Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Palabreando

Borriqueteando

Imagen generada con ChatGPT.

Me cuenta una compañera que una alumna suya, en una de sus carpetas, había escrito una frase que decía “Voy a suspender, pero me la pela de manera tremenda”, así, sin complejos, ni preocupaciones. Lo triste es que es así, es la realidad. A la mayoría del alumnado “se la pela” suspender porque saben que no van a repetir curso y que podrán ser médicos habiendo suspendido todas las asignaturas de primaria, secundaria y porque no hay una terciaria. Hay que rendirse a la evidencia. La frase aquella de “hasta el más tonto hace relojes” es completamente actual, en modo irónico claro; otra cosa es que marque la hora, pero con el nivel que tenemos un reloj solar, si no le apuramos demasiado, pues hasta creo que podrían; otra cosa es que sepan leerlo, pero eso ya es afinar mucho.

Vi el otro día un vídeo en el que le preguntaban a una chica cuánto eran “20+11”, su respuesta fue “¿sin calculadora?”; su siguiente respuesta “211”; así, sin rubor, sin que se le alterara el pulso, como si hubiera resuelto un problema de dimensiones épicas o cuánticas. Le faltó rascarse la barriga, como quien se termina un postre o como quien se siente orgulloso de haber resuelto semejante enigma. La chica tendría unos 18. Lista para salir de tardeo. Como los escolares de hoy en día: el almuerzo no se les olvida nunca, el material de clase día sí, día también. Es como si vas a cortarte el pelo, el que tenga, y la peluquera o el peluquero no tienen tijeras. Pues lo mismo, pero eso a nadie le importa porque los colegios se han convertido en una especie de parking de niños, de guardería, de “ahí están bien hasta la hora de la tablet“, o de la video consola, pero no les pongas deberes que tienen que hacer partidas por Internet grupales y eso no puede fallar, que a veces se alargan hasta la madrugada y lo que no puede ser, no es y lo primero es lo primero, que mi hijo o hija va a ser youtuber, o influencer y no está para saber la diferencia entre un triángulo equilátero y un escaleno, seamos serios. ¿Quién aplicó el teorema de Pitágoras en su vida cotidiana o hizo un análisis sintáctico, o se quedó en la duda de cuándo “aún o aun” lleva acento? Insisto, seamos serios, que está la IA para casi todo y para casi más.

Y luego pasa lo que pasa, que es la primera vez en la historia que una generación obtiene un coeficiente intelectual inferior a su generación anterior. Pues ya está. Lo de que la excepción que confirma la regla se vuelve a cumplir en versión borriquito y borriquita. La generación actual, la Generación Z, tiene ese récord, y probablemente “se la pelará” porque como no escucharán porque estarán inmersos en las pantallas y van pasando de fase en el videojuego de la escuela, pues bueno.

Un servidor tenía el Spectrum 48K, bueno, un ordenador que utilizaba el sistema Basic, incluso llegué a programar alguna chorrada con ese y con el Amstrad 464, nada que ver con la IA, pero que entiendo serían las bases de lo que es ahora, pues había un juego que me gustaba mucho que se llama Skool Daze (que se lanzó en 1984 para el Commodore 64 —quien tenga uno que me avise, rollo friqui— y para el ZX Spectrum). Iba de que un alumno que se llamaba Eric debía robar sus notas de la caja fuerte de la sala de profesores y, si lo pillaban, el castigo era escribir líneas de texto, vamos el copiado de “No volveré a hacerlo” de toda la vida (hoy casi prohibido porque se toma como un castigo poco productivo). Si Eric llegaba a las 10 000 copias, el juego terminaba. También había que evitar que a Eric lo castigaran por culpa de sus compañeros, algo así como el bullying (tampoco entiendo porqué razón no dicen sencillamente “acoso”, siempre con palabras en inglés). Ya por entonces se tenían en cuenta esas cosas y hablo de un videojuego que se cargaba con un cassette y te podías tirar casi quince minutos esperando, nada que ver con lo de ahora, pero ahí estaba lo de la paciencia como un desafío más. Hoy prima la inmediatez como único valor.

