Balones a la olla

Primer jarro de agua fría: el Hércules no pasa del empate

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

En jornada sabatina, se estrenó el Hércules frente al Recreativo Granada, filial del equipo de Primera División. Un gol en cada parte en un encuentro en el que, tampoco se puede decir, los alicantinos no tuvieran remate. Tres o cuatro ocasiones son más que suficientes para solventar un encuentro, pero siempre pasa algo, si no es un poste, es una gran parada del portero rival, y si no, un despiste. El partido estaba más o menos controlado hasta que llegó una expulsión local, después doble cambio, después el descentramiento y acto seguido, el gol visitante, con desajuste incluido más despiste y cuando estábamos con uno menos. Cierto es que, en la primera fila de tribuna, se sentaban cinco o seis jugadores vestidos de calle, que están llamados a ser titulares y dotar a la plantilla de un plus de calidad y personalidad. Todo llegará y veremos.

Hércules 1 – Recreativo Granada 1

Se estrenaba el Hércules en esta nueva liga y este nuevo formato. Primer partido, de la temporada 2021– 2022, de la llamada 2.ª RFEF Grupo V. Alrededor de cuatro mil espectadores, en algunos sectores del campo, con nutrida presencia de gente joven. 27 grados de temperatura a la hora de comienzo y alta humedad. Mora presentó un once inicial en el que había cuatro o cinco caras conocidas del año pasado; todo lo demás nuevas incorporaciones tras el cambio radical en el plantel de este verano. El palco presidencial estaba prácticamente vacío, sin mayores relevancias ni glamur, de forma discreta y fuera de los lugares más nobles, Carlos Parodi y Valentín Botella compartían asiento. Ni rastro de Enrique Ortiz, ni rastro de representantes municipales, ningún concejal. Eso sí en la parte alta de la zona vip, el ilustre exherculano Paco Peña compartía localidad con Joseto, preparador físico del Intercity, siguiente rival herculano; debieron venir a espiar.

Paco Peña y Joseto (Fotografía: Ferrándiz).

Apostó el técnico local por un esquema de cuatro, dos, tres, uno. Y cuando el equipo se estiraba, la sensación era realmente de fútbol ofensivo; los tres que jugaban por delante de la línea de centro de campo hacían un nutrido ataque junto al elegido ayer como delantero centro, Raúl González. No había otro, Acuña sigue su recuperación y el vasco Aketxe se ha lesionado a la primera de cambio. Los primeros minutos herculanos fueron de control total y de fútbol poco vistoso por ambas partes. Entonces llegó ese balón en vertical para el canterano Nico, se marchó cara a puerta y el derribo fue claro. El penalti lo ejecutó con mucha sangre fría Pedro Sánchez, a la derecha del meta senegalés Sarr. Muy colocado, rozando el poste, con intriga. Control, control y mejores momentos herculanos, el filial nazarí solamente daba arreones, sobre todo de su número diez, Rodríguez, una pesadilla en ataque. Tuvo su otra buena ocasión el Hércules, al filo del descanso. Pedro Sánchez botó una falta, casi magistralmente, y bien de volea la remató Raúl González, pero se encontró con una gran intervención del cancerbero. Hubiera sido quizá no definitivo pero muy resolutorio.

A la caseta con un gol de ventaja, y el partido sin sobresaltos y bien leído, pero claro ante tan exigua ventaja, siempre puede aparecer el infortunio, el despiste o la desgracia. En primera o en cualquier categoría, el Hércules sabe bien de esto.

Comenzó el segundo acto y el partido se endureció, se hizo más bronco, ni se ligaban jugadas ni se trenzaban pases, ni se jugaba a nada. Aparte del penalti, segunda gran ocasión, centro por la derecha y en un barullo de jugadores, con el portero batido, Pedro Sánchez, después de un rechace de Elliot, que ya pudo ser gol, remata al poste. Pudo ser el dos a cero. Pedro Sánchez jugaba condicionado por una tarjeta amarilla que vio en la primera parte, y por su tanque de gasolina, está para sesenta minutos o algo así.

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

Y a partir de aquí el cambio de guion. Un error en defensa con entrega del balón a un contrario provoca que Carlos David tenga que hacer falta al límite, el árbitro entiende expulsión, aunque otros acompañaban en la jugada, fue al borde del área. Nos quedamos con diez, con más de veinte minutos por delante. Doble cambio para reajustar líneas, y peor el remedio que la enfermedad, con el partido más que espeso y en pleno aturdimiento, en el sesenta y seis un error garrafal donde Solbes no atiende a un pase en diagonal, y por la izquierda el Granada por mediación de Eu, fusila a Adri López. Ese fue el jarro de agua fría.

