Con motivo del boletín número 500 de “Hoja del Lunes” antientrevistamos en el diván a una de ellas que mucho tendrá que contar o callar.
Antientrevistador: ¿Se cuenta todo o se calla más de lo que se cuenta?
HdL: ¡A ti te lo voy a contar!
Antientrevistador: Este 3 de agosto se cumplen 500 hojas, ¿se siente igual de joven, usa bótox o es más de “la arruga de la hoja es bella”?
HdL: Mucho ha pasado desde que comencé. Una de las cosas que más echo en falta es el tacto, el olor, porque ahora todo es digital. El calor del público no, pero es que claro, piensa que todo comenzó el 20 de enero de 1936 y nací, como todas mis hojas hermanas, para cubrir un descanso dominical y casi todas las noticias eran de fútbol.
Antientrevistador: Descanso dominical, ¿cómo la canción de Mecano?
HdL: Como la canción de todos los cambios políticos que he vivido desde entonces. Nací con la República, luego la dictadura, llegué hasta el Mundial de España 82 donde ya se autorizó de nuevo la prensa los lunes. ¡Qué irónico comenzar sobre todo con noticias deportivas y cambiar en el año del Mundial de España! La cosa tiene pelotas.
Antientrevistador: Hasta cambió de nombre…
HdL: Claro, renovarse o morir. Me llamé Lunes. Sonaba más chic, más directo, más del régimen que lo cortaba todo y pues, como buen régimen, perdí letras, y hasta tuve el honor de tener un subtítulo “Semanario de actualidad”, claro no estaba Tómbola por aquellos entonces.
Antientrevistador: Y aún así, hasta podría hacerle la broma monárquica, porque el Día de Reyes, el 6 de enero de 1969, volvió a llamarse Hoja del Lunes, ¿regalo de reyes?
HdL: Y editado por la Asociación de la Prensa de Alicante, con 16 páginas y al precio de 3 pesetas. Todo un regalazo.
Antientrevistador: En todo este tiempo de cambio de políticas, ¿se ha mantenido en su sitio, se ha sentido fiel a sí misma?
HdL: Mi buena esquizofrenia viene dada por toda la gente que ha entrado con sus tintas y con sus palabras, con sus ideas, en mi página, y en las de mis compañeras, todo este tiempo. No sabría contestar. He sido de tantas personas y opiniones en todo este tiempo que a veces me resulta saber si siempre fui libre de pensamiento. No lo sé. Hoy en día sí. Pero ya sabes que las hojas a veces vuelan al compás del viento. A veces los pensamientos no son del todo lo libres que quisieran, pero quiero pensar que esa época ya pasó del todo.
Antientrevistador: Habla de esquizofrenia…
HdL: Creo que ahora sería mejor decir multiverso. Nada que ver con lo que comenzó.
Antientrevistador: ¿Ni el espíritu?
HdL: ¿Crees en los espíritus? En el fondo podemos decir que paramos en la Guerra, que cambiamos de nombre, de papel, de tipografía, de colores. Podría ser una forma de mutación, como si fuera una mariposa que va cambiando sin necesidad de capullo, que metamorfosea sola y que no deja de volar.
Antientrevistador: ¿Eso es el multiverso?
HdL: En mi hoja, y en todas las demás, escriben infinidad de colaboradores, de personas, de asociaciones, de seres humanos con ganas de contar, de expresar, de llegar. ¿Cerca, lejos? Hasta ti he llegado, con lo cual no lo estaré haciendo mal del todo. Hoy, ahora, puedo decir que hay cabida para todo tipo de pensamientos, la pluralidad no es que sea una norma, es una realidad sin forzar. Hay para todo tipo de público, de lectores, pero ahí está la libertad.
Antientrevistador: ¿Se siente libre?
HdL: Después de toda mi historia y de 500 boletines no se puede ser más libre. Estamos en la IV Época desde 2012, a tope digital; incluso en los años pretéritos, más de una pluma habría por ahí sacando colores y produciendo urticarias, aunque fuera así de aquel modo como bien se pudiera. Se vivieron tiempos difíciles para lo que dicen las letras. Este es un gran barco de papel que no se hunde ni por todas las olas del océano. No hay agua que emborrone ni una sola letra.
Antientrevistador: ¿Qué se siente en cada lunes? ¿Nervios o ya ha puesto el piloto automático después de toda una vida?
HdL: Me dejo querer hasta el domingo por la noche y, sin duda, soy el mejor amanecer para la lectura, el pensamiento, el desayuno de todos y cada uno de mis lectores. Es importante llegar hasta el número 500 sí, como fue importante llegar hasta el número 2. No existe piloto automático, porque no existe la IA en las plumas que me visten. Son pensamientos únicos, reales, vivos, críticos. Podría abrir el diccionario de sinónimos y escribirlos todos, pero no es necesario. Cada nombre, cada firma de cada lunes es tan auténtica que no importa si estás de acuerdo o no, de si te gusta más o menos; están ahí expresándose libremente porque, cuando no era pantalla y era papel, muchos y muchas lucharon y vencieron para que así fuera, para que a cada número fueran sumándose los colaboradores hasta llegar al día de hoy. Y no me hagas la pregunta tonta de si se ve con 500 más, es demasiado típico.
Antientrevistador: Bueno, puedo decirle la tontunada del 501, que es un pantalón, pero como es largo y hace calor, ya será para después del verano.
HdL: Pero no está como patrocinador. Y son muchos y muchas los y las que apuestan por esta Hoja del Lunes, por algo será. Esa confianza no se gana tan sólo los lunes.
Antientrevistador: No se me ponga sensiblera… ¿Le pregunto por la política actual?
HdL: ¿Tú no eres el que se mete con Barcala por los de los patinetes para la tercera edad y porque quiere peatonalizar la ciudad?
Antientrevistador: ¡A ti te lo voy a contar! Pero sí, aunque no es el momento. Es que no quiero hacerle la pelota a pesar de su momento estrella. No me va, pero debo felicitarle por sus 500 boletines.
HdL: Es cierto, no te va, pero te espero para después del verano. A ti y a todos y todas nuestros lectores y lectoras.
Antientrevistador: ¿En serio volvemos al plural en masculino y femenino? La RAE…
HdL: Empiezo las vacaciones, ya si eso para después, para cuando llegue septiembre. Y ve por la sombra. A todos y a todas: a disfrutar del verano. Nos vemos a la vuelta.
P.D: Esta antientrevista está creada desde el cariño, el respeto, el humor y el maravilloso momento del boletín número 500, creando una situación tan imaginaria como absolutamente absurda e irreal, pero tratando de ser original, ocurrente y divertida siempre desde el respeto. Se han obviado nombres de la historia de la Hoja del Lunes para no faltar a la exactitud histórica, así como pido disculpas por si esa misma exactitud o inexactitud en fechas que se hayan recreado en el artículo pudieran no ser concretas ni acordes a la exacta realidad en que se sucedieron. Muchas gracias. Un saludo. Y en fin, que ustedes lo lean, lo pasen y lo paseen bien.













Siempre lo pasamos bien con tus creaciones, señor antientrevistador.