Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Formación de los reinos de España

La Corona de Aragón: Mallorca, Valencia y el Mediterráneo

Territorios, dominios, feudos, áreas de influencia, consulados, campañas y rutas comerciales de la Corona de Aragón. Trabajo de Nagihiun (Wikimedia).

El deseo de Ramiro II El Monje era seguir su trayectoria religiosa y volver a su vida ligada a la Iglesia. Por esa causa abdica en su hija Petronila. Ésta, al no poder reinar sin la presencia de un varón según los requerimientos de la época, decide casarse con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, Gerona, Osona y Cerdaña que se convierte en príncipe del Reino de Aragón. Fue el hijo de ambos, Alfonso II, el primer titular del Reino de Aragón y de los condados catalanes formando bajo su mandato la llamada Corona de Aragón. En dicha monarquía, bajo un mismo rey se conservaban leyes e instituciones propias. Y más tarde se unirían los territorios de Mallorca y Valencia, como reinos de la misma corona bajo el poder del mismo monarca pero con sus propios fueros, instituciones, costumbres y cortes propias en las que se votaban impuestos y leyes. El soberano era común, pero debía respetar todos aquellos pactos y privilegios acordados con cada entidad territorial. Más tarde se anexionaría Nápoles y Sicilia.

Alfonso II de Aragón. Detalle de la portada de «Liber feudorum maior» del siglo XII (Wikimedia).

Se había iniciado un periodo de expansión por parte de aragoneses y también de catalanes hacia el sur conquistando Tortosa y Lleida y haciendo algunas expediciones hacia Valencia, Murcia y Almería. Coincidió que Castilla también estaba expandiéndose hacia el sur en territorio de Al-Ándalus, y para evitar hostilidades entre ambas monarquías aprobaron una serie de acuerdos.

En el primer tratado (Tudillén (1151), en el que Alfonso VII y Ramón Berenguer IV se dividen la península para posteriores conquistas dejando el centro de la península para Castilla y la parte oriental para la Corona de Aragón. Hubo un segundo tratado en el que Alfonso II, primer rey de Aragón y conde de Barcelona, y Alfonso VIII  acuerdan un segundo reparto en el tratado de Cazola (1179). En éste la taifa de Murcia se asigna a la Corona de Castilla. Alfonso II de Aragón, más interesado en expandirse por los territorios del sur francés, renuncia a este territorio y así evitar problemas con Castilla.

 Pedro II (1178-1213)

Fue el primogénito de Alfonso II y de Sancha de Castilla, hija de Alfonso VII de Castilla, y hermano de Alfonso, conde de Provenza (donde intervino Pedro en defensa de los derechos de su hermano Alfonso). Fue  rey de Aragón y conde de Barcelona y otros condados en el sur de Francia y en Cataluña. Su reinado dio comienzo bajo la tutela de su madre desde que lo heredó a la muerte de su padre en 1196, hasta dos años después al cumplir veinte años (mayoría de edad). La buena relación con su madre se extendió también a Castilla fijando fronteras con Alfonso VIII para las futuras expansiones hacia el sur de la península. Mantuvo una excelente relación con la Santa Sede llegando a renovar vasallaje a Inocencio III en 1204, que le llevaría a ser coronado en Roma por el papa. Esta unión causó tensiones territoriales con Francia que aumentarían con el matrimonio de su hermana Leonor con el conde Ramón VI de Tolosa (1204), con lo que su presencia sería mayor en esas tierras, con idea de aumentar su reino. Y su enlace matrimonial con María Montpellier en junio de 1204 en Montpellier. El poder que fue adquiriendo Pedro II le posicionó en la lucha de intereses de los Capetos franceses y de los Plantagenet ingleses.

También tuvo grandes actuaciones en el frente musulmán haciendo incursiones hacia el reino de Valencia conquistando varias poblaciones, como Ademuz. A la llegada de los almohades a la península ibérica los soberanos cristianos Pedro II de Aragón,  Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII de Navarra se unieron bajo una alianza  y así consiguieron frenar su avance en la batalla de las Navas de Tolosa (1212).

