La fusión entre la geopolítica del amor de Emily Dickinson con la actualidad crea un puente fascinante que conecta la “geografía interior” de una poeta (Adrienne Rich), que utilizó la naturaleza para resistir, y la actualidad que exige una nueva resistencia emocional frente a un mundo hiperconectado. Parece que vivimos integrados en el algoritmo y la IA (inteligencia artificial) con tal intensidad como en sus avatares afectivos y pasiones reprimidas dentro de su decidida reclusión y aislamiento en el que el dormitorio moderno parece convertirse en el nuevo territorio global donde se negocia el deseo, la soledad y la conexión humana mediante algoritmos que dispersan nuestra geografía afectiva en un mundo vigilado y fragmentado con las tensiones afectivas y tecnológicas de hoy y es como sentir al “Vesubio en casa”.
Y así sin más, días de verano que llegan hondo y con sabor a tiempo, a recuerdo, a que somos lo que hacemos, que estamos para servir, que seguiremos siendo Historia y jamás de momentos pasajeros ni acontecimientos sólo sucedidos sino por el contrario perdurables y en los que somos narración y narrados en un lenguaje inagotable de valores y del deber con relevancia y criterio, ofrecimiento y merecimiento, somos lo que perdonamos, damos y sentimos y sin fecha de caducidad en la evolución y desarrollo sostenible de nuestra Humanidad con memoria histórica, de segundos en tantísimas almas con confusión, ocultismo, resplandor, exaltación, contemplación, esplendor, encanto, magia, ironía, prepotencia, desolación, vulnerabilidad, descuido y volver la mirada con ternura, asombro, inercia, convencimiento, camaradería, flexibilidad, entendimiento, hacia esa rabia desquiciada y curar la herida con resultado y propósito en flores ya marchitas por “procusto” a “hojas de hierba” de Walt Whitman nacidas de una misma rama que celebre la expansión espacial y democrática de Estados Unidos y “con fin y principio” de Wislawa Szymborska en ese paisaje físico y moral tras la Reconstrucción Europea en una geopolítica del corazón y el amor con concepto metafórico y sociológico de la dinámica del poder, el territorio, las fronteras en las relaciones afectivas y esos sentimientos moldeados por la geografía, la estructura global y la cultura, que ofrecen romances con deseo global y digital, con documentos que pintan fronteras y visados que deciden su destino con modelos de amor, territorialidad y espacios compartidos que defienden su íntima soberanía, con pasión y resistencia política en la poesía del desierto del sirio Nizar Qabbani en “un amor líquido” en la fragilidad de los vínculos modernos en un mundo cambiante como el de Zygmunt Bauman donde el capitalismo y la globalización transforma las emociones en productos de diplomacia en la propia “geografía interior” y en la geopolítica de la mente que utiliza mapas, imperios, volcanes y fronteras globales como metáfora para cartografiar la soberanía del alma, la conciencia y el poder político de cada época, desafiando las nociones tradicionales de las relaciones en una diplomacia alternativa frente a tensiones transatlánticas y fronteras políticas rígidas en donde la naturaleza y sus flores se sitúe como embajador internacional subvirtiendo el concepto tradicional de poder y geopolítica, “between my country” en la industrialización, conquista de tierras, expansionismo, conquista de su propio yo como territorio definitivo y declarándose ella misma “sin dote” pero dueña de “dominios eternos” en continentes, mares, accidentes geográficos y volcanes, como los de Sicilia y Latinoamérica, en los que escribía sobre el poder interno de la psique humana y su ciudadanía de la tierra y del Estado “vesuvius at home” y su particular ecología lírica en el concepto de ciudadanía.
