Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Palabras

Venus

Presentación de la Venus de Alicante en el Salón Azul del Ayuntamiento de Alicante con Barcala y Beldjilali acompañados del jefe de Patrimonio Integral del Ayuntamiento, José Manuel Pérez Burgos, y los arqueólogos responsables de la excavación del yacimiento, Eduardo López y José Ramón Ortega (Fuente: Ayuntamiento de Alicante).

La diosa romana Venus —Afrodita en la mitología griega— es la deidad del amor, la belleza y la fertilidad. Así es en casi todos los lugares del mundo, menos en Alicante. Aquí, la diosa Venus es síntoma de discordia, una muestra más de la degradación política, moral y hasta intelectual de un Ayuntamiento a la deriva que no habla y aclara cuando debería hacerlo —caso de las viviendas de promoción pública Les Naus— y que habla para mentir, o medio mentir, caso de la Venus. Todo, en definitiva, para ocultar la verdad de los hechos.

En ciencia, si es que acordamos —cosa cada vez más complicada en este mundo de terraplanistas y difusores de bulos— que la arqueología es ciencia, el método es importante. Casi tan importante como el resultado. Si me permiten la comparación, cuando en la vida real aparece un cadáver nadie, ni siquiera la Policía, puede “manchar” la escena. Solo el juez y el forense están autorizados a proceder a su levantamiento. En el caso de la cabeza escultórica de la Venus de Alicante debería haber sido así, pero ciertamente no lo fue. No basta con los resultados, el proceso del levantamiento del “cadáver” era casi tan importante como la propia escultura. Y ahí andamos a oscuras.

No debería bastar con “vender” la cabeza de Venus romana hallada y mostrarla como un tesoro. No debería bastar con la fabulación de su potencial atractivo turístico, que es en lo que se está. El método forense de su hallazgo debería importar tanto o más. El cómo fue su hallazgo, quiénes lo hicieron, bajo qué circunstancias materiales exactas sucedió (maquinaria pesada y/o investigación arqueológica, hallazgo casual o buscado…), importa mucho. Como debería importar saber la fecha y hora exactas de su descubrimiento… En definitiva, se trataría de datar el escenario como si de un crimen inverso se tratara. De todo eso, que es tan importante como su propio “descubrimiento”, parece que ya nunca tendremos certezas. Nada, porque por lo sabido y conocido, por lo dicho y escrito, nada se habría hecho con el mínimo rigor científico. ¡Si hasta la fecha del hallazgo baila en el calendario en boca de la responsable de Cultura! Si se miente en algo tan evidente… Y toda esa responsabilidad es, mayormente, de una persona. Del señor Barcala, que debería saber que lo importante no es que la Venus esté. Lo importante es —era también— el contexto.

Y eso a este Ayuntamiento como que no. De ahí las teorías más o menos justificadas que han envuelto y envuelven su hallazgo. ¿Apareció en lugar distinto al que se ha dicho? ¿Cuál de las dos fechas aportadas por la edil de Cultura es la correcta? O, peor, ¿ambas son inventadas? ¿Se ha fabulado una aparición en un lugar distinto al hallazgo real para evitar el control arqueológico de una obra en marcha con intereses espurios? Aclarar estas y otras dudas van a requerir no solo de buenos arqueólogos. Seguramente estamos abocados a reconstruir la escena del “crimen” vía judicial. No queda otra. Y eso ni será fácil, ni creíble cuando las huellas, la escena, han sido borradas y manchadas a conciencia.

Salvo, claro, una deriva aún más esotérica. Que los clarividentes personajes de un alcalde sobrepasado, Luis Barcala, y de su olvidadiza concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, contando con la colaboración desvergonzada de algún funcionario municipal, hayan pergeñado un diabólico y misterioso plan para envolver el hallazgo en una nebulosa donde el objetivo fuese ir más allá del amor, la belleza y la fertilidad de la deidad romana. Puro, rancio y asilvestrado Alicante.

Pepe López

Periodista.

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  • Feliz día… Enhorabuena valiente por un primer párrafo (ejemplo magistral del ‘decir sin decir’ del periodismo astuto e inteligente) que me recuerda a demasiadas políticas y políticos que debo tener siempre presentes cuando con responsabilidad (por el bienestar de nuestras hijas e hijos, nietas y nietos) llegue el día de depositar el sobre con la papeleta (voto) del partido político en la urna… Gracias por recordarme nombres a eliminar. .. Gracias. Feliz día…
    Pedro J Bernabeu