Pedro II de Aragón en un acto feudal en 1198. Imagen del «Liber feudorum Ceritanae». Archivo de la Corona de Aragón (Wikimedia).

El rey francés Felipe II, por el interés de apoderarse de los territorios del sur, la zona del Languedoc, parte del territorio perteneció al condado de Tolosa (Toulouse),  propagó falsos testimonios contra los cátaros o albigenses (por la gran cantidad de cátaros de la ciudad de Albi), hasta entonces tolerados por el papa. El rey francés e Inocencio III iniciaron la llamada Cruzada Albigense (1209-1244). Pedro II para defender a sus vasallos y territorios hizo frente a las tropas francesas y papales perdiendo la vida en la batalla de Muret un año después de la victoria de las Navas de Tolosa (no la Tolosa francesa), en 1213. 

Con esta brutal campaña militar convocada por el papa Inocencio III se erradicó el catarismo, una doctrina dualista cristiana extendida por el Languedoc, sur de Francia. Los cátaros creían en un dios espíritu bueno y un dios material maligno, rechazaban la Iglesia católica, sus sacramentos y riquezas, practicando una vida austera centrada en la purificación espiritual. La derrota de los cátaros tras una masacre de más de 20 000 muertos llevó a la desaparición de esta herejía  y a la pérdida de independencia del condado de Tolosa, integrando el Languedoc en la Corona Francesa.

Jaime I (1208-1276)

Jaime I de Aragón, el Conquistador (en aragonés Chaime lo Conqueridor, en occitano: Jacme lo Conquistaire, en catalán/valenciano: Jaume el Conqueridor) nació fruto de la unión de Pedro II y de María de Montpellier,  en Montpellier (Francia) el 2 de febrero de 1208 y murió en Alcira (Valencia) el 27 de julio de 1276. Fue rey de Aragón, de Mallorca, de Valencia, conde de Barcelona y de Urgel, señor de Montpellier y de otros feudos en Occitania.

Jaime, de niño, fue retenido como rehén de Simón de Monfort a causa de una derrota hasta la muerte de Pedro II en 1213 en que el papa Inocencio III exigió que fuera puesto en libertad y con cinco años fue entregado a la tutela del gran maestre del Temple en el castillo de Monzón hasta 1217. Cuando cumplió trece años le casaron con Leonor de Castilla, hija de Alfonso VIII. Durante su minoría de edad hubo varias rebeliones de nobles aragoneses y catalanes. Estas rebeliones fueron atajadas definitivamente por Jaime I años más tarde. Mientras su minoría de edad hubo un consejo de regencia integrado por aragoneses y catalanes y presidido por el conde Sancho Raimúndez, hijo de Ramón Berenguer IV y tío abuelo de Jaime.

En 1221 se unió a Leonor de Castilla, sin embargo, unos años después pidió la anulación del matrimonio a pesar de que contaba con un hijo de dicha unión, el príncipe Alfonso. Dicho matrimonio fue anulado a petición de Jaime por la iglesia debido a razones de parentesco cuando el rey tenía veintidós años. Se volvió a casar en 1235 con Violante de Hungría con quien tuvo cuatro hijos y cinco hijas (entre los que hay que destacar al que sería Pedro III de Aragón, Jaime II de Mallorca (no confundir con su sobrino del mismo nombre Jaime II de Aragón, hijo de Pedro III y nieto de Jaime I),  Violante, que casó con Alfonso X el Sabio (yerno de Jaime I), Isabel, casada con Felipe III de Francia.

Retrato de Jaime I por Jaume Mateu. Museo Nacional Catalán (Fuente: Wikimedia).

