Reportajes

Isidro Albert, un estudioso de Alicante

Claustro de profesores del Instituto, hoy IES Jorge Juan. Entre ellos, Isidro Albert señalado en la imagen. Sentada, la segunda por la izquierda, está Menchín Caparrós (Fuente: filalacant.org).

Recuerdo a Isidro Albert Berenguer, don Isidro, cuando me daba la asignatura de Religión en el curso 1956-57, en el Instituto Jorge Juan de Alicante, donde yo cursaba por aquel entonces el quinto año de Bachillerato del Plan 1953.

El Instituto contaba con muy buenos profesores y profesoras, pues además de don Isidro, teníamos a docentes con apellidos tan prestigiosos como Zulueta, Masiá, Villora, Gallart, Valdés, Llongueras, Pascual… El profesor de Educación Física era don Jacinto, que nos ponía en forma como nadie. Después detallaremos algo más, diversos aspectos sobre estos docentes, que fueron fundamentales en mi formación académica.

El director era don Abelardo Rigual Magallón (Ciencias Naturales), y otros profesores que tuve fueron, además de don Isidro: Doña Isabel Zulueta, muy autoritaria, que nos impartía la asignatura de Francés y gustaba profundizar en la historia de la literatura francesa. Molière era sin duda uno de sus autores preferidos y debíamos conocerlo en profundidad. Los apuntes que tomé de sus clases me servirían de mucho en ulteriores estudios.

Instituto Jorge Juan. Fotografía: Are 16 (Fuente: Wikimedia).

Don Juan Masiá Vilanova era un gran intelectual y nos daba Historia. Siempre muy meticuloso y detallista. Era muy buena persona y al final nos aprobaba a todos, salvo contadas excepciones.

Doña María Pascual (Lengua) era una profesora muy exigente que no perdonaba las faltas de ortografía.

Don Antonio Villora (Matemáticas), con su peculiar voz y su sempiterna tos. Decía que hay que saber la asignatura regular, “pues regular viene de regla, y eso dice mucho en favor de las Matemáticas”. Era proverbial verle por las tardes pasear junto a su mujer por la calle Castaños. Recuerdo que ya era mayor y estaba a punto de jubilarse. Su caballo de batalla eran los números complejos. Para completar la formación, íbamos un grupo (Vicedo, Belmonte, Maestre…) a las clases de Ciencias Exactas de don Pedro García Ortega, en su academia de la calle San Juan Bosco.

Don José Luis Vicens nos daba Dibujo, además del profesor Valdés (este último nos impartía Dibujo Lineal y era siempre muy ocurrente y motivador). Dos grandes docentes del Jorge Juan. Al profesor Valdés lo tendría años después también como mi profesor de Dibujo en la Escuela Normal de Magisterio de Alicante.

Coincidíamos, mis padres, mi hermana y yo con el profesor Vicens, que era muy amigo de mi familia. Era esa coincidencia a la salida de la misa de los domingos de los Capuchinos y en cierto ocasión comentó a mi padre: “Tu hijo tiene talento y aprovecha muy bien sus estudios”. Siempre le estaré gradecido a su “indulgente” comentario. El padre Ángel, capuchino, era asimismo un gran amigo de mi familia. Solía ser él quien impartía la misa de los domingos. El hermano del profesor Vicens era militar, con destino en la guarnición de Infantería de Alcoy.

Familia Vicens en el Mas Samperius. Fondo Victoria Pérez Rico (Fuente: BIVIA, Portal del Patrimonio Documental de Alcoy).

El profesor Gallart, de Física, decía frecuentemente que “el sentido común es el menos común de los sentidos”, y era una persona a la que apreciábamos mucho por su humanidad y comprensión. Estuvo de baja unos meses porque tuvo que someterse a una operación.