Para Emily pertenecer a una nación o estado era una categoría hostil y excluyente y defendía una ciudadanía radical de la tierra donde personas, animales y plantas compartían un suelo común libre de fronteras geopolíticas sutiles y poderosas con soberanía y diplomacia natural orgánica y pacífica frente a las negociaciones basadas en amenazas y pactos económicos, poema 905 escrito en 1864, “las flores como ministros de paz” (entre mi país y los otros hay un mar pero las flores negocian entre nosotros como un Ministerio) donde el mar representaba la distancia geopolítica, el aislamiento físico, las barreras culturales y políticas que separan las naciones en donde el abismo era franqueado por las flores, semillas, polen, flora transnacional que no reconocían pasaportes sino la verdadera comunicación internacional que se lograba a través de la belleza y la ecología compartida en un acto de reconciliación silenciosa y universal y en el que proponía que las flores cruzaran el mar para “negociar la paz”, ignorando aduanas y cancillerías, marcadas hoy por fronteras cada vez más rígidas, controles biométricos, crisis migratorias y un amor internacional que se enfrente a muros burocráticos implacables por una “diplomacia blanda” del afecto, el arte y el lenguaje compartido como contrabando capaz de suavizar los mapas políticos actuales y su reconocimiento en ese acto de tomar el fruto prohibido (manzana) que tenía su sabor en el propietario y su frontera artificial, porque comerlo no era un error geopolítico que causara la pérdida del paraíso sino el único camino hacia la soberanía intelectual y la libertad, considerado como un elemento botánico complejo impregnado de carga política, no sólo como fruta cotidiana que representaba la base de la economía agrícola local sino como concepto de propiedad privada, frontera y orden moral…
La verdadera patria de Emily no estaba definida por los mapas geopolíticos de los hombres sino por la pertenencia a la Tierra en donde sus flores actuaban como embajadoras de un orden global superior y duradero y su jardín de Amherst como todo un arsenal de metáforas geopolíticas y de poder, con un lenguaje cifrado de la estructura del Estado donde elevaba a la flora silvestre como la verdadera dueña de la Tierra, “one clover” como soberanía popular y unido a una abeja “aristócrata” que dominaba imperios de flores y constituían una república soberana perfecta que no necesitaba la aprobación de un Gobierno para florecer y detallaba con desafío en sus escritos a la rosa, lavanda, heliotropo, espliego, con su propia heráldica y derecho divino con autoridad, al igual que el musgo, encargado de colonizar y pacificar la ruina de la ambición imperial porque la Naturaleza siempre recuperaba su territorio, y la hiedra representada por fuerzas políticas de resistencia silenciosa con el paso del tiempo geológico que devoraba las construcciones humanas y observaba detenidamente el ciclo de las estaciones como un mapa de conflictos y migraciones donde las semillas enterradas durante el invierno evocaban a soldados caídos, cautivos y poblaciones oprimidas y dirigió su mirada hacia el fondo del Océano contando en cada poema cómo las algas y la flora marina representaban un orden social secreto, libre de codicia comercial que se regía por leyes ajenas a los Tratados Internacionales de los hombres y pájaros como el petirrojo (robin) como el gran migrante que operaba a escala continental desafiando las estaciones, cruzando fronteras internacionales, sin pasaportes ni conflictos bélicos, como verdadero diplomático transfronterizo con ciudadanía global absoluta que borra las fronteras de los mapas y unifica el continente bajo una sola ley ecológica como heraldo de la soberanía nacional de la naturaleza que cambia de territorio según la estación y en donde la fauna del jardín desafía las leyes humanas.
Emily escribió gran parte de sus poemas entre 1861 y 1865 detallando la aristocracia de su canto frente a las instituciones como aves del jardín con sus ministros y coristas “some keep the Sabbath going to church” (algunos guardan el domingo yendo a la iglesia) y “el chaleco” color carmín del petirrojo como aquel que evoca la sangre de los caídos en los campos de batalla y viste su color con orgullo natural que trae consigo la promesa de la reconciliación y el renacimiento de la Tierra…

