El año 2025 nos deja el Informe Anual de la Profesión Periodística 2025, presentado por la Asociación de la Prensa de Madrid el 16 de diciembre de 2025, hace ya un mes, en su vigésima segunda edición, que dibuja un panorama complejo y preocupante del periodismo español. Este estudio de referencia no solo analiza las cifras de empleo, sino que profundiza en las dimensiones éticas y emocionales de quienes ejercen la profesión, revelando una realidad marcada por múltiples crisis interconectadas que amenazan tanto la supervivencia económica como la credibilidad del sector.
Crisis de confianza ciudadana
La conclusión más alarmante del informe es el deterioro sostenido de la confianza ciudadana en los medios de comunicación. Por primera vez en años, la nota media que los ciudadanos otorgan a la fiabilidad de la información se sitúa en un preocupante 5,4 sobre 10, alcanzando el nivel más bajo desde 2022. Esta crisis de credibilidad adquiere dimensiones especialmente graves entre los jóvenes, donde el informe detecta una desconexión alarmante: solo el 23 % de este segmento confía en los periodistas como fuente primaria de información, mientras que un 29 % otorga más credibilidad a colaboradores no periodistas como influencers o expertos en redes sociales, y un 28 % prefiere acudir directamente a fuentes originales en plataformas digitales. Esta percepción no pasa desapercibida para los profesionales, ya que el 82 % de los periodistas encuestados cree que la sociedad mantiene una imagen negativa de su labor, generando un sentimiento generalizado de desafección y cuestionamiento ético constante.
El mercado laboral: cifras engañosas
En el ámbito laboral, las cifras presentan una aparente mejora que oculta realidades estructurales preocupantes. El número de periodistas en paro cerró 2025 en 6044 personas, la cifra más baja desde la crisis financiera de 2008, con un descenso del 1,2 % respecto al año anterior. Sin embargo, los expertos advierten de la existencia de un “paro oculto”, ya que estas estadísticas solo incluyen a quienes han cotizado previamente a la Seguridad Social y solicitan empleo como periodistas en primera opción, dejando fuera a miles de recién graduados que aún no han entrado en el sistema. Además, el desempleo en el sector mantiene un marcado sesgo de género: el 63 % de los periodistas en paro son mujeres. A pesar de que las mujeres constituyen mayoría en las facultades de periodismo, su progresión hacia puestos directivos continúa estancada, configurando lo que el informe denomina una “pérdida de talento femenino” de carácter estructural.
Precariedad salarial y jornadas infinitas
La precariedad vuelve a encabezar la lista de problemas principales de la profesión, mencionada por el 16 % de los encuestados como su preocupación número uno. Esta situación se manifiesta de forma especialmente cruda en la estructura salarial: el 8 % de los periodistas contratados cobra menos de mil euros netos mensuales, el 45 % se sitúa en la franja entre mil y dos mil euros, el 37 % percibe entre dos mil y tres mil euros, y apenas el 10 % supera los tres mil euros mensuales. Casi la mitad de los profesionales en activo se mueven, por tanto, en la franja de los “mileuristas estirados”, una cifra que, ante la inflación acumulada de los últimos años, supone una pérdida real significativa de poder adquisitivo.
El cumplimiento de la jornada legal se ha convertido en la excepción y no en la regla. El 56 % de los periodistas afirma trabajar más de las 40 horas semanales establecidas, y un 19 % supera las 45 horas. La digitalización y la necesidad de actualización constante en un entorno de breaking news permanente han difuminado por completo las fronteras entre la vida laboral y personal, dando lugar a la figura del “periodista orquesta” que debe dominar múltiples plataformas y formatos simultáneamente.
El drama de los autónomos
La situación de los profesionales autónomos resulta particularmente crítica. El 53 % de los freelance cobra menos de cien euros por colaboración, y se ha detectado un aumento preocupante de los “falsos autónomos”, que han pasado del 10 % al 14 % en el último año. Estos profesionales cumplen horarios y directrices de redacción pero carecen de los derechos asociados a un contrato laboral, configurando una de las expresiones más claras de la precarización del sector.