El profesor Llongueras (de F.E.N.), era un ferviente seguidor de José Antonio. La fundación de FET y de las JONS, en el Teatro de la Comedia de Madrid, había que sabérsela inexcusablemente, con pelos y señales, y no había más remedio

La Gimnasia la hacíamos en la ciudad deportiva “Francisco Franco”, a cuyas instalaciones solía llevarnos don Jacinto, que predicaba con el ejemplo y estaba siempre en plena forma. De buena mañana, ya debíamos estar preparados para la gimnasia y los ejercicios propios de la asignatura.

No puedo olvidar esas clases de Religión de don Isidro (también impartía Latín para los de letras), siempre paciente, tranquilo, reflexivo, que con su voz pausada nos instruía en la materia, en todo momento con un espíritu abierto y conciliador. Podríamos decir que era un adelantado al Concilio Vaticano II que se celebraría años después de la época que estudiamos. Yo sabía que era un gran intelectual y un estudioso de numerosos aspectos de Alicante, especialmente en el plano de la bibliografía —entre otros—. Gracias a sus trabajos conocemos cómo eran, en contenido, los archivos y bibliotecas alicantinos e incluso la magnífica biblioteca del Casino, que fue devastada por gentes tendenciosas en el marco de la cultura. Era además un apasionado de la numismática, aunque fue en el campo de la archivística donde más despuntó. Pertenecía, como luego veremos, al Cuerpo de Archiveros.

Isidro Albert Berenguer (Fuente: filalacant.org).

Esbozo aquí tan solo una aproximación a este insigne estudioso e investigador, sabedor de que otras personas podrían profundizar mucho más en su figura y en sus inapreciables contribuciones a la cultura.

Estas son solo unas breves líneas que modestamente trazo. Pero la figura de don Isidro es merecedora de hondos estudios por sus grandes aportaciones al conocimiento de Alicante, en muy diversas facetas.

El plano espiritual

Aunque destacamos aquí su carácter de estudioso de Alicante, no queremos olvidar su faceta espiritual, como sacerdote, impartiendo la asignatura de Religión a varias generaciones de alicantinos. Sus clases eran muy completas y documentadas y ese carácter afable y tranquilo contribuía a que siguiéramos los alumnos del instituto sus enseñanzas con verdadero interés. Su vocación sacerdotal fue temprana y ese espíritu salesiano especial y maravilloso lo llevó siempre en el corazón.

Fuente: Amazon.

Como antiguo alumno de los Salesianos (la enseñanza primaria la seguí en el Colegio de los Salesianos de Alcoy), este punto es otro factor a favor que enriquece mi admiración, aún más si cabe, por don Isidro. Fue científico y religioso, pues ambas facetas no están reñidas, ni mucho menos, antes al contrario.

Algunas de sus obras más importantes

Fue un escritor prolífico, infatigable. Aquí exponemos algunos de sus principales escritos, pues la relación sería interminable:

  • “Sobre una interpretación del monograma del escudo de Alicante” (1930).
  • “La cerámica árabe del castillo de Orihuela” (1934).
  • “Grabados por dibujos de Vicente López” (1943).
  • “A modo de reseña histórica de Pinoso” (1945).
  • “Descubrimiento de un mosaico en Elche” (1945).
  • “El relicario de la Virgen de Loreto en Muchamiel” (1945).
  • “Una interesante colección prehistórica en Orihuela” (1945).
  • “Las secciones de incunables de las Bibliotecas de Alicante y Orihuela” (1948).
  • “Retazos de Vicente López en Murcia” (1948).
  • “Privilegios y franquezas de Alfonso X el Sabio…” (en colaboración) (1951).
  • “La orfebrería orcelitana del siglo XVI“ (1952).
  • “Nuestra Señora de Orito. Nuestra Señora de los Ángeles. En la devoción mariana en Alicante” (1954).
  • “Bibliografía de la Diócesis de Orihuela” (1957).
  • “La imprenta en Alicante en el siglo XVIII” (1957) (*).
  • “Grabadores de Alicante y su provincia” (1958).
  • “Bibliografía de la prensa periódica de Alicante y su provincia” (1958).
  • “Iconografía popular de San Vicente Ferrer” (1959).
  • “La imprenta en la provincia de Alicante (1602-1925)” (1971).
  • “Grabado religioso popular en la provincia de Alicante” (1972).
  • “Tercer Centenario del Real Monasterio de Religiosas Capuchinas de Alicante” (1672-1972)” (1972).
  • “La Virgen de Loreto de Muchamiel y el libro de su cofradía” (1974)
  • “Zócalos de azulejería en Orihuela” (s.a.).

