Toros

2021: Año Manzanares

De goyesco la tarde del 5 de agosto de 1993, en la XXXII Corrida de la Prensa (Fotografía: Antonio Vigueras).

El pasado 24 de junio, día de la festividad de San Juan y otrora día grande en la feria taurina de Alicante, se conmemoró una de las efemérides más importantes de la historia taurina de la ciudad.

Ese día se cumplieron 50 años de la tarde en la que José María Dols Abellán, en los carteles José María Manzanares, se convertía en matador de toros o como decían los antiguos aficionados, el día en el que se doctoraba en tauromaquia. Todas las crónicas de la época hablaron de una tarde de máxima expectación en el Alicante del año 1971. Motivos no faltaban. Abría el cartel Santiago Martín “El Viti”, o como alguien brillante nombró: Su Majestad “El Viti”, jugando con las dos iniciales de su nombre S. M. y junto a él pisaba Alicante el idolatrado y mediático Luis Miguel Dominguín. Terna de lujo que logró colgar el cartel que persiguen todos los empresarios “agotadas las localidades”. Los toros fueron del hierro de Atanasio Fernández, que no dieron el juego deseado, lo que no evitó que el joven matador de toros, que con el tiempo se convertiría en torero de toreros, cortara al toro de su alternativa las dos orejas y el rabo. Casi ná.

Y así comenzó una trayectoria de leyenda, de quien siempre fue espejo en el que se miraron todas las generaciones venideras y no exagero al decir todas. Manzanares gustaba en la plaza y en la calle, Manzanares era siempre escuchado y venerado a partes iguales; Manzanares, en esencia, era el toreo. Suyo es el gran logro de hacer que ese apellido fuera sinónimo de clase, elegancia, estilo, finura, personalidad, pellizco y, en definitiva, grandiosidad.

De blanco y plata el día que debutó como ganadero en Alicante, 24 de junio de 1993 (Fotografía: Antonio Vigueras).

Nunca, el alicantino barrio de San Antón y en concreto la calle de “El Pozo”, imaginó que en una de sus plantas bajas vendría al mundo un artista tan grande, tan universal y que además pasearía el nombre de su tierra por todo el mundo. Él siempre amó a su ciudad natal luciendo con orgullo su condición de alicantino, de hecho, en Alicante vivió casi toda su vida. Podríamos llenar páginas enteras contando cómo conquistó todas las plazas del mundo, aunque en algunas como Madrid, tardó en entrar. Hasta que entró, por supuesto, no podía ser de otra manera. O de cómo alcanzó de lleno el corazón de Sevilla, hasta ser considerado como uno de los toreros de la Maestranza. Pero, curiosa paradoja del destino, salió antes en hombros por la Puerta de Madrid que por la del Príncipe de la Maestranza, cuyo umbral sólo atravesó el día de su despedida, entre vítores de torero, torero.

De sus grandes faenas, él destacaba 4: José Mari, Yeyes, Manuel y Ana, sus cuatro hijos. Ellos conocieron bien al hombre al que todos miraban por la calle, al artista que encandiló a todo el orbe taurino, al torero que nadie pudo igualar y al padre que hubiera querido tener más tiempo.

Por todo ello y por mucho más, Alicante está rindiendo homenaje a su torero durante todo este año de 2021. Un gran proyecto llamado “Año Manzanares” que comprende un abanico de actividades como charlas y coloquios, tertulias gastronómicas, exposiciones fotográficas, de trajes y objetos personales, proyecciones audiovisuales, un gran monumento al torero, un libro repleto de testimonios, un gran documental de su vida, presencia en redes sociales, conciertos y más actividades que están teniendo lugar en el marco de una Feria de San Juan dedicada a su figura (todo cuanto permita la situación socio-sanitaria).

De azul y oro la tarde del 24 de junio 1996, las bodas de plata de su alternativa (Fotografía: Antonio Vigueras).

Todas las instituciones se han implicado, Generalitat, Diputación y Ayuntamiento de Alicante, con la concejala Mari Carmen de España a la cabeza, así como los principales estamentos locales, con la empresa taurina de la Plaza de Toros de Alicante, con su gerente, Ignacio Lloret, la Escuela Taurina Municipal, con Francisco José Palazón al frente y el apoyo incondicional de Álvaro Oliver, el Club Taurino y las asociaciones “Amigos de Nimes” y “Puerta Grande”, entre otras. Todo para dotar a este “Año Manzanares” de la categoría que merece.

Pasarán muchos años hasta que Alicante vuelva a tener una figura del toreo como Manzanares, bueno, si somos sinceros, nunca se repetirá una figura del toreo de tal magnitud. Una figura única, un torero de toreros.     

Nota: Este artículo se publicó por primera vez en el Anuario 2020 de la Asociación de Periodistas de la provincia de Alicante.

                 

Sending
User Review
5 (1 vote)

José Germán Estela

Comentar

Click here to post a comment

*

code

Patrocinadores

Pactos