Cuando lean esto habrá pasado Nochebuena, Navidad, el Día de los Inocentes y estarán a dos días de la imposición del impuesto automovilístico de la baliza V16 con su rollo geolocalizador homologado, algo que el sanchismo se ha sacado de la manga, tan sólo aquí, en ningún otro lugar del mundo, porque Spain is different, para pagar una media de 40 euros y tenernos controlados con datos personales que nadie sabe exactamente a dónde llegan pero que has de poner para activarla. Como dice Jack el Destripador en la canción de Estopa, “Vayamos por partes”.
Una vez pasada la primera resaca que fue la buena parte de lotería que cayó en el Garden de la playa de San Juan —donde voy a comprar el pan, no la lotería, aunque, a decir verdad, no habría comprado ese número. Por cierto, al final no compré ningún 8 y salió más de un final con 8, no iba desencaminado, pero que nada, que sigo sin conocer a nadie que se haya hecho millonario esta semana o lo disimula muy bien aunque entiendo que si te toca una pasta la cara de felicidad no hay quien te la quite y hasta te sonaría a calderilla la risa. —Pues pasada esa primera bonita resaca llegó la de la Nochebuena, fiesta con un montón de sentimientos encontrados por los que no están, pero en la que siempre se saca una sonrisa y algún gesto cómplice con los que faltan, a modo de recuerdo. A un servidor, con todas sus intolerancias, estas cenas me matan porque me descuadran todo el régimen estricto que llevo y que, si quieres arroz, toma tres tazas que, de remate, la comida de Navidad, un dos por uno para mi estómago que no se hace a la idea de esa catarata incesante de comida a deshoras y como si no hubiera un mañana. Y encima el día lluvioso no acompañó. Sí hay gente que dijo que sí, que el día era precioso y, como siempre, los de “la lluvia era necesaria”, “genial para pasarlo en casa tapado y viendo la tele”, pero es que no salió ni un solo rayo de sol en todo el día.
La siguiente resaca, la del día de los Inocentes, con las gracietas que no te ves venir, las que no pillas, las que sacan en la tele y hay que desmentirlas al día siguiente no sea cosa que haya quien se las tome demasiado en serio. Pero que bueno, si son del desgobierno, pues como lleva diciendo una cosa y cambiando al día siguiente, el Sánchez es el amo de las inocentadas a costa de los demás. Pues bueno, por cierto que he leído que hay una propuesta que secunda el desgobierno en Europa para que se quite el Día de Reyes como festividad en las escuelas europeas, no es inocentada, y claro ya hay una montada, y que las habladurías dicen que es para no molestar a las demás religiones que viven en España y cosas por el estilo. Yo a esto último no sé si creerlo, me da que no, pero la medida es real. Pues eso, inocentadas al canto.
Y lo que les decía al principio, que el 1 de enero llega la imposición de la lucecita que tan sólo se da aquí y que va a llenar las arcas en muchos millones, pero así, por la jeta, y transfiriendo datos personales no se sabe muy bien a dónde. También es verdad que te vas a una tienda de un centro comercial y te piden los datos para hacerte socio para que te lleguen descuentos en tu próxima compra y ahí como que no te preocupa a dónde llegan tus datos si el día de tu cumple te felicitan con un bono de descuento del 10 % en compras superiores a 50 euros; pero claro, uno lo hace en este caso porque quiere y ya cuando te obligan pues como que la gracia ya no lo es tanto. Y el caso es que si en verdad sirviera de algo en modo real… Pero cuando supuestamente los bomberos, la Guardia Civil, muchos abogados y no sé cuántos colectivos de los que saben dicen que no está clara la cosa y que no abandonemos los triángulos por si las moscas pues claro, se te queda cara de tonto.

