Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Palabreando

Palabroteando

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Recuerdo que, de chico, en mi casa, no se decían palabrotas. Yo no recuerdo a mis padres, ni a mis abuelos, decir ninguna. Tonto, bobo, pero en plan “estás tonto”, “estás bobo”, es lo más fuerte que recuerdo. Tenía amigos que sí que las decían, pero solo cuando no estaban sus padres; se escapaban las típicas, las que superaban el umbral de idiota que, ya en mi época escolar, era un insulto de los graves. Eso era antes, ahora cualquier canción moderna suelta en un par de versos más que escuché en toda mi EGB.

El problema no es ya que se digan, que también, el problema es que se normalizan. El otro día estaba en casa eligiendo alguna película para ver y comprobar si la podían ver en el cole. Encontré una que tenía buena pinta, se llama Menudas piezas, y “está basada en la historia real de cinco alumnos del colegio público Marcos Frechín en el barrio obrero de Las Fuentes (Zaragoza), quienes, entrenados por el profesor Enrique Sánchez, ganaron el campeonato de España de ajedrez escolar en 2018. La película adapta esta hazaña de superación y sacrificio reflejando cómo el ajedrez puede transformar vidas” (Esto lo he copiado de la IA). Hasta ahí, genial. Pero el lenguaje ordinario con el que se hablan no ya los alumnos, si no también los adultos, profesores y profesoras incluidos, es para pensárselo. Y no sólo por el lenguaje, que también, es por el desprecio con el que se dicen esas cosas, el modo en el que se tratan los personajes, que luego copian los chicos y chicas del cole porque piensan que es lo normal; pero es que lo es. Empieza a serlo.

Caminando el día de Santa Faz, y obviando que mucho control policial por el alcohol —que genial, que no sé la cantidad de mochilas que abrieron, muchos y muchas ya iban bebidos a las 11.00 AM y cuando veían de lejos el control se giraban o tiraban las botellas incluso en mitad de la carretera—, pues es el modo en que se hablaban; por supuesto, la mayoría de ellos sin camiseta y ellas en bikini, hacía calor; pero antes entendías que hasta llegar a la playa no ibas desvestido, que bueno que eso ya es también normal, que parece que todo vale… Pero la cantidad de palabrotas, de palabras malsonantes, para dirigirse unos a otros, daba una sensación de pobreza de valores. Que no digo yo que haya que ser un santo, pero es que pasaban niños pequeños con sus padres, personas mayores, y daba igual. Con la música puesta, música que suele hablar de lo mismo —que en nuestra época también—, pero de sexo explícito, pero es que es tan normal que, por ejemplo, en el cole te piden una canción y antes de ponerla te aseguras de que se pueda escuchar, de que no diga nada no muy subido de tono, que incluso Shakira, que antes cantaba de una manera (a mí me encanta), ahora se ha subido al carro de lo vulgar.

Pues eso, que antes de poner una canción, te la pones tú. Recuerdo que en una excursión a la plaza de toros de una exhibición de la Policía Nacional —que estuvo genial, todo hay que decirlo—, pues de fondo todas las canciones de reguetón, de perreo; todas las que tratas de evitar en clase sonando a tutiplén. Y es que todos y todas los niños y niñas se las sabían de memoria, por supuesto más que cualquier lección. Que luego dicen que una poesía es muy difícil de memorizar… Pues era algo normal, por lo que la batalla está perdida y cada día más, porque los padres de los niños de ahora son los que ya dicen palabrotas como lenguaje común en sus casas, con lo que los niños a usarlas como algo habitual. Muchas veces no saben lo que significan, pero escuchar a niños de primero diciendo, y de modo tan ofensivo, lo que dicen y se dicen, pues eso, que si una película de unos chicos, vale de barrio marginal, expone todo eso y encima triunfan, pues ya tienen que tener los menores muy claro que lo importante es el ajedrez y no todo lo que rodea: por supuesto con el chico guapo con problemas de adicción, la chica guapa embarazada… Muchos clichés que son reales, que sí, pero que eso, que se normalizan.