La reina Violante, esposa de Jaime I, murió en Huesca en 1251, pero al parecer antes consiguió que en testamento repartiera Jaime la corona entre sus hijos varones. En el primer testamento (1241) dejó el Reino de Aragón y Cataluña a su primogénito Alfonso (hijo de la primera esposa); a Pedro, el Reino de Valencia, el de Mallorca, el Rosellón y la Cerdaña;  En el segundo (1243),  legó el Reino de Aragón a Alfonso; a Pedro, el Reino de Valencia y  Cataluña; y a Jaime, el de Mallorca. En un tercer testamento añadió a su nuevo hijo Fernando. A la muerte de su hijo Alfonso (1260), y muerto también Fernando, en un cuarto testamento (1262) legó a Pedro, Aragón, Cataluña y Valencia y a Jaime, las Baleares, Rosellón, Cerdaña y Conflent.

Tras la muerte de su esposa, Jaime, mantuvo muchas relaciones amorosas, de éstas nacieron varios hijos bastardos, los cuales fueron el origen de algunas de las más importantes casas nobiliarias de Aragón y Valencia.

Jaime I fue un rey de gran carácter y una fuerte personalidad, según su propia Crónica y en la de Bernat Desclot. Aparece como una persona de gran estatura, de presencia caballeresca, blanco de cutis y de pelo rubio, hermosos dientes y finas y largas manos. Entre sus cualidades morales sobresalen dos: su generosidad y su fidelidad a la palabra empeñada. Religiosidad y belicosidad se entremezclaban en su personalidad, fruto de su crianza y educación entre los templarios, de forma que puso su espíritu cristiano al servicio armado de la cristiandad, plasmado en la lucha contra el islam.

Tras la derrota de las Navas de Tolosa (1212) se produjo la descomposición política del Sharq al-Ándalus en el oriente de la península y en 1228 Ibn Hud se proclamó emir de los musulmanes en Murcia. Los caudillos de  de Alcira, Játiva y Denia reconocieron a Hud. De esta forma Zayd Abu Zayd, gobernador de Valencia cuyo dominio llegaba hasta el Júcar perdió estos territorios. Zayyan caudillo de Onda se sublevó y se entabló una guerra civil. Zayyan ocupó Valencia y  Zayd se refugió en Segorbe. Zayd pidió ayuda a Jaime I y el 20 de abril de 1229 firmó en Calatayud un acuerdo por el que se declaró vasallo del rey de Aragón, le ofreció la cuarta parte de las rentas del territorio perdido y la donación de Peñíscola, Morella, Alpuente, Culla y Segorbe, a cambio de ayuda militar y la entrega de los castillos de Ademuz y Castielfabib.

Para tener contentos a los barones de su reino propuso la conquista de Mallorca. Los catalanes estuvieron de acuerdo, pero los aragoneses pidieron hacer lo mismo con Valencia. Así que pocos aragoneses estuvieron en la conquista de Mallorca y en su repoblación.

La conquista de Mallorca

Los almohades invadieron Mallorca que estaba dominaban por los almorávides y tomaron el control de la isla en 1203 y del archipiélago.

Como los ataques piratas musulmanes de Mallorca hacían difícil la vida a los mercaderes de Barcelona, Tarragona y Tortosa, éstos, pidieron protección a Jaime I y tras una junta realizada en Barcelona en diciembre de 1128, el monarca les ofreció su ayuda y eso significaría el inicio de la expansión por el Mediterráneo de la Corona de Aragón. Los mercaderes le ofrecieron sus naves y los barones decidieron apoyar la empresa a cambio de botín y tierras. La mayoría de nobles aragoneses con la idea de realizar la misma campaña contra los musulmanes de Valencia no aceptaron, solo acudieron los que estaban obligados con el soberano. Tras un largo asedio de tres meses, Madina Mayûrqa se rindió el día 31 diciembre de 1229. Hubo reparto de tierras, aldeas, casas, huertos, y botín ya pactado antes de la expedición en el Llibre del Repartiment de Mallorca, entre los nobles, órdenes del Temple y Hospital, obispos  y ciudades que participaron. El rey se reservó la ciudad de Mallorca, los principales castillos y rentas de aduanas, puertos y molinos. Fue muy importante la actuación de los almorávides, fuerzas de choque de Jaime I y tropa esencial en la conquista y posterior persecución de los refugiados musulmanes. Tras la conquista parte de la población musulmana fue capturada y vendida como esclava, otros se refugiaron en la sierra de Tramuntana o huyeron al norte de África. Las mezquitas fueron consagradas como iglesias. Y la isla sería repoblada mayoritariamente por catalanes, que llevaron su lengua, derecho y costumbres propias. Esto fortaleció el poder económico de Barcelona y de la Corona de Aragón.