De ahí y hasta el final, carrusel de cambios y nada más aparte de la pausa para hidratación. Los visitantes hacían como que querían, por ir con uno más, pero nadaban y guardaban la ropa, y el Hércules como si no le importara ir con un hombre menos, a la desesperada, pero de poco sirvió. En fútbol como en la vida, no se puede adivinar el futuro, pero pudo ser el sábado uno de esos días que, de no haberse producido la expulsión, se podría haber ganado por la mínima después de jugar minutos y más minutos. Una de las cosas más positivas de la tarde fue la dupla de centrales formada por los experimentados Carlos David y Diego Jiménez, que incluso no dejaron hueco de entrada para Tano. En el Rico Pérez siempre debe pasar algo en forma de sobresalto. Y reseña de nuevo para lo que decíamos al principio, no hace falta crear quince ocasiones de gol para ganar un partido, a veces con tres o cuatro resolutorias puede ser más que suficiente si se aprovechan.

Sala de prensa

Como es norma compareció primero el entrenador visitante. Era un viejo conocido, Rubén Torrecilla, antiguo jugador de Novelda CF y del desaparecido Alicante, antiguo compañero de Pedro Sánchez, cuando el aspense comenzaba. De hecho, al final del partido echaron una buena charla, técnico visitante y jugador local. ¡Sería por los viejos tiempos!

Rubén Torrecilla (Fotografía: Ferrándiz).

Torrecilla calificó el punto obtenido de positivo, en un escenario como el Rico Pérez, aunque dijo que nunca renunció a ganar. Calificó el partido de duro y justificó la rudeza de sus jugadores con un argumento cuanto menos curioso, dijo: “Estamos formando jugadores para Primera División, hay que acostumbrarles al choque y fútbol fuerza más presión, de no ser así nunca llegarán a jugar en la élite”

Definió al Hércules como un equipo bien trabajado y se reafirmó en irse de Alicante satisfecho.

Sergio Mora, técnico local, no se salió del guion ni lo más mínimo. Sí es verdad que reconoció que se habían escapado dos puntos, pero no quiso acogerse a la falta de lesionados, alguno todavía por poner a punto, y el internacional Bikoro convocado por su selección. Dijo quedarse con la actitud de sus jugadores, a los que ensalzó, y fueron quienes jugaron, no los que no pudieron estar. Centró la clave del partido en la expulsión, que para él no era tan clara sino interpretable y de forma conformista apostilló que “cuando no se puede ganar, al menos es mejor empatar”. La procesión la debía llevar por dentro.

Sergio Mora (Fotografía: Ferrándiz).

Por cierto, en la sala de prensa, ha cambiado la decoración. El panel de fondo, tras las butacas donde hablan los comparecientes, tiene ahora un escudo de la Federación Española de Fútbol, con el logotipo de esta nueva liga y el número de su categoría respectiva. Será el cuarto rango del escalafón del fútbol español, pero lo que aparece por todas partes es: Segunda, Segunda. Como si fuera una competencia o rivalidad con las dos grandes ligas donde hace y deshace la Liga de Fútbol Profesional. Rubiales contra Tebas, Tebas contra Rubiales. Tiempo habrá para juzgar este invento que ha parido y se ha sacado de la manga por expreso deseo el presidente de la Federación, Luis Rubiales.

Anagrama de la federación y nueva liga (Fotografía: Ferrándiz).

Nada van a regalar tampoco en esta categoría y nada va a ser un camino de rosas. Este próximo domingo día doce y a las siete de la tarde, en el Campo de Villafranqueza y frente al Intercity de Quique Hernández. El que en otros tiempos lo fuera todo en el Hércules, ahora allí ordena y manda.

A poco que una buena parte de afición herculana esté allí presente, el Hércules se puede encontrar como en casa. Para bien o para mal, se puede tener dinero o capacidad para gestionar un club, pero tener el capital social que te da la afición y la grada repleta de gente es otro cantar.

0jalá no volvamos del Palamó con otro JARRO DE AGUA FRÍA.

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Ferrándiz

Se puede ser de equipos muy grandes, muy famosos, ganadores de muchos títulos, pero nosotros somos del Hércules. Modestia y orgullo pueden ir de la mano. En nuestro corazón habita ese pálpito blanquiazul. Sentimos al Hércules, como sentimos la Explanada, el Postiguet o la Cara del Moro. Macho Hércules.

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