El próximo lunes 20 de abril, a las 19 horas, en la sede del Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante, sito en la Plaza de Gabriel Miró, la presidenta de la APPA, Rosalía Mayor, presentará el ensayo del doctor en Psicología, Alain Andreu, sobre Los grandes mitos a la luz del psicoanálisis, una obra que recupera los clásicos griegos para invitarnos a escuchar sus voces como eco de nuestras propias vidas y nuestras luchas, nuestros miedos y nuestros deseos, iluminándolos además con la perspectiva de la poesía.
Carlos: Alain, el público empieza a conocerte no solo por tus conferencias sobre distintos temas de psicología y desarrollo personal, sino también por tus publicaciones. Ahora vas a presentar tu ensayo, Los grandes mitos a la luz del psicoanálisis, por el que se ha despertado un verdadero interés. Personalmente, su lectura me ha conmovido, porque no se limita a revisitar figuras ancestrales, las vuelve cercanas, vivas, profundamente humanas. En estas páginas, el mito deja de ser un relato del pasado para convertirse en un espejo de nuestras propias preguntas y de los desafíos de nuestro tiempo.
Me gustaría comenzar preguntándote: ¿de dónde nace realmente esta necesidad de escribir y comprender que atraviesa todo el libro?
Alain: Nace de una búsqueda muy personal. La psicología y el psicoanálisis llegaron a mi vida como una forma de comprenderme mejor, de mirar sin evasivas mis heridas, mis fracasos, mis zonas de sombra. No fue primero un proyecto intelectual, sino una necesidad vital. Quería entender por qué repetimos ciertas escenas, por qué el deseo a veces nos conduce a la caída, por qué la pérdida deja huellas tan persistentes. En ese camino descubrí que los mitos hablaban el mismo lenguaje que mis preguntas. Sus figuras no eran lejanas: eran imágenes vivas de conflictos que también me habitaban.
Carlos: ¿Podríamos decir entonces que el libro es también una travesía interior?
Alain: Sí. Cada poema fue una manera de atravesar una escena interior. Y cada análisis, una forma de elaborarla. No creo en una lectura neutra del mito. Cuando uno se acerca a Edipo, a Psique o a Prometeo, algo propio se moviliza. El mito no es un objeto distante; es una estructura simbólica que se activa en quien lo lee. Por eso el libro no pretende enseñar desde arriba, sino compartir un recorrido.
Carlos: En tu obra el mito se convierte primero en poema y luego en reflexión psicoanalítica. ¿Por qué esa elección?
Alain: Porque el mito no es solo una historia que se interpreta; es una experiencia que se siente. La poesía conserva su densidad, su ambigüedad, su silencio. El poema abre una resonancia. Después, el psicoanálisis introduce una escucha más precisa, una interrogación que ilumina lo que el poema ha dejado vibrando. Me interesaba ese movimiento natural: primero dejar que algo nos toque, y luego intentar comprenderlo.

Carlos: Hablas de los mitos como “matrices simbólicas vivas”. ¿Qué significa eso?
Alain: Significa que el mito organiza nuestra experiencia de manera profunda. No es simplemente un relato antiguo; es una forma de poner en escena conflictos fundamentales: el deseo de saber, la transgresión, la culpa, el límite, la pérdida. Pensemos en Ícaro: más allá de la caída, está la fascinación por ir demasiado lejos. Pensemos en Edipo: más allá del drama, está la pregunta por el saber y la ley. Esos conflictos siguen presentes hoy. Cambian de forma, pero no desaparecen.
Carlos: El inconsciente ocupa un lugar central en tu lectura. ¿Cómo se relacionan mito e inconsciente?
Alain: El mito funciona como el sueño. No habla directamente; utiliza imágenes y símbolos. El inconsciente también. El psicoanálisis nos enseña a escuchar ese lenguaje simbólico. Nos ayuda a descubrir que detrás del monstruo puede haber un miedo, detrás del laberinto una pérdida de orientación, detrás de la caída una experiencia de límite. El mito dramatiza lo que muchas veces no sabemos expresar con claridad.
Carlos: Vivimos en un mundo marcado por transformaciones tecnológicas profundas. ¿Qué lugar pueden ocupar los mitos hoy?
Alain: Pueden ayudarnos a no olvidar lo esencial. La inteligencia ya no es exclusivamente humana; las máquinas producen conocimiento y transforman nuestra relación con el saber. Es un cambio importante. Pero el ser humano no se reduce a su capacidad técnica. Es deseo, vulnerabilidad, conflicto, búsqueda de sentido. Los mitos nos recuerdan esa dimensión profunda, esa parte de nosotros que no puede convertirse en algoritmo.
Carlos: ¿Leer mitos hoy puede ser una manera de permanecer humanos?
Alain: Creo que sí. Permanecer humanos no significa rechazar el progreso, sino mantener viva nuestra profundidad simbólica. El mito nos confronta con nuestras sombras, pero también con nuestra posibilidad de transformación. Nos invita a preguntarnos quiénes somos cuando amamos, cuando perdemos, cuando cruzamos un límite. Esa pregunta sigue siendo absolutamente actual.
Carlos: Después de este recorrido, ¿qué te gustaría que experimentara el lector?
Alain: Me gustaría que quedara algo abierto. Una pregunta, una imagen, una resonancia íntima. Si el lector siente que ha comenzado a escucharse de otro modo, el libro habrá cumplido su propósito. Porque los mitos no nos ofrecen respuestas definitivas; nos invitan a profundizar en nuestra propia experiencia.













La mitología era necesaria para dar un sentido a la existencia humana, para comprenderla y hoy día la psicología también busca comprender y comprendernos. Hay una conexión.
Muy buena entrevista que despierta el interés por leer el libro. Enhorabuena.
Comparto y publicito la convocatoria