Pintura mural del asalto a Medina Mayurqa en la toma de Mallorca. Fotografía de Georg Hessen (Wikimedia).

En el año 1231 los musulmanes de Menorca se ofrecieron como tributarios al rey. La isla de Ibiza fue conquistada en 1235  por el arzobispo de Tarragona, Guillem de Montgrí. El conjunto de las islas  se constituyeron como un territorio más de la corona bajo el nombre de regnum Maioricarum et insulae adyacentes.  Con la conquista de las islas se acabó con la piratería islámica en las Baleares y se erigieron en puente para el comercio entre Cataluña y el norte de África. Dicha conquista fue decisiva en la expansión por el Mediterráneo de la Corona de Aragón.

La conquista de Valencia

Habiendo ocupado Mallorca y eliminado el problema de la piratería, Jaime I centró todos su interés en Valencia. Aún sabiendo del interés de los nobles aragoneses en hacerse más fuertes ampliando sus feudos con territorios conquistados y nuevos botines, pero con la vigilancia de tenerlos controlados. El rey planificó dicha conquista en 1233 en Alcañiz, en tres etapas: la primera sería en Castellón, conquistando Morella, Peñíscola y Burriana. Al apoderarse de estos castillos y por la falta de alimentos  las ciudades que dependían de ellos se rindieron.

Entrada triunfal de Jaime I el Conquistador en Valencia el 9 de octubre de 1238. Pintura de Fernando Richard Montesinos. Museo del Prado de Madrid (Fuente: Wikipedia).

En la segunda se dirigiría hacia Valencia  hasta el Júcar, el papa Gregorio IX dio a la empresa el carácter de cruzada.  Jaime I puso sitio a la ciudad de Valencia. El rey de Túnez acudió en ayuda de los musulmanes valencianos, pero Jaime I montó su campamento entre las naves del rey de Túnez y la ciudad. Ni el ejército se atrevió a desembarcar ni los que defendían la ciudad salieron a hacer frente. Después de varios enfrentamientos la ciudad fue conquistada y el rey musulmán entregó la ciudad el 28 de septiembre de 1238.  Jaime I entró en la ciudad el 9 de octubre. Dos años más tarde Jaime I promulgó los fueros de Valencia.

En la tercera, desde 1243 a 1245, se alcanzaron los límites estipulados para la conquista entre la Corona de Aragón y la Corona de Castilla en el Tratado de Almizra en el que influyó Violante, segunda esposa de Jaime I, firmado el 26 de marzo de 1244. Lo acordaron Jaime I de Aragón y el infante Alfonso de Castilla, que más tarde fue su yerno y futuro rey Alfonso X el Sabio al que posteriormente  ayudó a someter a la población mudéjar que se había revelado en Murcia en 1266 e inició un proceso de repoblación con catalanes y aragoneses, devolviendo luego Murcia a Alfonso el Sabio. 

La línea divisoria de las conquistas (en otros tratados con reyes anteriores nos fue respetada) se quedó definitivamente establecida en Biar, Castalla, Tibi, Xixona y Villa Joyosa para Aragón y hacia el sur y Murcia para Castilla.

