En la actualidad, es obvio que si no se aparece en la red tecnológica difícilmente podremos dar a conocer nuestros logros y nuestros avances. Una revisión general a partir de un chatbot como el famoso ChatGPT apenas da relevancia a la institución donde trabajo desde hace 35 años como la Universitat d’Alacant / Universidad de Alicante (UA). Así, las palabras o instituciones más citadas en nuestra red reflejan los intereses y las tendencias de la sociedad. Algunos de los vocablos más populares incluyen términos relacionados con la tecnología, eventos deportivos y de entretenimiento: ChatGPT, WhatsApp, streaming, zoom, Mbappé, Copa Mundial de Fútbol, Oppenheimer o Barbie son un ejemplo de esto. En el ámbito de las instituciones de educación superior, la Universitat de Barcelona se lleva la palma; además de su prestigio académico, su amplia oferta educativa y su posición en diversos rankings internacionales como los de investigación hace que sea un referente en las consultas en la red. Tras ella, la Universidad Complutense de Madrid o la Universitat Autònoma de Barcelona acaparan los datos de referencia que más interesan a los usuarios.
El volumen de búsquedas en la red es la cantidad de veces que una palabra clave o término es buscado por los motores de estas características en Internet, como Google, Bing o Yahoo, en un período de tiempo determinado. Un indicador básico para entender las tendencias de los usuarios y el comportamiento de búsqueda en línea. Unos indicadores clave, pues, en la estrategia digital para estudios de mercado, el desarrollo de contenido o la optimización de sitios web. Cierto es que una universidad como la nuestra se destaca por su fuerte compromiso con la investigación, albergando numerosos grupos y centros de esta materia como la biotecnología, la tecnología informática o la lingüística, entre otros, con una calidad y un impacto reconocidos a nivel nacional e internacional. Del mismo modo, nuestro campus es relativamente reciente y está bien equipado, con amplias zonas verdes y modernas instalaciones, incluyendo bibliotecas, espacios deportivos y residencias universitarias, lo que mejora significativamente la calidad de la vida estudiantil. Su oferta académica variada con 55 títulos de grados de los cuales seis son dobles grados con programa propio permite a los estudiantes elegir entre una amplia gama de disciplinas y especializaciones. Al mismo tiempo, la sólida red de relaciones internacionales, con programas de intercambio de alumnado como el Erasmus+ enriquece la experiencia educativa. Todo ello con la promoción activa en la innovación y el emprendimiento entre su personal y estudiantes.

Con todos estos logros, ¿por qué seguimos siendo casi invisibles en los motores de búsqueda? Habría que avanzar en la investigación de palabras clave que nos posicionen en la red. Del mismo modo, habría que optimizar las páginas de nuestra web con meta descripciones, títulos de página, encabezados y contenido relevante. Incluir palabras clave en las URL y mejorar la velocidad de carga del sitio web también es crucial. Participar en foros educativos, blogs y redes sociales con contenidos de impacto se convierte también en algo esencial. Tal vez es momento de dejar de publicar fotografías en grupo sin apenas contenido, donde lo que se destaca es la presencia de quienes están, sin aportar un relato que identifique y que potencie la novedad en la noticia. Un refuerzo importante también vendría desde la creación de contenido multimedia atractivo, aprovechando la existencia de un Taller de Imagen vinculado a la Fundación General de la Universidad, con vídeos de diversas actividades docentes y de investigación y una mayor visibilidad de su potencial humano, en lugar de centrarse en actos académicos y protocolarios que poco aportan a la imagen externa de una institución como la nuestra.
Finalmente, habría que resituar el desarrollo de la comunicación a nivel externo, de manera que los comunicados no obedezcan a cuotas o a repartos generales, sino a aquellas noticias reales que creen un impacto en la sociedad. Una comunicación que podría verse reforzada por diversas líneas de colaboración con otras instituciones educativas, organizaciones y empresas para visibilizar y atraer la atención a través de eventos conjuntos y programas colaborativos. Cierto es que la tendencia de las universidades de nuestro país es cerrarse tras los muros de cada campus, pero sin la apertura a la sociedad y la concreción de acciones colaborativas difícilmente seremos punto de arranque y de liderazgo en nuestro entorno. Otras acciones correspondientes a la mejora del diseño de nuestra web, con la adaptabilidad a los dispositivos móviles, mejoraría nuestra presencia en los chatbots y otros sitios de consulta de la red. Una prueba de ello es el desconocimiento que una de estas herramientas, la más usada en la actualidad como ChatGPT llega a apuntar cuatro puntos débiles de nuestra institución; además de la necesidad de una mayor financiación, la saturación en algunos programas de estudios con la irregular captación de alumnado, la desigualdad en la calidad de las instalaciones –entre las más renovadas y las más vetustas y con necesidad de actuación urgente– está la necesidad de inversión en tecnologías para la comunicación y la educación. De lo contrario, nuestra joven universidad, creada como tal el 1979, tendrá más de su historia, con su origen reconocido en la antigua Universidad de Orihuela de hace unos siglos, que de la actual. Una planificación decidida y efectiva para dejar de ser invisible en la red a través de sus motores de búsqueda. Este es el reto para nuestro futuro inmediato.













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