Lo dicho, que de toda la vida se ha tenido en cuenta el valor de la educación salvo ahora. Y el problema es que no es ya la educación, ni el respeto —que eso ni existe entre los propios alumnos salvo excepciones—, es la nula opción de estudio futuro. Si te vas a cualquier instituto y preguntas a la peña que va a hacer la selectividad —antes EvAU o EBAU, ahora PAU (Prueba de Acceso a la Universidad)—, qué tiene pensado estudiar, la peña es que no sabe qué responder. Creo que si les das un 3.º de Bachiller para que puedan pensarlo, lo agradecerían. Es como cuando preguntas en el cole qué quieres ser de mayor. Te miran como diciendo: “esa pregunta viejuna… Pues ¡está claro!, todo lo que tenga que ver con la tecnología que implique ganar dinero”.

Un “therian”. (www.depositphotos.com).

Ya nadie piensa en cultura, el futuro es ganar dinero; bueno, eso o hacer de perro, gato o erizo con lo de la moda therian, que leo que hay una quedada en el barrio de San Gabriel, para que la peña pueda experimentar su identidad animal. A ver, uno ya es mayor y bueno, puede con casi todo, pero que si la peña se siente perro pues que ladre y no hable; que si se siente pájaro, yo tiraría más por ser Superman, pero que a piar y comer alpiste; porque si para el día a día eso no vale, pues me suena a rollo de fin de semana. Que no he visto por la ciudad a ninguna persona-perro a cuatro patas caminando por Alfonso el Sabio. A ver, que lo respeto, que si uno se siente gato, a maullar y mear en caja de cartón o sobre las piedras esas de colores, pero todo el tiempo. Eso de ir a currar al banco de día y gato de tarde noche, como que no. Batman es Batman todo el tiempo. Que espero que la quedada sea un éxito, por supuesto, que no lo veo práctico, pues si eres halcón no vayas a Mercadona, o renuncia a tu sueldo y vete al monte. Pues bueno, me siento halcón pero he de vivir, bueno sí, los halcones también viven, pero no tienen piso y coche, bueno, si eres un buen halcón y vives en Alicante a lo mejor hasta te has agenciado una casa de esas tan chulas de VPO, pero que para eso ojo de halcón o vista de lince, que la peña ya hasta las abandona y eso que esas calles aún están sin peatonalizar que es lo próximo.

El otro día fui al cine, a ver la de Cumbres Borrascosas. Está chula. A ver, nada que ver con el libro, pero sí, pero no. Pero bueno, lo que me llamó la atención es que no había personas que vendieran entradas. No, ahora todo es por unas máquinas, como esas que están en los sitios de comida rápida, pues igual. Han prescindido del personal que te vendía las entradas, a las que podías preguntar “¿qué tal la peli?”, “tú dónde te pondrías”, las que después de las colas te atendían. Pues ya no. Para eso esta la IA en la pantalla y ahí eliges. El día que se vaya la luz, o no vaya Internet, o lo que sea, pues bueno, vendrán los madres mías. Luego pasas y para comprar palomitas pues han dejado a una persona. Dicen que el finde hay más peña para atender, pero que bueno, como que al final la tecnología arrasará con todo y que todo se vuelve más frío e impersonal.

También leí que oler mal puede ser motivo de despido. Que si la peña pues como que echa para atrás la pueden mandar a casa por motivos insalubres. Aunque lo dicho, como cada vez el contacto humano va a ser menor pues habrá peña que, con lo que ha subido el recibo del agua, gas y de la luz, si no es necesario abrir el grifo porque con nadie me voy a juntar ni a relacionar, pues eso que me ahorro.

La tontunada de la semana, despiden a un médico buenorro por tener página de Only Fans, la de posar en ropa veraniega, pero sin ropa y sin necesidad de verano. A ver, lo importante es que fuera buen profesional. La envidia es muy mala. Es lo que hay.

Canción, Algo parecido a un sueño, 091.
Libro, La fiesta del Chivo, de Vargas LLosa.
En fin, que ustedes lo lean, lo pasen y lo paseen bien.

Bruno Francés Giménez

Escritor de serie B.

2 Comments

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  • Therian, en el fondo, no es más que una forma de autocoso… a lo bestia, so animal. Y una re-evolución, una evolución hacia atrás, como la re-educación y el retro-progresismo cangrejero de nuestros amadísimos gobernantes que, en lugar de primar los nacimientos, promueven los abortos y la inmigración descontrolada. Gran artículo. Un abrazo.