El Monarca tuvo que marcar su posición ante los nobles aragoneses enfadados porque querían extender sus dominios particulares en las tierras conquistadas y Jaime convirtió el nuevo territorio en un reino privativo unido a la Corona de Aragón basándose en la doctrina jurídica romana revitalizada por la escuela de Bolonia, que afirmaba la supremacía del príncipe. Ante esta insumisión el rey favoreció a los municipios y a la burguesía, sobre todo en la zona del litoral para evitar un posible interés de expansión de los nobles por el Mediterráneo y la repobló de catalanes y la zona más interior de aragoneses con influencia de la nobleza aragonesa. Consiguiendo la organización de Valencia como un reino con individualidad política y leyes propias, su repoblación y distribución. Así como en Mallorca.

Pedro III de Aragón 

Sucedió a su padre en 1276 como rey de Aragón, rey de Valencia  y conde de Barcelona. Llegó a ser también rey de Sicilia. Pronto canceló el vasallaje que su abuelo Pedro II había concordado con el papado. Su obsesión fue la de expandir la Corona de Aragón por el Mediterráneo en la corona de Sicilia que estaba bajo la soberanía de Carlos de Anjou, que fue eliminando a los descendientes de la casa de Hohenstaufen con el apoyo del papa Clemente IV pasando la línea sucesoria a Constanza, esposa de Pedro III. Roger de Lauria (almirante italiano de la flota de Aragón y de Sicilia, que por sus méritos al servicio de la Corona se le concedió el condado Cocentaina) y el resto de partidarios de la casa de Hohenstaufen organizaron la oposición a Carlos de Anjou defendiendo a Pedro como candidato para reinar Sicilia.

El pueblo de Palermo se levantó contra Carlos I de Anjou, y acabó con los soldados franceses de la ciudad en las llamadas Vísperas Sicilianas. Dicho levantamiento continuó en Corleone y Mesina hasta expulsar a todos los franceses. Los sicilianos ofrecieron la corona a Pedro con derecho a ella por su esposa, hija de Manfredo, rey de Nápoles y Sicilia hasta ser derrotado y muerto por Carlos de Anjou. Pedro les envió su flota y fue coronado rey. El papa Martín IV excomulgó a Pedro por su intervención en contra de la voluntad papal.

Pedro III El Grande. Villani (Wikimedia).

El papa declaró la Cruzada Aragonesa y promovió a Carlos de Valois, el tercer hijo de Felipe III de Francia y de Isabel de Aragón (hermana de Pedro III), como sucesor de la Corona de Aragón por sangre real en su madre, quien acabó renunciando al título tras los enfrentamientos en tierras catalanas.

Pedro III tuvo que hacer frente a graves problemas en el interior de sus reinos debido a las necesidades económicas que provocó la conquista de Sicilia. Pero una vez solucionadas pudo centrarse en la invasión francesa al mando del propio rey francés Felipe III que tomó en 1285 la ciudad de Gerona, pero tuvo que retirarse cuando Roger de Lauria al mando de la flota aragonesa retornó de Sicilia y le infligió una derrota total.

Pedro III de Aragón, Valencia y conde de Barcelona y su hermano Jaime II de Mallorca con las Baleares, Montpellier, Cerdaña y Rosellón tuvieron conflictos entre ellos por la alianza de este último con Francia en contra de Pedro III por los problemas sucesorios en la Cruzada Aragonesa. Pedro envió una expedición comandada por el almirante Roger de Lauria y el infante Alfonso contra Jaime II en 1285 que sometió Mallorca al ya Alfonso III, hijo de Pedro III, que falleció antes de enterarse de la victoria. El Reino de Mallorca quedó bajo el control de Aragón.

Alfonso III de Aragón, reinó entre 1285 y 1291. Tras su muerte sin descendencia, el trono pasó a su hermano, Jaime II.