La manzana fue uno de los elementos botánicos impregnados de carga política que representaría la base de la economía agrícola local, el concepto puritano de la propiedad privada y el mito fundacional del pecado original con el que se justificaba el orden moral de la sociedad, utilizando la transgresión de las fronteras y refiriéndose a los huertos, delimitados por cercas que marcaban la Propiedad Legal del Suelo, como moneda de la microeconomía doméstica y como acto de rebelión política y las que recolectaba y horneaba de su propio huerto las regalaba a sus vecinos con poemas enrollados como muestra de afecto vinculadas a las Leyes y la Propiedad y los frutos comunes en los fríos huertos de Massachusetts como currants, higos y blackberries los consideraba símbolos de territorio prohibido y artículos de importación que evocaban el Mediterráneo, el norte de África y el Medio Oriente y vistos como territorios de exotismo, sensualidad y peligro político para explorar una geopolítica de la periferia, “lo que crece libre de la domesticación del estado y de los territorios exóticos está fuera del control de la moral y del territorio libre como las bayas silvestres que crecen en los márgenes de los caminos y fuera de los huertos vallados (the wilderness) y de la línea entre la civilización de la tierra cultivada y gobernada y con frontera salvaje con crucial división política” y las identificaba como las que cuidaban de las colinas y sus frutos silvestres tenían su propio derecho al suelo, “I should not dare to leave my bush” “no me atrevería a dejar mi arbusto en un acto político de supervivencia como alimento que la tierra da gratuitamente rompiendo así la lógica del comercio y desafiando el aislamiento cultural y religioso de la comunidad”. Saborear un higo en uno de sus poemas era toda una declaración de intenciones, de independencia estética y de derecho al placer puramente individual desconectado de la utilidad nacional y la nuez era como cáscara rígida que protegía la semilla valiosa a manera de metáfora en mentes encapsuladas en un territorio interior blindado como fortaleza impenetrable que protegía la esencia frente a las fuerzas invasoras del mundo exterior y la soberanía individual, a diferencia de las frutas carnosas como manzanas y bayas que expresaban las fronteras exteriores y libertades físicas “Experiment to me / is every one I meet” en donde la verdadera riqueza, como el mismísimo núcleo de la nuez, la carne, permanecía oculta y la mente definida como territorio inexpugnable que ningún gobierno puede colonizar si se mantiene correctamente sellada y su maduración y cambio de color, que marca el inicio del intenso frío, simbolizaba la preparación para el aislamiento invernal “the morns are meeker tan they were and the nuts are getting brown” como repliegue estratégico frente a la hostilidad del clima y del entorno político en donde el individuo al igual que la nuez se endurece por fuera para protegerse, “las mañanas son más dóciles de lo que eran y las nueces se están poniendo marrones”…
Dickinson sintió fascinación también por los frutos exóticos que traían los barcos mercantes a los puertos de Massachusetts, cocinaba delicias de galletas de coco, “cocoa nut cookies” y al reverso de sus recetas de cocina les escribía notas sobre el exilio, los navegantes y la “patria nativa” y convertiría su repostería cacera en ventana para conectarse con la geopolítica del comercio internacional, al igual que su encanto por la ardilla (squirrel) que la describiría como animal muy simpático en el jardín, criatura soberana que realiza un contrabando legal cruzando fronteras de los huertos, saltando los límites artificiales como cercas y muros de piedra con los vecinos y perfecta agente geopolítica como invasora audaz que desafía la propiedad privada y las leyes territoriales humanas y su “patria del alma” (the country of the soul) un concepto cumbre en su cartografía en la que representó a un espacio interior soberano inexistente en mapas como la declaración de independencia del yo “the soul selects her own society then shuts the door to her divine majority present no more” “el alma selecciona su propia sociedad luego cierra la puerta ante su divina mayoría ya nadie más puede presentarse”.
En “An antiquated churn” (Una mantequera anticuada) hizo una descripción de la naturaleza frente a la economía humana y en cada verso la ardilla recolectaba sus nueces con la misma seriedad y derecho con la que un granjero cultivaba su tierra o un comerciante acumulaba capital haciendo notorio que la supervivencia de los animales sigue una ley geopolítica superior más antigua que las leyes del Congreso de los Estados Unidos y llegó a describirla como, la lectora o el alma intrusa con la armadura del mundo para extraer la verdad, “la carne” mediante la observación y el intelecto rompiendo el aislamiento para conectar con la esencia de las cosas, “la riqueza interior de la cáscara es necesaria para las ardillas y para mí” (“to squiirrels and to me”) y quien gobierne su propia mente no necesitará someter a otros ni podrá ser sometido neutralizando cualquier intento de abuso externo porque el repliegue hacia el territorio de la intimidad es el arma política más radical para salvar la libertad.
