Llegó el megacalor. Estaba claro que iba a hacerlo sin avisar y pilló a todos los profesores, gladiadores por derechos que son necesidades más que peticiones, en la calle guerreando. No, el calor no se fue de huelga y llegó tanto a los que siguen la lucha como al alumnado que se encuentra en clase. Preguntaba de manera retórica el otro día, uno de esos cientos de estados de redes sociales, precisamente el tema en cuestión: que si la gente sabía cuál era el único edificio público que carecía de aire acondicionado. Sí, los colegios. Los niños y niñas se tuestan en las aulas/horno como los pollos asados, vuelta y vuelta, durante cinco horas al día. Muchos padres se echaron a la calle con los profes para la protesta, más deberían de haber sido porque son sus hijos e hijas las que también sufren los calores.
Y bueno, en el tema de los calores tendré que hablar con nuestro Aquaman alicantino, mi amigo y admirado, Martín Sanz, que está haciendo una labor inmensa en Aguas de Alicante, y tendré que decirle que me diga la respuesta a porqué los niños y niñas no quieren beber agua del grifo. Parecerá una tontería, pero no lo es. Es una de las batallas diarias en clase. El agua de sus botellas se acaba y el alumnado entra en pánico.
—¡Profe, se me ha acabado el agua! —son las 11 horas, quedan todavía tres.
—Bebe de la fuente o del grifo. — Respuesta que no es más acertada que natural. —Es potable. Yo la bebía de pequeño y la sigo bebiendo.
Y ahí es cuando entran todo tipo de respuestas:
—Es que me da asco.
—Es que está envenenada.
—Si bebo de ese agua vomito.
—Mi madre me prohíbe beber de ese agua.
Y todas son reales para ellas y ellos y el sufrimiento en estas olas de calor son totales. Luego van a la piscina y tragan cloro como si no hubiera un mañana mientras están jugando, o en la playa agua salada, pero no es la del grifo. Porque la cultura que se inculca desde muchos hogares, evidentemente hay quien no tiene capacidad económica para ponerse un descalcificador o tirar de agua embotellada, es esa. El agua del grifo es mala, y de ahí no los sacas. Aunque estén sudando y caigan choros de sudor y estén rojos como tomates, del agua del grifo no se bebe. No es buena.
Estuve el pasado octubre en el Parque Urbano Inundable “La Marjal”, el de la Playa de San Juan, en su décimo aniversario, precisamente con Martín Sanz, cuando realizaron toda clase de actividades y ahí la peña sí que bebía el agua que le daban, bueno y recogía toda clase de obsequios y a por el arroz gratis que ahí la gente, cuando es gratis, lo que le echen. Pero luego no, luego les decimos a los niños y a las niñas que el agua del grifo es caca, que no se toca. A ver, puedo entender y, por supuesto respetar todo tipo de decisiones a nivel familiar o de salud que se contemplen en cada marco personal, pero tampoco estaría de más que los padres y madres les digan a sus retoños que si hay sed, si no hay más agua que la de la fuente o la de un grifo, no pasa nada y pueden saciarla bebiendo. Que no hace falta que se beban un litro, pero que un par de sorbos no es mala solución.
Luego sí, para traer desayunos sanos como bolsas de patatas sabor barbacoa, palitos de esos que te dejan la boca azul y pican un montón, bocadillos de nocilla, pastelitos que se derriten en las manos y zumos de esos que llevan azúcar a tutiplén, para eso no hay problema. Que eso es más sano que el agua del grifo. Es como el que va a comer, como si no hubiera un mañana, primer, segundo plato y postre y se toma el café con sacarina porque engorda. Lo mismo, cada vez estamos peor. De lógica vamos a cero patatero.
Bueno, en ocasiones hasta hay excepciones. El otro día, paseando por la playa, un grupo salía de unos de los restaurantes que están en la misma arena, y hablando, una chica se preguntaba cómo volver a casa. No querían coger el Tram porque estaba lleno, lo mismo que el bus. Uno de ellos dijo muy sabiamente, “Podemos coger un taxi”. La chica le respondió: “¡Con lo caros que son!”. Y el chico la respondió: “¡A ver, nos acabamos de gastar más de trescientos euros en una comida, por veinte euros más entre todos no va a pasar nada!”. No me giré y le aplaudí porque me habrían tildado de loco, pero sí, señor, lógica contundente de la que ya no existe, porque nos estamos acostumbrando a la tontería infinita y a perder la perspectiva que teníamos cuando éramos niños o jóvenes. Pero que la peña, la chiquillería, la está recibiendo de primera mano. Bueno, eso si no están clavados en las pantallas de los móviles.
Y seguí caminando pensando en que la ciudad está que no para, además de las huelgas de profes, lo de Les Naus que han tenido que mandar a la Policía a por el papeleo que no llega, la Selectividad que llega con la renuncia de correctores por la huelga pero parece que han encontrado sustitutos, El Festival de Cine, los Premios LAIK de Información a los mejores influencers, el Spring Festival que es un éxito total… Vamos, un no parar, supongo como anticipo y preparación de las Hogueras, que ya ha salido el calendario y el viernes 5 arranca con un montón de actividades. Veremos cuándo comienzan a cortar las calles, que cada vez es más pronto, y lo que sí que tiene pintaza es la exposición en la Lonja del Pescado, la del ninot, que hasta puedes votar tu favorito con tu entrada y que está hasta el 14 de junio. 201 ninots en la categoría de adultos e infantiles. No hay que perdérsela.

Y volviendo al tema del agua, los que no tienen problema son los patos de La Marjal que se meten en todas las piscinas que encuentran a su paso haya o no gente dándose un chapuzón, sin complejo ninguno, porque ellos lo valen.
La tontunada de la semana, han inventado un traductor de ladridos y maullidos de perros y gatos que te dice, por medio de la lA, lo que quieren en cada momento. No sé, podían hacerlo también al revés, como los antiguos diccionarios de idiomas.
Y que no se nos vuelva a caer la bandera del mástil, pero que es una metáfora perfecta de cómo va el país a nivel político.
Es lo que hay.
Canción, Agua, Jarabe de Palo.
Libro, Como agua para chocolate, Laura Esquivel.
En fin que ustedes lo lean, lo pasen y lo paseen bien.
Fotografía de inicio www.depositphotos.com.














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