Celebramos porque queremos recordar el camino transitado. A veces, solo para dejar constancia emocional de la estación de paso. Otras, porque necesitamos armarnos de argumentos y fuerza para seguir ese mismo camino. O, justo su contrario, para tratar de no cometer los mismos errores. Otras muchas, simplemente, porque necesitamos rellenar la línea del tiempo, poner chinchetas de colores, en el paisaje que es la vida, la de cada uno, la de cada una, y festejar con los más próximos o cercanos una fecha, una efeméride, un acontecimiento histórico, esa fina consistencia de sentirnos parte de algo, de alguien. Aunque de diferente manera, unos más y otros menos, lo hacemos de niños, de jóvenes, de adultos, con culturas y credos distintos, con sentimientos dispares. Eso casi no ha cambiado con el paso de los tiempos. Forma parte de nuestra propia piel de seres humanos.
Que la Hoja del Lunes de Alicante en su versión digital haya cumplido justo ahora 500 números nos llama, sin duda, a una forma de celebración y festejo. También de homenaje a todos y cada una de las personas que lo han hecho posible, a las varias juntas directivas de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante (APPA) que estuvieron ahí y ayudaron a mantenerla viva, con pulso. Pero, sobre todo, porque con el transcurrir del tiempo se ha convertido en un vehículo comunicativo que complementa el panorama informativo de la provincia de Alicante. También, porque ha hecho posible una feliz alianza entre quienes están cercanos a un final de trayecto profesional, con todas las dudas y vacilaciones que eso tiene, y quienes, justo en contrario, están empezando a caminar por este viejo oficio del periodismo, tan vilipendiado, tan necesario para la convivencia entre diferentes. No estaría de más recordar justo ahora, otra vez, aquel viejo eslogan surgido de las cenizas de la última gran crisis de la comunicación en este país, hace de eso casi veinte años: “Sin periodismo no hay democracia”. Importa el periodismo, pero importa más, mucho más, la democracia.
A su modo, y con todas sus peculiaridades, sus aciertos y defectos, que seguro los ha tenido, los tiene y los tendrá, como cualquier ser vivo, esta hojadellunes ha servido —y sigue haciéndolo— como tren de suave aterrizaje para los muchos y muchas periodistas de esta provincia que quieren —queremos— seguir sintiendo el pálpito de uno de los oficios más viejos del mundo, el de contar historias; también, para que las generaciones jóvenes puedan tener aquí, en el recoveco de sus páginas volanderas, una pista de pruebas donde hacer sus primeras acrobacias, sus primeras entrevistas, sus primeros reportajes, el descubrimiento de que realidad y deseo no son lo mismo aunque lo parezcan. Y, sobre todo y más importante, porque este es un vehículo comunicativo al servicio de la sociedad a la que se debe. Y aunque solo fuera por eso…
Por eso, y también quizás por otras muchas razones que no caben en estas palabras de efeméride, es claro que estamos obligados a hacer una parada. Un alto en el camino. Para festejar. Para desear que esta nueva/vieja www.hojadellunes.com siga viva, siga dando cabida a visiones diferentes de la realidad, a opiniones divergentes, contando historias que solo el buen periodismo es capaz de contar. Y eso, claro, es de celebrar. En eso andamos. Celebrando.













Celebro que celebres y celebres bien. Como acostumbras.