En sus poemas estar enamorado sin ser correspondido significaba ser un país invadido, una colonia explotada o una nación exiliada de su propia tierra y la persona amada era el territorio definitivo y el continente rico, anhelado, conquistado y reclamado como propio. Dickinson traslada esa fractura de la guerra civil estadounidense (1861 -1865) a su experiencia en el corazón como un campo de batalla (Gettysburg – Antietam) en el desamor con su yo lírico dividido y sus cartas agonizantes desde su corazón frio y rígido como el Norte en Amherst al sur metafórico lleno de calor, plenitud y vida llegándose a describir como una colonia humilde que paga tributos de afecto y poesía a un rey soberano que ni siquiera mira sus ofrendas y la soledad del desamor es tan inmensa como los territorios aún no cartografiados y dejó en su metáfora que el dolor de una mujer aislada en su habitación en Massachusetts y la geopolítica del ruego y poder tenía el mismo peso épico que el nacimiento y la fractura de una gran nación que experimenta una epidemia de soledad y ansiedad afectiva como lo dibujó en su poema 449 escrito hacia 1862 donde el amor y la muerte entran en disputa… “Morí por la belleza pero apenas estaba acomodada en la tumba cuando alguien que murió por la verdad fue puesto en una cuna contigua, preguntó suavemente “¿por qué fracasé?”. “Por la belleza”, respondí, y yo por la verdad ambas son una, somos hermanos, dijo –y así como parientes reunidos una noche hablamos entre las habitaciones hasta que el Musgo alcanzó nuestros labios y cubrió nuestros nombres–.
En el siglo XIX Emily recolectó y prensó plantas en un herbario con diversidad de especies entre digitalis o dedalera (utilizado para regular las arritmias y los problemas del corazón), ajenjo (con su sabor amargo para asimilar el rechazo amoroso y el imperio perdido) y menta, entre otras miles más, como botiquín de primeros auxilios emocionales y como metáforas de la curación no sólo por estética sino también por sus propiedades para sanar el cuerpo y el alma herida por el desamor, toda una estrategia de supervivencia emocional definitiva con la desconexión tecnológica y el retorno a la Tierra como única medicina capaz de sanar las fracturas del corazón contemporáneo, la atención fragmentada, la dopamina digital y la hiperestimulación con “fito-resistencia” donde el cuidado de las plantas, la herboristería y los huertos actuarían como un búnker de salud mental con herramientas para ralentizar el dolor, ordenar el caos y mantener el control del territorio psíquico frente al abuso de poder del entorno y regulador cardíaco social que traería el control sobre nuestro pulso, “las hierbas medicinales nos enseñan que el amor puede ser gestionado como un territorio ecológico siendo herboristas del corazón para curarnos, de a poco a más, con el ritmo pausado y sabio de la naturaleza, y la soberanía de la Tierra será el bálsamo capaz de reconstruir un territorio interior devastado”. “To lose one´s faith surpass the loss of an Estate because Estate implies a yellow soveregn” (perder la fe de uno supera la pérdida de un territorio porque un territorio implica un soberano de oro pero una fe disminuida requiere periódicamente el poder de un bálsamo para estimular el corazón).
Y es que, en poco, se vienen nuevos tiempos en la geopolítica mundial y mientras llegan, me perdí dulcemente en las páginas de Emily y asistí con una beca —matrícula a San Lorenzo de El Escorial— y ha sido un regalo de oportunidad para actualizar conocimientos, acercarme más a las Fuerzas Armadas como periodista, releer la historia y comprender y ver que sigue ahí y que el tierno abrazo de las ramas en cosecha o en ausencia de ella con paciencia, prudencia y humildad es como la semilla de un árbol con sus hojas y frutos en cada cambio de estación que no aparecen en ningún indicador de crecimiento y productividad pero desde la siembra se siente fortísimo, envolvente, sin espacios, una victoria invisible en la que siempre será mejor dos que nada más que uno.
