la Mesa Comunitaria de la Zona Norte. La semilla surge en 2022 después de conseguir un convenio con el ayuntamiento para que el solar colindante al Instituto Virgen del Remedio pudiera usarse para actividades organizadas por el centro educativo junto al Instituto Bahá’í. “Fueron tantos los que empezaron a pedir compartir ese espacio para otras iniciativas sociales que entendimos que era una gran oportunidad para el desarrollo de los vecinos del barrio y decidimos pedir al Ayuntamiento la ampliación de su utilización y convertirlo en el solar comunitario que es hoy”.

Como consecuencia de este espíritu se creó la Mesa Comunitaria de la Zona Norte en la que asociaciones, colectivos y vecinos comenzaron a reunirse para compartir diagnósticos sobre el barrio y plantear propuestas de mejora desde una mirada común. Con el paso del tiempo, ese foro fue creciendo y evidenció la necesidad de dotarse de una estructura que permitiera coordinar mejor el trabajo colectivo.

“De ese proceso surgió la Mesa Operativa”, explica Torrella, de la que ella es también coordinadora. “La Mesa Comunitaria es el lugar en el que se escucha al barrio y la Mesa Operativa ordena ese trabajo y lo convierte en acciones concretas. Su función principal es conectar esfuerzos, establecer prioridades y facilitar que los proyectos se realicen para reforzar la vida vecinal en la Zona Norte”.

Pilar Cuenca

Periodista.

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