Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Al paso

Delcy, Trump, Sánchez, Corina y la estrella de los Reyes Magos

Delcy Rodríguez jura como presidenta de Venezuela ante su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (Fuente: Prensa Presidencia Venezuela).

Aunque vaya contra corriente, quiero ser optimista. No ha comenzado bien este 2026 y cuesta lanzar el “¡Feliz año nuevo!” mientras siguen cayendo misiles en Ucrania y cuando en varios países africanos hay terroristas islamistas masacrando a cristianos e incluso a creyentes en Alá, porque entre los musulmanes los hay suníes y chiíes que no pueden ni verse. Los terroristas matan y secuestran impunemente y, en Venezuela, los hermanos Rodríguez —ella, Delcy, presidenta del país y él, Jorge, presidente de la Asamblea Nacional—, sacan de la cárcel a unas decenas de presos políticos mientras otros muchos venezolanos y extranjeros siguen privados de libertad, con las milicias urbanas vigilando las calles de Caracas y con el poderoso Diosdado Cabello a la cabeza, cabeza a la que Donald Trump todavía no ha puesto precio. ¿Quién ha cobrado, o va a a cobrar, los 50 millones de dólares que prometió el gran jefe USA por Maduro, ese gran jefe que canta, ‘por lo bajini’, la mejicanada aquella de “con dinero y sin dinero yo hago siempre lo que quiero” y que apuesta por comprar Groenlandia a Dinamarca? ¿Se quedará Trump con los 50 millones como se quiere quedar con el Nobel de la Paz de Corina Machado?

Vivimos un año preocupante, pero hay motivos, humanos y divinos, como para que los currantes del montón y otros menos currantes (hay mucho caradura viviendo del cuento, entre los que no quiero meter a José Félix Tezanos, ese gran encuestador amigo de Pedro Sánchez) podamos encarar los meses venideros con cierto optimismo. No hay mal (Putin, Trump, Diosdado, Jameney, Netanyahu, Sánchez, Puigdemont…) que cien años dure, grita el pueblo, grita en silencio el común de los mortales aunque no pueda pagar el alquiler del piso ni le dé el sueldo para llegar a fin de mes.

“No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Por dos veces nos recuerda Dios, en la Biblia, que el pan es importante para la vida material de los humanos, pero que el alimento espiritual mantiene esperanzada el alma. En el capítulo 9 del Deuteronomio, uno de los cinco libros del Pentateuco, la Torá, Dios le dice a Moisés que les dio de comer el maná en la travesía de 40 años en el desierto, camino de la tierra prometida, pero que tuvieran en cuenta que el hombre no sólo vive de pan, “vive de todo lo que sale de la boca de Yahveh”. Varios siglos después, tras hacerse hombre el Hijo de Dios, antes de iniciar su vida pública, tras ser bautizado por Juan el Bautista, Jesucristo se pasó 40 días y 40 noches en el desierto y, como tuviera hambre, el demonio le tentó diciéndole que convirtiera una piedra en pan. Jesús le respondió: “No sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. 

Yahveh habló por los profetas, entre los que Moisés fue uno de los más grandes, y muchos de ellos anunciaron la venida del Hijo de Dios, con quien llegaron las palabras directas de Dios, la redención de todos los pecados de todos los seres humanos por la muerte en la cruz y la esperanza de la vida eterna tras el tránsito de la muerte, junto a la resurrección de nuestras cenizas al fin de los tiempos ya entrados en la eternidad.

Imagen: OpenClipArts-Vector. (Fuente: Pixabay).

Todos estamos llamados a contemplar la estrella que siguieron los Magos para encontrarse con el Niño Jesús y su Madre. La fe y la razón nos dicen que hay que creer en nosotros mismos como obra del Creador. Nuestro mundo y nuestra existencia solo tienen sentido más allá de tantos imbéciles dictadores que nos pueden quitar la hacienda y la vida, pero nunca nuestra dignidad y honor, que son patrimonio del alma y el alma solo es de Dios. Lo dijo Calderón de la Barca en su ‘El alcalde de Zalamea’. Y lo dijeron los tres grandes redactores de la ‘Declaración de la Independencia de los Estados Unidos’, Thomas Jefferson, Benjamín Franklin y John Adams, con estas palabras:

“Sostenemos como evidencias estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.

¿Qué decir de las palabras de Pedro Sánchez sobre la liberación de presos políticos españoles en Venezuela durante más de un año? ¿Cómo los insulta y nos insulta diciendo que han estado ‘retenidos’? Y la misma palabra ha usado el Rey, según dicen, presionado o autopresionado por lo que dijo Sánchez. Califican de ‘retenidos’ a ‘encarcelados’ a los que ni Zapatero, ni Albares, ni Sánchez lograron liberar durante más de un año, liberación ocurrida tras el golpe de EE.UU. al chavismo de Nicolás Maduro y Delcy Rodríguez. Todo suena a insulto a la inteligencia de todos los españoles.

Nos pueden masacrar físicamente los falsos profetas y miserables dictadores que tanto abundan y hasta compiten en desgobierno. Pero nunca podrán quitarnos la libertad del pensamiento, la dignidad y el honor, palabras que, los muy malvados, a veces usan para manipular a incautos, que “haberlos, haylos”.

Ramón Gómez Carrión

Periodista.

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