Los mejores ponentes de la comunicación, el arte, el deporte, la seguridad y la defensa se reunieron en una nueva edición del curso de verano “Tendencias Geopolíticas (VII). Geopolítica de las relaciones hispano norteamericanas 250 años después de la ayuda española” organizado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) y la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y en el que cada día maratoniano, del 29 de junio al 3 de julio, pusieron el acento en la seguridad de Defensa, política de Defensa, un nuevo lenguaje de comunicación de Defensa, narrativas digitales, comunicación estratégica, titulares, recomendaciones y planteamientos sujetos a debate sobre la alineación de sus intereses de guerras híbridas a guerras comerciales con sus concesiones de “aranceles” como centro de la discordia esbozando una geografía que sigue siendo amable, impredecible y que responde a necesidades internas y desde ese sitio histórico, icónico para España y con esa temática que no puede ser de más actualidad-, y el valor en la importancia de la geopolítica, de nuestra seguridad, nuestra libertad, nuestros derechos, nuestra economía, con auténticas autoridades doctas en la materia quienes analizaron la relación histórica que sigue siendo clave para comprender el contexto estratégico actual y se convirtió en espacio de encuentro para el análisis y la reflexión sobre cómo acercar mejor la defensa a las nuevas generaciones y construir una cultura de la defensa comprensible, cercana y sostenida en el tiempo y con la incertidumbre como instrumento estratégico y la cuestión no era estar a favor o en contra, la lección era condicionar la forma en que pensamos antes de decidir y no de adivinar próximos movimientos, protegernos de las diversas y extrapoladas opiniones, anticiparnos y mimar la capacidad para decidir entre el hecho, la intención, la transformación del conflicto y ese controlar la verdad con el impacto que supone como la llama de una vela que parpadea en la oscuridad y el viento de la noche sopla fuerte y esa luz permanece encendida aunque el mundo cambie a nuestro alrededor y brille con fuerza mientras el corazón tiemble cuando piense en seguir alimentando la pasión por la Unión en un escenario bélico internacional que ha cambiado drásticamente en los últimos años y donde nuestras Fuerzas Armadas Españolas buscan adaptar sus filas a esta nueva realidad y es innegable la huella histórica de España en Estados Unidos y seguir defendiendo el fortalecimiento de la cooperación bilateral en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y darle la importancia al diálogo, la resiliencia y el pensamiento crítico para hacer frente a los desafíos estratégicos actuales y la relación bilateral es uno de los pilares de la política de defensa española y estas capacidades compartidas son el resultado de décadas de confianza mutua y de un compromiso sostenido con la paz y la estabilidad internacional.

Y así sin más, tuve la fortuna de entrevistar al general de brigada, Victor Mario Bados Nieto, con un currículum ejemplar, una extensa carrera militar en unidades de la Legión, en misiones internacionales, en puestos de responsabilidad en el Ejército y en la OTAN y como actual director del IEEE y conocer de cerca sus impresiones como director de las jornadas y su visión de fortalecer la posición del Instituto como centro de pensamiento en análisis estratégico y de seguridad internacional. “La geopolítica ha dejado de ser una cuestión reservada a especialistas para convertirse en una realidad que influye cada vez y donde todo lo que nos une que es mucho y poco lo que nos separa y donde la seguridad es el paraguas bajo el que se sostienen nuestros derechos, nuestras libertades, nuestro desarrollo y nuestra democracia”.
Al preguntarle por dónde irán los tiros en las jornadas del 2027, recién clausuradas las de este año y en la que los asistentes dejaron sus preferencias por dos ejes temáticos: Geopolítica del Deporte y el Indo Pacífico como eje estratégico central del siglo XXI que conecta el océano Índico y el Pacífico para entender así el nuevo orden global, el general Bados Nieto ha dicho que, al final parece ser que a petición popular se prefiere Indo Pacífico, el centro de gravedad del mundo demográficamente, económicamente, socialmente se está desplazando hacia Indo Pacífico una realidad geopolítica que no podemos obviar y abordaremos el año que viene con actores importantísimos como China y países como Brasil, Corea, Japón, Rusia y con la problemática de la línea de los nueve trazos y puntos como el Estrecho de Malaca y el foco mundial y por ahí pasa el comercio marítimo mundial y será un tema que lo tocaremos transversalmente de diferentes facetas y ámbitos.
Y en relación hacia si en este curso se había dejado de manifiesto un nuevo lenguaje de comunicación en Defensa, destacó que las jornadas están bien para aquellos que no vienen del ámbito de la Defensa y conocer en profundidad la importancia de la seguridad en la Defensa, que es precursor de todo, sin seguridad no hay nada, no hay libertad, no hay derechos, no hay desarrollo, no hay inversiones… ejemplo, los países del Golfo, Catar, Emiratos, Arabia, Omán, Baréin,…ahora mismo están sufriendo precisamente en esa falta de seguridad y esa irradiación que tenían de poder blando logístico y de ser referente a nivel mundial en muchos aspectos del poder blando económico y comercial lo están perdiendo porque han sido golpeados por Irán y se han visto sus debilidades y es un ejemplo claro y nos sirve no sólo para acercarnos sino para hacer ver a la población la importancia de la geopolítica como decía Josep Piqué “la geografía siempre está y la historia siempre vuelve” y la geopolítica siempre va a estar ahí y los intereses van a estar ahí y la seguridad es la seguridad de todos y hay que atenderla adecuadamente.