Jaime II de Aragón            

Nació en Valencia en 1267 y falleció en Barcelona en 1327. Fue rey de Aragón, de Valencia, de Sicilia y conde de Barcelona. Era hijo de Pedro III  y de Constanza de Sicilia. Jaime fue nombrado rey de Sicilia cuando su hermano Alfonso III  ascendió al trono de Aragón.  A la muerte de Alfonso, Jaime II heredó el trono de Aragón en 1291 y dejó a su hermano Federico a cargo de Sicilia. Al existir conflictos de Aragón contra Francia y el papado por el dominio de Sicilia y por la línea sucesoria de Aragón tuvieron que llegar a acuerdos en los que Sicilia volvía a manos francesas a cambio de los derechos sobre Córcega y Cerdeña para Jaime II. Los sicilianos no quedando satisfechos con el acuerdo de la Casa de Anjou con Jaime II, y manifestaron su rechazo de entregar Sicilia a los franceses y coronaron a Federico III, no sin conflictos con su hermano y con Carlos II de Anjou, rey de Nápoles que tuvo que aceptar la independencia de Sicilia. Jaime II conquistó Córcega y Cerdeña (1323-25) para la Corona de Aragón. Declaró la unión indisoluble entre los reinos de Aragón, Cataluña y Valencia. Los reyes de Mallorca, que pertenecían a la casa de Aragón acabaron rindiéndole vasallaje. Creó la Orden de Montesa  en 1319 al desintegrarse la Orden del Temple por creer en la necesidad de una orden militar aragonesa. En 1323 la Orden de Montesa ayudó al Rey en la conquista de Cerdeña con hombres y dinero a cambio de privilegios en el Reino de Cerdeña. Concedió su apoyo a los comerciantes catalanes, por representar la fortaleza económica del reino. 

Estatua de Jaime II en Alicante (Redacción).

Al principio de su reinado, entre 1296 y 1302, el rey Jaime II de Aragón se dispuso a conquistar el reino de Murcia aprovechando la inestabilidad de Castilla en la minoría de edad de Fernando IV. Conquistó Alicante, Elche, Orihuela, Cartagena y  Murcia, rompiendo el Pacto de Almizra (1244) ampliando el Reino de Valencia. Con el tratado de Torrellas (1304) el Reino de Murcia volvía a dominios de Castilla y Jaime II se quedó con las tierras al norte de río Segura. En el Tratado de Elche (1305), se acordó que Alicante, Elche y Orihuela fueran incorporadas al Reino de Valencia y Cartagena retornara a Castilla.

Jaime II se interesó por las ciencias, la medicina, la poesía y la arquitectura; mandó construir y reparar palacios y en1300 fundó la Universidad de Lleida.

Adenda       

No podíamos acabar sin hacer referencia al protagonismo que tuvieron los almogávares en la expansión e influencia en el Mediterráneo de  la Corona de Aragón. Fueron tropas de infantería ligera de élite y choque imprescindibles para Jaime I de Aragón en sus conquistas de Mallorca y Valencia. Sus orígenes fueron en las montañas aragonesas y catalanas usando cuchillos y lanzas cortas, vistiendo rudimentariamente y sin coraza. Su fama se extendió por todo el Mediterráneo con los reyes sucesivos por su fiereza y su poderoso grito «¡Desperta ferro!» golpeando sus armas entre sí para producir  chispas antes de entrar en batalla para causar terror en los enemigos.

 Su papel fue decisivo en las Vísperas Sicilianas (1282) a la hora de expulsar a los franceses en favor de Pedro III de Aragón.

Continuaron aumentando su leyenda al ser contratados por el Imperio Bizantino la llamada Gran Compañía Catalana al mando de Roger de Flor sin llegar a conquistar Jerusalén, pero defendiendo la cristiandad sembraron el terror entre los turcos otomanos en la Cuarta Cruzada. Como no recibían los pagos y Bizancio les traicionó asesinando a Roger de Flor y un grupo de almogávares que acudieron engañados a una cena. Tras esos sucesos los almogávares protagonizaron la Venganza Catalana apoderándose del ducado de Atenas y posteriormente el de Neopatria, que ofrecieron al Reino de Sicilia perteneciente a la  Corona de Aragón y que posteriormente se incorporaría formalmente  a la Corona de Aragón con Pedro IV (nieto de Jaime II).