Pero cuidado, que esto lo están leyendo el día 29, que estoy seguro que en la próxima gran resaca que es la de la cena de Nochevieja, esa misma noche, habrá un montón de controles no ya para ver si la peña lleva alcohol en el cuerpo, no, para ver si lleva la baliza de marras y, si no, multa al canto. Que no sólo te van a esperar para proteger tu vida después de las uvas, no, también van a proteger, que son órdenes está claro, las arcas del Estado a tu costa en el paso del año. Que también dicen que no van a ser tan inflexibles y que a lo mejor dan un margen, pero como dicen tantas cosas, pues donde dije digo, digo Diego y uno ya no se fía de nada ni de nadie y menos de los que mandan. Yo, desde luego, les aconsejo que la activen antes porque a muchos la noche de año nuevo se le va a iluminar esa misma madrugada.
Los que sí que quieren madrugar son los de la conselleria con el nuevo decreto de convivencia en las aulas para cortar de raíz el acoso escolar donde el arrepentimiento contará como bonus extra. La idea en sí es buena, pero que un menor que acosa dice que se arrepiente para que no le castiguen demasiado. Pues bueno, no sé a mí me suena a que es tan sencillo como cuando dos se pelean en el patio y para poner paz y orden les preguntas si se perdonan y dicen que sí, por si acaso al decir que no se quedan sin poder jugar a la pelota el jueves que toca fútbol. Que a ver, los menores no son tontos y que sobre el papel pueden escribir cien mil cosas, pero volvemos a lo mismo, que cuando pase algo así se les envía a la misma conselleria y que ellos, los que escriben bonito, que se las arreglen en persona con sus peculiaridades personales y sociales. Que la política educativa no tiene nada que ver con la realidad educativa, que los remedios en papel tan sólo son letras de mal pagador y bien queda. La intención es buena, es escrita, no es real pero bueno es política.
Los que están de suerte son los de los patinetes. Barcala el peatonalizador, aún les da cancha para ir sin seguro obligatorio hasta, al parecer hasta ahora, el 26 de enero. Pues mira, era para el 2 de enero, pues 24 días más. Luego seguro que pasa algo porque el porrate de San Antón, a las cinco con sol, ahora a las seis, está por medio, aunque no sé si se habrán dado cuenta que los días ya alargan su luz y como que el ánimo no es el mismo que aquí somos muy de luz que afecta a todos los sentidos y estados de ánimo. Por cierto, que ya se han instalado, aparte de los nuevos radares sancionadores, las primeras señales que alertan de jabalíes. Que, al parecer, vamos a siniestro por día, que se han reproducido así como si no hubiera un mañana, que antes no, pero que este año les ha dado por procrear y el Consell va a ver qué hacer para que la superpoblación no lo sea y que entonces es cuando te planteas si el problema lo tienen ellos por procrear o nosotros por lo que nos toca, con lo que entonces lo de la ley de la naturaleza y los ecosistemas y todo eso, al fin y al cabo, es real o es bueno, mientras no molesten venga va, pero que si hay muchos, tres son multitud y vamos a darles caza.
Y bueno, que para los amantes del frío estarán dando palmas, que estaba Aitana nevada, que hacía tiempo que no pasaba, y que para quedarse helados es que la conselleria pues que, siguiendo con los regalos de estas fiestas, va a exigir el nivel de B2 de inglés a los maestros de infantil. Vamos, que los que lo tengan pasarán por delante de los que no. Vamos, que si has sido de la especialidad de francés, tienes un montón de años de experiencia, eres interino y también tienes tu grado de infantil pues nada, que para los niños de tres años lo importante es tu nivel de B2 de inglés. Luego los vamos a aprobar a todos cuando lleguen a primaria y no hagan nada, porque van a pasar de curso para que no haya masificación y para que el modelo escolar no suene a fracaso y aprueben los que no sepan ni el alfabeto en sexto de primaria, y es una realidad, ni sepan restar con llevadas. Pero eso sí, que los de infantil tengan un profesor o profesora de inglés con el B2 porque para leer Hamlet a esa edad es necesario el nivel. Que digo yo, ¿por qué no nos vamos a la conselleria y a los que piden esa norma les preguntamos qué nivel de inglés tienen, o de valenciano, y se les aplica también a ellos? Seguro que nos llevaríamos más de una sorpresa.