Y para cerrar con broche de oro, a titulares “España es un país con una geografía amable”, “servir a España sigue siendo una de las tareas más nobles”, el director del IEEE añadió uno más: “Las relaciones entre España y estados Unidos seguirán estando ahí porque compartimos unos valores que son imperecederos”. Estados Unidos desde luego es la costilla civilizacional de Europa, de esa filosofía griega, de ese derecho romano y de esos valores judeocristianos y compartimos los valores con Estados Unidos y no lo digo yo, lo dijo Huntington, “vestimos la misma camiseta”, y esos valores han estado ahí, a veces un poco difusos o a veces un poco olvidados por esta administración en lo que nosotros queremos que es el Estado de Derecho, el derecho, la ley, la norma…bueno, pues volverán, porque la filosofía griega, el derecho romano, y los valores judeocristianos inspiraron y oímos aquí en este curso a través de la Escuela de Salamanca, esa Constitución, esa Declaración de Independencia bebiendo del padre Francisco de Vitoria, el padre Francisco Suárez y el padre Juan de Mariana que sentaron las bases de los derechos humanos y el derecho internacional y “estamos condenados a entendernos”.
Víctor Mario Bados Nieto (director del IEEE), Federico Aznar Fernández-Montesinos (analista del IEEE, Capitán de Fragata de la Armada), Francisco Cabezuelo Lorenzo (coordinador), Margarita Robles Fernández (Ministra de Defensa), Miguel Ballenilla y García de Gamarra (Teniente General ET director del CESEDEN), Antonio Esteban López (General de División ET y consejero de Defensa de España OEA)), Teodoro Esteban López Calderón (Almirante General, Jefe de Estado Mayor de la Defensa), Antonio Garrigues Walker (abogado), Ana María Botella Gómez (presidente de la Asociación Atlántica Española), Luis Fonseca Sánchez (director general para América del Norte, Europa Oriental, Asia y Pacífico en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación), Gonzalo León Serrano (profesor emérito de la Universidad Politécnica), José María de Areilza Carvajal (profesor de Esade y secretario general de Aspen Institute España), Fátima Báñez García (presidente de la Fundación CEOE), Antonio Núñez García-Sauco(embajador de España), Eva García (presidente de la Fundación The Legacy), Santiago Cabanas Ansorena (embajador de España ante Estados Unidos 2018-2024), Joshua S. Treviño (consejero del América First Policy Institute), Ana Palacio (ministra de Asuntos Exteriores 2002-2004), Antonio Navalón Sánchez (periodista), Jaime Malet Perdigó (presidente de la Cámara de Comercio EE.UU. en España), Antonio López García (pintor), Juan Luis Cebrián Echarri (periodista), Estela Artacho García-Moreno (presidenta y directora general de la Federación de Distribuidores Cinematográficos de España), Alejandra Kindelán Oteyza (presidenta de la Asociación Española de la Banca), Juan Yermo (director general de FarmaIndustria), Francisco Salcedo Montejo (presidente de Microsoft España), Ana Argelich Hesse (presidente y directora general de MSD España), Javier Tebas Medrano (presidente de la liga de fútbol profesional), Javier Rupérez Rubio (embajador de España ante Estados Unidos 2000-2004), José Antonio Gurpegui Palacios (director del Instituto Franklin), Mariana Barbacid Montalban (jefe del grupo de oncología experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas), Pedro Rodríguez Martín (periodista y profesor de Relaciones Internacionales), David García Cantalapiedra (profesor titular de la UCM), Antonio Remiro Brotons (catedrático emérito de Derecho Internacional Público),Pilar Requena del Rio (periodista), José-Ignacio Torreblanca Payá (Consejo Europeo de Relaciones Exteriores) analizaron los desafíos políticos, económicos y estratégicos que marcarán el futuro del vínculo transatlántico y dejaron más que un interrogante un planteamiento:
