Reportajes

La colonia española de La Santísima Trinidad en Taiwán

Fuerte de El Salvador (Fuente: Wikipedia).

Antecedentes

Las noticias económicas actuales respecto a la fabricación de automóviles hablan de crisis por la escasez de semiconductores. El mundo industrial de la alta tecnología depende ahora más que nunca del mayor fabricante del mundo de semiconductores, Taiwán Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), lo que deja a la industria en una posición más que vulnerable por la falta de elementos esenciales. La globalización tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes como ha sucedido ahora con la pandemia o la dependencia asiática de componentes electrónicos. ¿Por qué en Europa no se fabrican estos chips que monopoliza la compañía asiática y que están en todas partes del mundo, aunque la mayoría de los consumidores no lo saben? TSMC fabrica casi todos los chips más sofisticados del mundo y también muchos de los más simples. Se hallan en  miles de millones de productos electrónicos, incluidos iPhones, ordenadores o automóviles.

Bien, comentado el tema de los chips, me viene a la memoria que España gobernó la parte norte de la isla de Taiwán, llamada colonia de Santísima Trinidad cuando se llamaba Formosa (Hermosa) en el siglo XVII, en tiempo del rey Felipe IV entre 1624 y 1642, dominando la bahía y el puerto de Keelung. Está documentado que en este puerto hicieran escala del Galeón de Manila en el tornaviaje de Urdaneta hacia Nueva España (México) de carga y descarga, como figura en un mapa del Pacífico Español.

Exploraciones y rutas españolas en el Océano Pacífico entre 1520 y 1794.

La  colonia de Santísima Trinidad al norte de Formosa

Una expedición española fue enviada desde las Filipinas para conquistar Taiwán (isla Formosa) al mando de Antonio Carreño Valdés en mayo de 1626. Desembarcaron en el norte de la isla (en el sur se hallaban asentados los holandeses desde 1625). Se fundó la colonia y el puerto de La Santísima Trinidad (actualmente Keelung) defendido por un fuerte llamado de San Salvador. Poco después se fundó un nuevo asentamiento en la localidad de Tamsui, al noroeste de Taipei, donde se edificó otro fuerte llamado Santo Domingo que es una posición, con la llegada de una flota española al norteño cabo Santiago (Sandiaojiao). La expedición tenía como objetivo contrarrestar la presencia holandesa localizada en el sur de la isla y comenzar un proceso de evangelización cristiana. El grupo, dirigido por Antonio Carreño Valdés, creó un asentamiento en la colonia en lo que es hoy el puerto de Keelung y un fuerte (San Salvador) en la isla de Heping para asegurar su posición estratégica.

El fuerte de Santa Domingo se construyó en piedra y ladrillo y es una de las muchas construcciones que recuerdan el periodo de la presencia española. El pasado hispano de la isla oriental, entre 1626 y 1642, tiene un valor muy significativo. También construyeron la iglesia de Todos los Santos.

Fue una colonia del Imperio español durante 16 años del siglo XVII, que se ubicó al norte de la isla de Taiwán (llamada Formosa por los portugueses, ilha Formosa, «isla Hermosa». Estuvo bajo control español dependiente de la Capitanía General de Filipinas ubicada en la isla de Cebú que, a su vez, dependía del Virreinato de Nueva España (México). Se encontraba distante por mar a cuatro o seis meses, según las circunstancias climáticas del Pacífico.

Fuerte de Santo Domingo. Fotografía: Daniel García (Fuente: Wikimedia).

Pérdida de las colonias asiáticas

La razón principal de ese comercio era la plata en moneda de reales de a ocho, que los españoles transportaban a Manila desde el puerto de Acapulco en el galeón de Manila o de China. La plata española atrajo a Manila a un número creciente de mercaderes chinos que llegaron a formar un asentamiento permanente en las principales ciudades Filipinas y no solo Manila, en los barrios que recibieron los nombres de parianes.

La independencia de Portugal de la corona de España en diciembre de 1640 supuso la pérdida de Formosa y de numerosos asentamientos en Asia, como Indochina, Malaca, Macao y Goa, que se habían establecido durante la Unión Ibérica con Portugal en 1580, conservando el archipiélago filipino y el comercio del galeón de Manila o de China. Esta colonia duró 16 años hasta 1642, cuando la última fortaleza española cayó ante las fuerzas holandesas.

Además de la independencia de Portugal y el acoso holandés se le unieron las inclemencias del tiempo (tifones y maremotos) y enfermedades como la malaria. En 1642 acabó con la ofensiva de una flota holandesa que conquistó La Santísima Trinidad y expulsó a los españoles de Taiwán.

Durante la presencia española en Taiwán, además de lo comercial, se desarrolló una intensa actividad misionera católica que logró el bautismo de unas 5.000 personas. Entre estos misioneros estaban Bartolomé Martínez (1626-1629), Domingo de la Borda (1626), Francisco Váez de Santo Domingo (1626-1636), Francisco Mola (1627-1631), Ángelo Cocchi de San Antonio (1627-1632), Juan de Elgueta (1627-1629) y Francisco de Acebedo (1627-1629). 