El día de la romería estaba la playa espectacular de gente joven, y de Policía, el ambiente era genial. Lo cierto es que la peña se comportaba, que no digo que no lo hagan, que sólo digo que está normalizado el contexto de hablar mal, o quizá uno ya sea demasiado viejo y el que está fuera de contexto empieza a ser uno mismo. No sé.

Ahora van a hacer una serie que va de una profesora que ha salido de la cárcel y que va a dar clase “Barrio Esperanza” y que va aplicar unos métodos poco convencionales en el aula, pues he visto el tráiler y es un cúmulo de gritos de niños, niñas, profesores, profesoras, padres, madres… Y por supuesto palabrotas. Pero que no digo que la serie no esté bien ni que refleje momentos puntuales que se dan en las aulas, pero es lo que digo, vamos a normalizarlo todo, luego no nos podemos quejar.

Y luego total, si se quejan los profes de verdad, que a partir de mayo está prevista una huelga de las largas, pues los de Educación ya han dicho que no hay presupuestos y que para el otoño ya nos veremos las caras, y la huelga que pa’lante, y que los que mandan dicen que bueno, que sí, que no se puede hacer otra cosa con la pasta que hay y que se han necesitado más profes porque hay muchos más niños y niñas, pero que es lo único que va a haber de mucho.

Donde también sigue el lío es en el Parque Central, que parece ser que todo son buenas intenciones y que la peña quiere que se separe la parte del desarrollo de las zonas verdes de todo lo demás, y que van a seguir con las movilizaciones, porque ya nadie se fía de nadie y que está claro que eso tardará años en hacerse y leo que el primer convenio se firmó en 2003; pues eso, y luego que no saben qué hacer con el puente Rojo que es lo único de color que hay. A este paso no sé quiénes de los que estamos vivos llegaremos a ver algo de eso. Quizá nuestros nietos, porque al paso que va todo…

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, presentó junto al presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez y el ministro Óscar Puente, el proyecto del Parque Central (Ayuntamiento de Alicante).

Y es que no hay que ver nada más cómo va el país a nivel nacional, a nivel de política. Si es que es una vergüenza que los dos principales partidos estén hasta las cejas de causas judiciales. Habría que hacer borrón y cuenta nueva con todos, empezar de cero y que el resto se quede puerta con puerta en los tribunales, que da pena que haya tanto supuesto delincuente de traje. Pues eso, normalizarlo todo, hasta los delitos mayores.

Y los gimnasios que comienzan a llenarse como si no hubiera un mañana, que es necesario ponerse en forma, que llega el momento playa y hay que lucir y que ya empieza a notarse que uno tiene que calcular la hora de ir a hacer ejercicio, porque hay veces que hay tanta gente que el ejercicio es pasearse por el gym y volver a casa.

Decir que La hormiga del poeta (que mencioné en un artículo anterior) se encuentra en Alicante, en la calle Blas de Lomas, en San Blas, al lado del Instituto Miguel Hernández, frente a la Casa de Castilla-La Mancha, y que los libros son gratis, que no es obligado dejar donativo, quería hacer hincapié en el particular, que puse mal que había que dejar algo de aportación. Mis disculpas por el traspiés.

La tontunada de la semana: Ben Affleck, el actor, le regala su mansión, de 60 millones de dólares, a su ex Jennifer López para que lo deje en paz, para su tranquilidad emocional. La que también ha tenido tranquilidad emocional, pero de otra manera, ha sido Norah Shaw que, a sus 106 años, pidió un stripper para celebrar su cumpleaños y lo tuvo. Actitud ante todo.

Es lo que hay.

Canción, La voz, Enrique Bunbury.

Libro, Nunca estuviste solo, Albert Espinosa.

En fin, que ustedes lo lean, lo pasen y  lo paseen bien.

Bruno Francés Giménez

Escritor de serie B.

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  • Sigue haciéndote viejo y poniendo en solfa la pésima educación y la colosal pérdida de valores de la nueva sociedad retroprogresista que seguiremos sufriendo con estos políticos mediocres (a veces pienso que hasta malvados), cazurros y culturalmente muy ineptos, más preocupados por el sexo (casi pornográficos) que por el seso. No les interesa la inteligencia, sólo el poder y el dinero. Hablas de hijos y nietos. Ojalá éstos vivan un mundo mejor, lo que no es nada difícil…