¿Estamos en un mundo de poder? ¿Ola de resurgencia de conflictos internacionales? ¿Ucrania, modificación de fronteras por la fuerza? ¿Gaza, violación del Derecho Humanitario? ¿Venezuela, Doctrina Monroe (1823) cualquier intervención europea en América es una amenaza para Estados Unidos? ¿Irán, apertura a la proliferación nuclear? ¿Thomas Hobbes, “los pactos sin la espada son sólo palabras” y la lección histórica del Memorándum de Budapest de 1994 suscrito por Ucrania, Rusia, Estados Unidos y el Reino Unido? ¿guerras híbridas, guerras convencionales? ¿son los medios de comunicación un apéndice para un Gobierno para que el enemigo no quiera combatir? ¿tenemos un lenguaje mercantilista? ¿Geo-Economía? ¿Geo-Política? ¿toda interdependencia económica se convierte en vulnerabilidad? ¿el jardín donde no se quiere dejar entrar a China? ¿es este el momento de realineamientos globales? ¿COMPARTIR= los aliados como ideales, los socios como intereses y los competidores que los colisionan? ¿los brasileños se definen como occidentales? ¿la trampa de Tucídides y Graham Allison en su libro “destinado a la guerra” y la Guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas a la actual rivalidad entre Estados Unidos y China y los riesgos y posibles vías diplomáticas para evitar una confrontación militar global? ¿masajear los datos? ¿una china en ascenso? ¿China se está desacoplando de nosotros? ¿una Rusia con vocaciones imperiales? ¿dependencia de Rusia en Energía? ¿cuál es el nuevo papel de EE.UU.? ¿El principio de política exterior y nacionalismo estadounidense, América First liberal, predatorio, benigno, neocolonial? ¿Barack Obama, “pedir ayuda no es un signo de debilidad sino una señal de fortaleza”? ¿contener a una potencia emergente? ¿compartir la soberanía y no cederla? ¿Claude Monet, “pensar de abajo a arriba” y abstraer la escena en lugar de dibujar los contornos y rellenarlos y observar la naturaleza olvidando qué objeto tienes delante? ¿en Europa se penaliza el fracaso? ¿negociar es lo que todo el mundo quiere? ¿qué es lo que quieres antes de negociar? ¿compensar la pérdida? ¿el mundo lleva siendo transnacional muchos años? ¿cómo mantienes el Proyecto Europeo? ¿el Derecho expresa valores o legislación con rigidez? ¿qué pasa con el estrecho de Ormuz? ¿la hoja de ruta estratégica para reconstruir la infraestructura digital de Europa y reducir su fuerte dependencia de proveedores extranjeros, EuroStack, tecnologías propias capa por capa –desde materias primas y chips hasta la nube y la Inteligencia Artificial- para garantizar una autonomía estratégica y una soberanía tecnológica de la Unión Europea?
¿El diálogo de los Melios en la Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides y el ultimátum de los Atenienses, someterse y pagar tributo (la razón/conveniencia) o ser aniquilados (la fuerza)? ¿bronca, altibajos, momentos de tensión, en esa encendida llamada telefónica del 25 de julio del 2019 entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski en un alto el fuego propuesto para la guerra ruso-ucraniana y ese ¡ríndete!? ¿cuál es la receta completa para asegurar el espacio y el cielo europeo frente a cualquier amenaza? ¿la OTAN y el marco de actuación de la defensa colectiva mediante el Artículo 5 de su tratado fundacional, “un ataque contra un aliado es un ataque contra todos” y acudir en defensa a una agresión en su territorio según de dónde venga el viento? ¿creemos en la Unidad y los españoles reclamamos esa participación en la Independencia de Estados Unidos?
