Un poema para Navidad
Tras las suaves ondas del mar
pinta al despuntar el día
sobre el lienzo del horizonte
las más bellas imágenes
y el viento
que antes fue salvaje y áspero
acaricia ahora suavemente
el verde ramaje de los árboles.
Un pájaro de alas blancas
pasa aleteando ruidoso.
A dónde, aún no lo sabe.
Germain Droogenbroodt.
Escribir poesía
Hallar el frágil equilibrio
entre el silencio y la palabra
entre el camino
y la desorientación
entre lo decible
y lo indecible
entrelazar
la brecha honda
entre pluma y papel.
Germain Droogenbroodt.
Una víctima
─Gaza─
Aún no cerrados
sino abiertos de par en par
y aterrorizados
los ojos de una niña
fruncidos los labios
porque el tiempo
fue demasiado corto
para un beso de despedida
o para una última oración.
Germain Droogenbroodt.












Hermosos versos. Yo añado (casi copio) uno: «… ojos abiertos de paz en paz!.