La irrupción de la inteligencia artificial
El año 2025 ha marcado la consolidación de la inteligencia artificial generativa en las redacciones españolas. Si en 2024 era percibida como una curiosidad o un temor lejano, hoy se ha convertido en una herramienta cotidiana: el 53 % de los periodistas y el 57 % de los comunicadores corporativos ya utilizan herramientas de IA en su trabajo diario. Esta incorporación genera una mezcla contradictoria de optimismo tecnológico y miedo laboral. Casi la mitad de los encuestados reconoce que la inteligencia artificial modificará radicalmente sus funciones y que existe una necesidad urgente de recapacitación profesional. El informe destaca especialmente el riesgo de que la IA profundice la crisis de confianza si los medios no son transparentes con la audiencia sobre qué contenidos han sido generados o asistidos por algoritmos.
La epidemia silenciosa de la salud mental
Por segundo año consecutivo, la salud mental ocupa un lugar destacado en el análisis. El 79 % de los periodistas admite que su trabajo le genera niveles de estrés o ansiedad preocupantes. Como señaló María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid durante la presentación del informe, “la exposición extrema a la crítica en redes sociales, la precariedad económica y la carga de trabajo insostenible están quebrando la resistencia emocional de los profesionales”. Este agotamiento o burnout resulta especialmente agudo entre los periodistas que cubren información política y aquellos que gestionan comunidades digitales, donde el acoso y la polarización son constantes.
Independencia bajo presión
La independencia profesional continúa bajo asedio múltiple. El informe revela que el 52 % de los periodistas ha cedido a presiones en el ejercicio de su labor, siendo especialmente revelador el origen de estas interferencias. Los directivos del propio medio ejercen presión en el 52 % de los casos, condicionando la línea editorial por intereses empresariales y la necesidad de conseguir clics o subvenciones. La polarización extrema de la sociedad española se traslada directamente a los medios, donde la equidistancia es frecuentemente castigada por ambos bandos del espectro político, sometiendo a los profesionales a un fuego cruzado constante entre el poder político y económico.
Descenso del interés académico
Un dato significativo para el futuro del sector es el descenso en el interés académico por la profesión. En el curso 2024-2025, el número de matriculados en el grado de Periodismo descendió un 5,9 %, graduándose 3867 personas, un 2 % menos que el año anterior. Existe además una queja recurrente entre los profesionales sobre la brecha entre las competencias que enseña la universidad y las necesidades reales de un ecosistema mediático dominado por el vídeo corto, el SEO y la analítica de datos.
Hacia 2026: tres ejes para la supervivencia
El informe de la Asociación de la Prensa de Madrid para 2025 no solo diagnostica problemas, sino que lanza un aviso urgente sobre la encrucijada en que se encuentra el periodismo español. La supervivencia económica, marcada por la precariedad, y la supervivencia ética, determinada por la crisis de confianza, se retroalimentan en un círculo vicioso que amenaza los cimientos de la profesión. Para revertir esta tendencia, el informe propone tres ejes fundamentales de actuación: recuperar el rigor informativo abandonando el “clic fácil” en favor de la verificación exhaustiva; implementar una transparencia radical que explique a la audiencia cómo se elaboran las noticias y cómo se financian los medios; y dignificar las condiciones laborales del sector, partiendo de la premisa de que no puede existir información de calidad con periodistas exhaustos y mal remunerados.
El periodismo español encara 2026 con el desafío histórico de demostrar que, en un mundo saturado de contenidos generados por máquinas y opiniones polarizadas, el periodista como mediador veraz resulta más necesario que nunca, aunque tanto su modelo de negocio como su relación con la audiencia deban ser reinventados por completo para garantizar su supervivencia y relevancia social.
















[…] Hoja del Lunes hemos visto un reflejo de esta tensión en artículos recientes como “Análisis y resumen del Informe de la Profesión Periodística 2025”, publicado hace pocos días por el colaborador Alejandro Aracil. Este análisis pone de manifiesto […]
Gracias… Malabarismos en la cuerda floja con el lenguaje y los verbos gracias a titulares rigurosos, astutos y atractivos (en defensa de la verdad del hecho) y desbastar para apartar lo superfluo, más síntesis pedagógica, son capacidades del oficio.
✓ Porque el mandamás de turno (Sánchez, el pasado lunes intentando dirigir la opinión pública nos aconsejaba informarnos por medios oficiales) con 45 muertes en los trenes en Córdoba ya insinuaba la creación del Ministerio de La Verdad que auguró Orwell….