Y conceptos y teoría para comprender más y mejor las relaciones bilaterales, multilaterales y coyunturales entre España y Estados Unidos, el acuerdo justo, el acuerdo desequilibrado y no injusto y el sinalagma, los acuerdos bilaterales de los Pactos de Madrid de 1953 firmados el 23 de septiembre en donde España cedió el uso de bases aéreas y navales a cambio de material y tecnología, el Convenio de Cooperación para la Defensa entre España y Estados Unidos, firmado en 1988 regulador del uso conjunto de las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), instalaciones bajo soberanía española cedidas para fines acordados bilateralmente en el marco de la OTAN, la Declaración Conjunta del 11 de enero de 2001 y el nuevo marco global de cooperación política y de seguridad y el Acuerdo del 17 de junio de 2015 y puntos clave como el despliegue permanente, el aumento de efectivos, la capacidad de ampliación temporal, el mantenimiento de la Soberanía, entre otras más, como las Agregadurías de Defensa, (asesoramiento diplomático, enlace institucional, cooperación militar, inteligencia, análisis y Diplomacia de Defensa), el Artículo 44ª, las Relaciones Multilaterales, la Junta Interamericana de Defensa (JID) desde su Fundación en el año1942 hasta su Institucionalización y Sede Histórica en agosto de 1949 y su propósito en promover la paz, la seguridad y la cooperación técnica en materia militar y civil, España como “bisagra” entre Europa y Estados Unidos como estrategia geopolítica, diplomática y económica y actuando como puente facilitador y traductor de intereses entre ambos bloques gracias a su posición geográfica y sus lazos históricos, BALCANES 1944 (la península balcánica y el vuelco histórico con la ofensiva soviética y el repliegue alemán), AFGANISTÁN 2001-2021 y sus catalizadores positivos y negativos, IRAK 2001-2021…

Ya lo decía Benjamín Franklin “El tiempo perdido nunca se recupera” y el Universo avanza inexorablemente hacia el desorden (entropía) y su retorno no se puede alterar ni mucho menos deshacer ni tampoco el flujo de causa y efecto porque cada segundo que se va es irremplazable, así las cosas, ¡vamos a por ello y a por todas! optimizar el presente.
Prosperar no es sólo ascender, es caminar por calles barridas manteniendo la vigilia permaneciendo impecable y los incendios del pasado se apagan y en su lugar florece un orden donde el cuidado del Ser es prioritario como la limpieza de un tallo protegido en un jardín que vuelva a brillar en toda la raíz de su savia y leernos como literatura, hacer del arte amor y del amor hacer arte y empezar a escribir que el alma se sostenga con ilusión, ternura, ganas y saborear y de a poco y como todo lo que nos gusta mucho, ese helado de praliné con crema brûlée y ron con pasas… ¡tenemos ganas! 🍨 de tierra deliciosamente exuberante y optimista que se eleve tan dulcemente como una tarta en ese fogón con hechizo y encanto en un mandato de quietud como esa sensación cuando la tormenta pasa y caemos sin miedo ¡qué pasada! y entonces fijar esos fragmentos con esfuerzo supremo y olvidar ser desastre y caos y que nos resulte heroico sobrevivir a cada fragmento y bailar rozando las cuerdas del corazón con pasión profunda y como un imán estratosférico viajar hacia su órbita en una milésima de nanosegundo impredecible como encontrar el amor y mantener el control cuando lo tenemos tan cerca y acaba sucediendo ¡digamos lo que digamos! Y en ese sueño soñado aparece ese neologismo onírico como puente lingüístico salvador del cuidado de la vulnerabilidad y su capacidad de proteger lo que es frágil, dignidad, flores, verdad, la palabra con fuerza y esa armadura simbólica y se fusiona la historia con la liga de justicia en un sueño de reescritura y transformación de la herida en fuerza de orden que reclama el territorio como lugar y como una “vigáliga” con vigilia (estar despierto, alerta) y liga (unión, alianza ,justicia) que recibe ese ascenso moral que ha sido recuperado del caos con galanura profunda y comprende que vivimos en un mundo cada vez más complejo donde se presentan nuevos riesgos y desafíos y que tenemos el deber de analizar estratégicamente que nuestra autoridad depende de nuestra luz que no se apaga en la oscuridad con el uniforme interior y con la pulcritud de recoger una piedra más como fragmento de tierra firme (la solidez de lo que resiste el golpe de las olas) en señal de continuidad y de ese sueño soñado en el que todo está en orden cuidando la vida en un verano en el Escorial con sabor a Ulises “corazón sé paciente que ya en otras ocasiones sufriste reveses más duros y aguantaste” esta vez con flores y lavanda.













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