Una publicación de la Asociación de Periodistas de la Provincia de Alicante

Envejecimiento saludable

El envejecimiento y la literatura

Fuente: www.depositphotos.com.

Escribir una obra literaria, aunque en ocasiones pensemos que al escritor le puede resultar fácil generar una lluvia de ideas para hacer los cimientos de esta, no es así, conlleva todo un proceso riguroso a la vez que metódico.

Como si de un marco teórico se tratara, el escritor ha de enmarcar a sus personajes dentro de una línea temporal, a la vez que debe crear unos ítems históricos que envuelvan la trama. No menos importante es crear el interior del personaje, de la persona que va a llevar el peso de la obra, así como de los personajes secundarios; su formación, su pasado, su presente, sus luchas externas e internas serán de fácil ayuda a la hora de poder desarrollar la escritura.

Durante la creación literaria, la justificación del por qué de cada uno de los personajes será la capacidad del escritor de empatizar con ellos y narrar de la forma más verídica la historia que nos pretende dar a conocer.

¿Pero qué sucedería si esos personajes fueran de carne y hueso? ¿Qué ocurriría si son personas que a lo largo de toda su vida han vivido historias jamás contadas?

Durante mi época de estudiante de doctorado y de trabajo de investigación orientado a personas mayores, descubrí todo un mundo en el que parar y hacer hincapié tras conocer todas aquellas historias que contaban. En pleno siglo XXI cabe destacar que, en ocasiones son personas tratadas como seres incapacitados para aportar a nuestra comunidad.

Ello quedó reflejado en la obra de Aurelio Arteta, Los Héroes de la Derrota donde hace referencia a “La felicidad excluye a la vejez (…)”.

Existen creencias muy autodestructivas en torno al colectivo de personas mayores, como por ejemplo, “estas personas son una carga”, “son personas inactivas por lo tanto nada productivas”, “están enfermas”, “no aportan nada en la sociedad” …; estas creencias arruinan, como bien explica Anna Freixas en su libro Yo Vieja, la autoestima de las personas, así como la pérdida de identidad y pertenencia a un grupo de iguales.

¿Qué sucedería si en la creación de los personajes de una novela eligiéramos a una persona real? ¿Qué ocurriría si este personaje fuera de edad avanzada?

Las personas mayores son una fuente insaciable de conocimiento de supervivencia por miles de luchas y obstáculos superados a lo largo de su vida. Los acontecimientos vividos en el pasado nos han ayudado a comprender la necesidad de mejorar con el paso de los años para adaptarnos a los nuevos perfiles de población.

La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) apunta a llevar a cabo un trabajo coordinado entre los poderes públicos y la comunidad para mejorar la vida de estas personas.

Escuchar a nuestros mayores puede ayudarnos a elaborar el mejor marco teórico de nuestra novela. La escucha activa y el acompañamiento crean un vínculo especial entre escritor y protagonista.

Las historias contadas en primera persona y los lugares que nos describen en sus conversaciones nos ayudan a comprender mejor la situación de un momento concreto en las vivencias del personaje, conocer sus necesidades y de esta manera poder ayudarles, pero como escritora me ayudará a llevar a cabo también un buen trabajo de campo.

Sentirse escuchado es sentirse valorado, involucrado en un objetivo futuro. En ocasiones se abren auténticas cajas de pandora, en otras observas la necesidad que tenían de recordar algunos acontecimientos de su vida. Historias de vida que dejan un largo aprendizaje, conocimientos y, sobre todo, gratitud.

No hay mejor personaje que aquel que existe o ha existido, aquel que cuenta historias que parecían silenciadas, por miedo, por el qué dirán.

No hay mejor regalo en la vida que escuchar a nuestros mayores ya que en ocasiones la tierra habla de historias prohibidas cargadas de dolor, desesperación y lucha.

No hay mejor obra literaria que aquella que desde el inicio de su creación sea compartida con una persona que se sienta activa y útil durante un proceso único y enriquecedor.

Manoli Penalva Lorca

Trabajadora Social y Escritora

Miembro de la Asociación Gerontológica del Mediteráneo

Asociación Gerontológica del Mediterráneo

La Asociación Gerontológica del Mediterráneo (AGM) fue creada en 1989 y está formada por un equipo de profesionales de diferentes ámbitos con el objetivo común de impulsar iniciativas enfocadas a un envejecimiento positivo, activo y saludable.
La AGM trabaja por una sociedad inclusiva y amiga de las personas mayores y los valores que acompañan su andadura son el desarrollo, implicación, colaboración y apoyo en áreas estratégicas como: envejecimiento positivo, envejecimiento activo y saludable, calidad de vida y envejecimiento, nutrición y dieta mediterránea en el envejecimiento, factores protectores para un envejecimiento saludable, salud y envejecimiento, formación y aprendizaje a lo largo de todo el ciclo vital, estrategias ante el deterioro cognitivo y la patología neurodegenerativa y las nuevas tecnologías orientadas a un envejecimiento de calidad.
La página web de la AGM es: https://asogeromed.es/ y el correo para solicitar información: info@asogeromed.es.

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