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Síndrome Alcohólico Fetal, segunda causa del retraso mental

Rasgos detectados en los niños nacidos con SAF. Foto: WIKIPEDIA
Rasgos detectados en los niños nacidos con SAF. Foto: WIKIPEDIA
Un reciente estudio español indica que un 40,7 de embarazadas toma alcohol durante el primer trimestre de gestación –www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/695-, y muchas mujeres no son plenamente conscientes de los riesgos asociados con el consumo de alcohol durante el embarazo. Hoy, 9 de septiembre, se celebra el día mundial del primero de estos síndromes, el alcohólico fetal. El FASD […]

Un reciente estudio español indica que un 40,7 de embarazadas toma alcohol durante el primer trimestre de gestación –www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/695-, y muchas mujeres no son plenamente conscientes de los riesgos asociados con el consumo de alcohol durante el embarazo. Hoy, 9 de septiembre, se celebra el día mundial del primero de estos síndromes, el alcohólico fetal.

El FASD es un término que viene del inglés (Fetal Alcohol Spectrum Disorder) y corresponde a los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF). El FASD incluye los cuatro síndromes que pueden ser producidos por la exposición prenatal al alcohol:  Síndrome  Alcohólico Fetal (SAF), Síndrome Alcohólico Fetal Parcial (SAFp), Defectos del Nacimiento Relacionados con el Alcohol, y los Trastornos del Neurodesarrollo Relacionados con el Alcohol.

El consumo de alcohol durante el embarazo es la principal causa conocida de defectos congénitos y trastornos del desarrollo en la UE. En España afecta a 2 de cada 1.000 recién nacidos vivos. El consumo de alcohol durante el embarazo ocasiona malformaciones, retraso en el crecimiento, peso, talla y retraso mental, entre otros síntomas. Conocido y descrito desde hace más de 40 años, el síndrome alcohólico fetal se ha convertido en la segunda causa de retraso mental tras el síndrome de Down. 

Martha Velez es Médica Pediatra, Coordinadora del Programa de Puericultura en el Centro para Adicción y Embarazo (Center for Addiction and Pregnancy [CAP]) del Hospital Johns Hopkins de Estados Unidos, donde ha trabajado durante más de 23 años. Realiza numerosas investigaciones sobre los efectos de la exposición prenatal a drogas en el feto y neonato. Vélez explica que el desconocimiento de este síndrome en la sociedad se debe a que “en el pasado han existido posiciones imprecisas, confusas o contradictorias en la descripción de la magnitud del problema o en las recomendaciones para su prevención e intervención”. Sin embargo, en las últimas décadas se ha producido avances muy importantes en el conocimiento y un gran esfuerzo en diseminar información basada en la evidencia. Ahora se sabe con evidencia científica que:

www.revistaindependientes.com—El consumo de alcohol durante cualquier etapa del embarazo tiene riesgo de producir consecuencias físicas y/o mentales que pueden aparecer en cualquier etapa de la vida del individuo.

—No hay una cantidad de alcohol durante el embarazo que se haya comprobado segura y por ello la recomendación es cero consumo de alcohol durante el embarazo.

—La identificación y manejo precoz de los trastornos relacionados con la exposición al alcohol durante el embarazo  previenen consecuencias más severas. La identificación, prevención y manejo de los FASD son responsabilidad de múltiples sectores de la sociedad,  incluyendo los sistemas de salud, educación, y judicial.

La prevención y el conocimiento son claves en la evitación de esta enfermedad que recae en manos de los progenitores. Una iniciativa murciana llamada ‘Nacer sin OH’ interviene desde el sistema de salud en las madres que quedan embarazadas haciendo un cribado inicial de forma que se conozcan los riesgos para el feto del consumo de bebidas alcohólicas. Se estudia el entorno del futuro niño y se hace una intervención adaptada a cada paciente, según si el riesgo de consumo es mayor o menor. Todo el proceso se apoya con una APP móvil y una Hoja Verde que firman con la huella plantar del bebé cuando nace en el que se comprometen a seguir preservando ese contexto sano durante toda la vida. A la vez, se les da un árbol que plantan en una zona acondicionada para tal fin, uniendo de esta forma la iniciativa al medio ambiente. Ambos, el árbol y el niño deberán crecer rodeados de un ambiente sano. pehsu.org/wp/?cat=31

No hay cantidad segura de ingesta de alcohol; se recomienda consumo ceroDe esta forma, se pretende facilitar el diagnóstico.  Aunque es usualmente difícil para el trabajador de la salud, para la madre, y para el individuo, éste es necesario. El diagnóstico FASD permite al individuo acceder a todos los servicios necesarios,  y puede disminuir las frustraciones de padres, profesores, la comunidad médica y los individuos afectados por FASD al ayudar a la gente a entender que el comportamiento negativo es resultante de la discapacidad y no es intencional.

Las posibilidades de las personas con FASD van a depender de muchos factores y es difícil su comparación con la del resto de los humanos. La gravedad de los efectos depende de la cantidad de alcohol consumido, el periodo del embarazo cuando ocurre el consumo y la interacción de los efectos del alcohol con múltiples factores que pueden influir en el desarrollo prenatal y postnatal. Lo que está claro es que el diagnóstico puede ayudar a crear más conciencia en la comunidad sobre la realidad del problema y la necesidad de prevenirlo y afrontarlo. Se trata de una enfermedad 100% evitable con la aplicación de una sencilla máxima: el consumo de alcohol durante el embarazo y la lactancia debe ser cero.

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Mireia Pascual

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