Descubrir la Hoja del Lunes fue para mí uno de los hallazgos más interesantes de mi vida como escritora, porque me dio la oportunidad de comunicarme con multitud de lectores y expresar, por medio de artículos, textos, publicaciones, historias y vivencias, mis ideas con total libertad. Este periódico digital publica asiduamente los artículos que deseas exponer, dando voz a escritores que tienen el gusto y la necesidad de divulgar sus pensamientos. Es de destacar que la Hoja del Lunes lo hace con una presentación impecable, maquetando las historias con imágenes e ilustraciones de gran calidad, perfectamente adaptadas a los textos que se publican.
Mi colaboración con este periódico data del año 2020. Mi primer artículo, titulado La nueva mágica normalidad, tuvo una gran acogida. A este texto siguieron otros en los que mi faceta de profesora de instituto quedó reflejada con historias inspiradas en la mitología grecolatina, como: Electra, la herida de la venganza; Antígona, el amor fraternal más sublime; Ulises, el viajero eterno; Aquiles, la cólera doblegada; Safo de Mitilene, la décima musa; o Prometeo encadenado, entre otros. Estos artículos sirvieron para poner de relieve las virtudes de los héroes grecolatinos que, gracias a su valentía y honestidad, han logrado que su recuerdo perdure hasta nuestros días.
También tuve la oportunidad de manifestar mi otra gran pasión: la poesía. Así pude dar a conocer a algunos de mis autores preferidos mediante artículos como Francisco Brines, el hombre que amaba la poesía; Luis Rosales, la poesía en tiempos difíciles; Dionisia García: poesía para serenar el alma; Alfredo Gómez Gil, un poeta fieramente humano; o Solo es vida lo que pasa. Reflexiones sobre un poema de Carlos Doña Mayor. Gracias a ello, pude compartir y comentar la obra de estos grandes autores.
Asimismo, tuve la satisfacción de acercar a los lectores figuras destacadas de la poesía contemporánea, como Louise Glück, Premio Nobel de Literatura, y Anne Carson, Premio Princesa de Asturias de las Letras 2020.
La Hoja del Lunes también me dio la oportunidad de agradecer públicamente, en el artículo Existen las personas de gran corazón, una anécdota que me sucedió el verano pasado, cuando perdí mi documento nacional de identidad y, gracias a que la persona que lo encontró buscó mi nombre en Internet y descubrió que escribía en este periódico, pudo ponerse en contacto conmigo a través de su directora, Marisa Ayesta. Esta historia supuso para mí la confirmación de que todavía existen personas generosas que se preocupan por los problemas de los demás.
Otra de las oportunidades que me ha brindado la Hoja del Lunes ha sido la de escribir sobre mis propias vivencias y sentimientos de una forma sincera y liberadora. Resulta muy gratificante saber que los artículos son leídos por un gran número de personas que hacen llegar sus opiniones al periódico, y que este, a su vez, me las transmite. Se crea así una valiosa comunicación entre lector y escritor, que me reafirma como autora y comunicadora. Desde aquí quiero agradecer profundamente a todos los lectores que me han escrito comentando mis textos.
También aprovecho la publicación de mis artículos para enviarlos por correo electrónico a mis amigos, algo que me produce una gran satisfacción porque me acerca a ellos y nos permite compartir opiniones y distintos puntos de vista.
Es maravilloso que la Hoja del Lunes haya alcanzado su edición número 500 y que continúe vigente y actual, difundiendo cultura y cuidando siempre tanto al lector como al escritor. Desde estas páginas quiero felicitar a los distintos directores y directoras que, con gran profesionalidad, han liderado este maravilloso periódico a lo largo de los años. ¡Feliz aniversario de la edición número 500!













Tu ‘ventana’, estimadísima María Pilar, es una de las tres maravillosas ‘ventanas’ escritas por profesores y que enriquecen este número 500 de ‘Hoja del Lunes’ genialmente abierta a todos los sectores de la sociedad alicantina.