Por los botes de humo que lanza el PSOE pedrosanchista (intentan cegar nuestra responsabilidad cívica y política) y sus escándalos (de cargos políticos, de la fiscalía y hasta policiales designados por el ministro Marlaska), más la propaganda ideológica casi diaria, atiendo hoy un asunto esclarecedor por las familias afectadas en la catástrofe ferroviaria con 46 muertes y 150 malheridos en Ademuz.
Respetar y compartir (ahora lo llaman empatizar) considero que es la suprema responsabilidad humana y moral, máxime si te encuentras inmerso en el dolor y ante el sufrimiento ajeno. Y más si se supone que lo estás conllevando, compartiendo sincera y humanamente, con las víctimas dolientes. Como allí presidían una misa funeral católica con el obispo de Huelva (29 de enero pasado), Su Majestad el rey Felipe VI se persignó (hizo la señal de la cruz en su rostro doliente), supongo que primero por sentir respeto hacia el dolor de las familias presentes que habían solicitado la misa, incluso más por ellas que por la devoción y fe religiosa que profesa nuestro rey.
Junto al rey de España, paso a paso, lentamente por el pasillo del dolor configurado por familiares a derecha e izquierda, sintiendo las lágrimas y el dolor de las familias hasta llegar a su asiento destacado como reina de España, de todas y todos, respetuosa S.M. la reina, doña Letizia, bajó su cabeza sin dibujar la señal de la cruz.
Canción de amor
Doña Yolanda Díaz (no confundir con Yolanda Díez, diputada socialista en el Parlamento Vasco), todavía vicepresidenta en el Gobierno de Pedro Sánchez, fue rechazada por todas y todos para repetir como candidata a la presidencia del Gobierno de España por la defenestrada agrupación Sumar. Sin embargo, ella nos manifestó solemnemente su despedida como candidata (lo explicó casi como si fuera por voluntad propia) pero seguirá como ministra.

«La mejor ministra de Trabajo de la historia de España», afirmaron tras su despedida, reiteraron, repitieron, recalcaron, por unanimidad la elogiaban (menos las mujeres de Podemos y su mentor Pablo Iglesias), sí, elogiada por todas y todos los que la rechazan como candidata a la Presidencia del Gobierno. Incongruencia electoral. Dónde nace la inquina política.
La Excma. Sra. Yolanda Díaz, hace dos semanas, elogió a su presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), al invitarle a un acto donde compartió protagonismo con él. Los elogios de ella eran más propios de una canción de amor, entiéndase, declaración de amor político.
Todo lo contrario que a la vicepresidenta exige hoy Julio Iglesias: una rectificación por manchar públicamente y con reiteración su imagen mundial (ahora que fue archivada la denuncia contra el millonario cantante que usó la vicepresidenta) o juicio por daños y perjuicios millonarios… Vale (cervantino).












¡No te metas con la mejor ministra de Trabajo de la historia de España! No seas malvado. Un fuerte abrazo.