Las colonias europeas en Taiwán hacia 1650, en verde la Gobernación española de Formosa.

Gobernación española

La presencia de los españoles en el norte de la isla en la ya citada colonia de Santísima Trinidad fue breve, por 16 años. La pérdida de alguno de los barcos de abastecimiento anual enviados desde Manila, hizo que los españoles de la isla se internaran en el interior en busca de provisiones. Como consecuencia, en 1636 se produjo un alzamiento de los indígenas del área de Tamsui, quienes destruyeron la fortificación española, muriendo 30 de sus 60 defensores, pero fue reconstruida después. Los gobernadores españoles fueron:

  • Antonio Carreño Valdés, 1626-1629
  • Juan de Alcarazo, 1629-1632
  • Bartolomé Díaz Barrera, 1632-1634
  • Alonso García Romero, 1634-1635
  • Francisco Hernández, 1635-1637
  • Pedro Palomino, 1637-1639
  • Cristóbal Márquez, 1639-1640
  • Gonzalo Portillo, 1640-1642

Según Daniel García en su artículo: “La isla de Formosa reafirma su pasado español” Taipéi, de 16-08-2016, escribe que la presencia española engrandeció la historia de la isla:

«José Luis Caño Ortigosa, investigador de la Universidad de Tsing Hua, señala que fue bajo el dominio español cuando la isla de Formosa se integró por primera vez, y ya para siempre, en las conexiones internacionales de carácter global y en la historia compartida por todas las naciones del planeta”. El vicepresidente de la Asociación Hispánico Taiwanesa de Intercambio Cultural lleva varios años recopilando las fuentes sobre las relaciones entre Taiwán y España junto a Fabio Lee. Caño considera que “las posibilidades de recopilar nuevas informaciones son enormes” y apunta a centros como el Archivo General de Indias, el Archivo General de la Marina Álvaro Bazán o el Archivo Histórico de la Compañía de Jesús de Roma».

Los neerlandeses de Formosa

Tras librar batallas navales con los neerlandeses como la de 1630 no la pudieron conquistar. Posteriormente, a partir de 1642 los neerlandeses se establecieron en la colonia de Santísima Trinidad, que ya dominaban la parte sur. La gobernanza neerlandesa duró desde 1624 hasta 1662. Españoles y holandeses se enfrentaron reiteradamente en Taiwán, el debilitamiento de la presencia española hizo que abandonaran Tamsui en 1638; más tarde una flota holandesa en 1642 conquistó La Santísima Trinidad y expulsó a los españoles de Taiwán.

El desarrollo económico  neerlandés de Taiwán, incluyó la caza a gran escala de los ciervos, introdujeron el cultivo de arroz y azúcar con mano de obra importada de Fujian en China. El gobierno también trató de convertir a los habitantes indígenas al cristianismo y suprimir algunas de las actividades culturales como la idolatría.

Sin embargo, no se les dio la bienvenida a los últimos levantamientos y universalmente tanto por los aborígenes y chinos de etnia llegados de China fueron reprimidas violentamente por los militares neerlandeses en más de una ocasión. El período colonial llegó a su fin por la invasión del ejército de Koxinga después de 37 años.

Moneda española de Carlos III contramarcada en Taiwán con inscripción en chino.

Taiwán forma parte de China

Taiwán es un país soberano con  reconocimiento limitado.Tras la rendición de Japón en 1945 en la Segunda Guerra mundial, tomó el control de Taiwán en nombre de los aliados. Aunque el gobierno de la República de China continuó afirmando ser el representante legítimo.

Taiwán se halla en un conflicto permanente con la República Popular China desde la retirada del partido nacionalista chino (Kuomintang) a la isla —el país presidio por Xi Jinping reclama la región como parte de su territorio—. Taiwán ha buscado en su pasado histórico de manera continua para justificar sus ansias independentistas. El legado español y neerlandés es uno de los argumentos esgrimidos por diferentes académicos para evidenciar una historia taiwanesa distinta de la china.

Conclusiones

Conviene recordar las grandezas de nuestro pasado durante el llamado Imperio español para reconocer, que tan pocos hombres (hombres de hierro) dominaran todas las partes del mundo en el siglo XVI y XVII.

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Ramón Palmeral

Soy escritor con más de 40 libros publicados sobre temas diversos. Socio de Honor de Espejo de Alicante, socio del Ateneo Blasco Ibáñez de Valencia, colaborador de la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela. Publico crónicas culturales y políticas con un sentido satírico desde hace más de veinte años, puesto que considero que la labor del ciudadano y de la prensa es la de fiscalizar al poder. Dirijo el portal Nuevo Impulso.net de arte, cultura y opinión. Mi correo: ramon.palmeral@gmail.com

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  • Enhorabuena Ramón por esta magistral lección de historia
    Debemos estar muy orgullosos de la presencia del Imperio español en islas como Taiwán y es curioso que en la actualidad sean los propios Taiwánese quienes han buscado en su pasado histórico de manera continua para justificar sus ansias independentistas. El legado español y neerlandés es uno de los argumentos esgrimidos por diferentes académicos“

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