Por cierto, existe una aplicación de esas para el móvil que te dice dónde encontrar baños cercanos, calificarlos y hasta pagar si son baños de pago. Se llama CagApp. No es ninguna inocentada, es real y te dice los baños públicos, los de los supermercados, las estaciones de servicio, vamos que te ubican los baños por si necesitas una urgencia. La idea no es mala, porque urgencias tenemos todos y lo cierto es que no hay apenas baños públicos aunque sí que es verdad que sin vigilancia son un asco. Como urgente también podría ser lo que hacen en Dinamarca con los autobuses urbanos retirados que los convierten en una especie de supermercados móviles para llegar a los lugares donde viven personas mayores que no pueden desplazarse, o en zonas rurales o de difícil acceso. La idea es genial.
Un estudio que ha salido dice que cuanto más amas a una persona, más sueño te da estar a su lado; no sé, a veces creo que se crean estos estudios para poder tener alguna excusa de que tu pareja te aburre y la peña prefiere ponerse a dormir que cualquier otra cosa, el inventor seguro que era de esos.
Por cierto, fui a ver el concierto de la K-Pop Huntrix a la zona Volvo. Las K-Pop Huntrix es un grupo ficticio que está marcando tendencia en todos lados y que son de una peli que, la verdad, no está nada mal, pero que bueno, que el concierto no era de los originales, pero que estaba bien. Si no fuera porque estaba petado (la cola era de más de una hora), que se puso a llover y que la peña que debía de estar sentada se puso de pie y no dejaba ver nada (un auténtico descontrol), creo que hubo hojas de reclamaciones a tutiplén, eso me dijeron, que yo no veía nada y no me levanté para no tapar a los niños y a las niñas de las filas posteriores, que la mitad de la gente se fue cuando comenzó la lluvia, pero que las madres (apenas había padres) muy maleducadas, iban poniendo las sillas donde les daba la gana para que sus menores pudieran ver un espectáculo que, sin ser nada del otro mundo, se convirtió en un despropósito de mala educación y malas formas. Incluso dos de ellas estuvieron a punto de llegar a las manos porque no se querían sentar y los de seguridad, desbordados pero diciendo que no se podía hacer nada, que la gente no hacía caso.
Uno está acostumbrado a lidiar con menores y que estas cosas sucedan porque, cuando metes a un montón de niños y niñas con sus padres y madres que no están acostumbrados a estar con sus hijos más que en casa y con la tablet, y se pone a llover y la cosa se alarga, y “¿cuánto queda?”, “¿falta mucho?”, etcétera, pues bueno, al final son los propios adultos los que pierden las formas. Nosotros pagamos 25 euros por la entrada, yo tan sólo vi cinco minutos del final porque tan sólo veía cuerpos de madres levantadas y niños y niñas subidos a las sillas de pie que se tapaban unos a otros, y nadie de la organización por ningún lado, en plan cojo el micro y digo: “si no están todos sentados, se suspende el concierto”. Un caos total. Entiendo que son personas que están acostumbradas a conciertos o a eventos con adultos. Sí que es cierto que llevaban un control documentado por si algún menor se perdía, eso estuvo chapeau, pero que los niños y niñas es otro mundo, y más si se pone a llover.
Lo dicho, un caos, para repetir y de manera gratuita, e insisto, uno está acostumbrado a lidiar esas batallas con menores, pero allí podía haberse liado por las malas maneras de la peña. Y luego la conselleria queriendo imponer sanciones a los que se portan mal, si habría que empezar por los padres y madres que son los que generan ejemplo directo.
Bueno, que esta semana es Nochevieja, que ya les escribo el año que viene y que pasen una bonita Nochevieja, elijan el canal y tengan una preciosa entrada de 2026. ¡Feliz año!
Canción, Un año más, Mecano.
Libro, Paracuellos, de Carlos Giménez.
En fin, que ustedes lo lean, lo pasen y lo paseen bien.













¡Vaya final de año! Y el 2026 no parece que vaya a empezar mejor con la V16 y el B2. Un fuerte abrazo.
Desde luego, ya veremos qué letra con qué número se inventan este nuevo año para imponernos.
Un fuerte abrazo.