Roger de Flor fue un caballero templario, que al ser expulsado de la Orden del Temple por sospechas de haberse quedado con botín, dirigió la Gran Compañía Catalana al servicio de la Corona de Aragón en el nombre de  Federico II de Sicilia hermano de Jaime II, quien le cedió a los almogávares. En 1303 dirigió la campaña para defender Bizancio ante la invasión otomana. Pos sus éxitos en combate le concedieron el título de Megaduque y posteriormente de César de Oriente. Su poder iba creciendo y sus tropas iban creando conflictos, por lo cual fue traicionado por el emperador Miguel IX Paleólogo en 1305. La vida de Roger de Flor aparece narrada en la crónica de Ramón Muntaner. Su figura sirvió de inspiración para crear el personaje de Tirant lo Blanc a Joanot Martorell en su conocida novela del mismo nombre.    

Conclusión 

La Corona de Aragón se inicia en 1137 con la unión dinástica por matrimonio entre la reina Petronila de Aragón (sucedió a su padre Ramiro II que volvió a la vida eclesiástica de donde venía para ocupar el vacío regio que dejaba su hermano Alfonso I al morir sin descendencia) y el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, que gobernó como príncipe de Aragón. El hijo de ambos, Alfonso II, fue el primero en heredar el reino de Aragón y el Condado de Barcelona unificando la dinastía, pero respetando los fueros, las leyes y las instituciones de cada entidad territorial (fueros que en 1707 fueron derogados por los Decretos de Nueva Planta promulgados por Felipe V tras la Guerra de Sucesión). La Corona de Aragón fue decisiva en la conquista de territorios penínsulares en sus luchas contra los musulmanes. Llegó a ser a lo largo de la historia una gran potencia territorial que dominó Valencia, Mallorca, Sicilia, Cerdeña, Córcega, Nápoles, el ducado de Atenas y el de Neopatria;  fue potencia comercial al establecer redes marítimas que unían  Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca, Sicilia, Nápoles, Cerdeña, Venecia, Túnez, Constantinopla y Alejandría, entre otras ciudades en el Mediterráneo. Y alcanzó gran importancia literaria y cultural con figuras como Ramón Llull, Ramón Muntaner, el obispo Francesc Eiximenis, Bernat Metge,  Sant Vicent Ferrer y Ausiàs March entre otros.

Juan Antonio Urbano

Soy profesor de Educación Primaria. He publicado cinco libros; dos en valenciano: 'El seu nom era Pere Bigot' (2012) y L’arbre màgic' (2012); y otros dos en castellano: 'El misterio de la cueva' (2014) y el poemario 'Camino entre versos' (2019), estos publicados por la Editorial Club Universitario y 'Entre el asfalto' (2022) por la editorial Olélibros. He publicado en diversas Antologías y revistas poéticas y artículos en distintos medios.
En noviembre de 2016 creé y coordiné el grupo poético PARNASO perteneciente al Ateneo de Alicante. He organizado numerosos recitales poéticos, entre los que destacan el I Encuentro de poetas alicantinos y otros con el grupo PARNASO dedicados a Miguel Hernández, Federico García Lorca, Rubén Darío...
Recibí el segundo premio del Certamen Poético Numen (2013) y el 2.º premio en el Real Casino de Murcia del Encuentro 'Poesía hispano-argentina' (2019).

2 Comments

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  • Nueva lección enriquecedora y que hace reflexionar sobre el revolucionado panorama internacional de estos tiempos tan complejos. Ni Zamora se conquistó en una hora, ni es fácil saber quienes interpretan ahora los personajes de Bellido Dolfos, Alfonso VI, el Cid Campeador… La historia de la humanidad es una historia de guerras… Hasta Leonardo da Vinci fue un fabricante de armas de guerra en los ratos libres que le dejaba la pintura. ¿O fue al revés?

    • Gracias, Ramón.
      Las guerras, desde que el hombre es hombre.
      Parece que la paz es un tiempo entre guerras.
      Un abrazo