Fue colaborador de los semanarios “Nueva IIlice” (1913) y “Colección Illice” (1921).

Fuente: Cátedra Pedro Ibarra (www.elche.me).

Como podemos ver, los aspectos culturales de la provincia de Alicante los situaba en primer plano, así como los artísticos. Dio constancia exhaustiva de los periódicos de Alicante, especialmente en el periodo de la Restauración Borbónica, y fue un divulgador de primer orden de lo alicantino, sin olvidar sus aportaciones nuevas y de la máxima calidad al cabal conocimiento de nuestra historia.

Su contribución al desarrollo de la numismática

Formó parte de sociedades filatélicas y de numismática, sobre todo de la que se creó en el año 1946 —en nuestra ciudad—, una de las más importantes de la Comunidad Valenciana. Fue presidente de la Sociedad Filatélica y Numismática de Alicante que contó entre sus socios con destacados ciudadanos de la ciudad del Benacantil. Esta faceta de apasionado de la numismática no es todavía un aspecto muy bien conocido de don Isidro y merecería ser objeto de una investigación académica. Fue un gran propulsor de la numismática en la terreta y llegó a contar con una valiosísima colección de sellos.

Labor como bibliógrafo y archivista

Quizás, dentro de los múltiples planos de don Isidro, el más destacado sea el de bibliógrafo y archivero. Podemos conocer casi todo lo publicado en las imprentas alicantinas, especialmente en la época comprendida entre los últimos decenios del siglo XIX y los primeros del siglo XX. Muchas de estas obras están desaparecidas y gracias al intelectual de Pinoso sabemos de su existencia y ello nos proporciona pistas para acaso el rescate del olvido de algunas de estas publicaciones. Sabemos que el Casino de Alicante contaba con una rica biblioteca y asimismo el instituto de nuestra ciudad tenía verdaderos tesoros, custodiados por los profesores encargados de su cuidado. Y todo ello gracias a la entrega apasionada de don Isidro. Junto a Manuel Rico García, es uno de los grandes investigadores de la producción literaria alicantina en el pasado.

Algunos aspectos relevantes de su biografía

Isidro Albert Berenguer (1896-1974) nació el 15 de mayo de 1896 en la localidad alicantina de Pinoso, siendo sus padres D. José María Albert Seguidor y Dña. María de los Dolores Berenguer Cerdá, ambos naturales de Pinoso. Nació en el seno de una familia muy vinculada al ámbito de lo eclesiástico, y este detalle marcará la vida de nuestro protagonista.

Empezó sus estudios en Pinoso, pero en 1909 ingresó en el seminario de los Salesianos de El Campello, donde cursó Humanidades Clásicas. Finalizó estas enseñanzas en el año 1914 e ingresó en ese mismo año en el seminario de la Inmaculada Concepción y Príncipe San Miguel, donde estudió con gran aprovechamiento Filosofía Escolástica y Teología, y realizó una profundización en diversas materias, al disponer el seminario de una biblioteca magníficamente dotada. De allí surge su pasión por la escritura y su amor por los libros, convirtiéndose en un verdadero “ratón de biblioteca”.

Se inició en el sacerdocio el 6 de junio de 1920 en las Capuchinas de Alicante. Se incorporó a filas, ya sacerdote, en el año 1921, como capellán castrense del Regimiento Princesa Mercedes número 4, de Alicante. Se licenciaría como capellán castrense Tercero de Complemento. Según sus biógrafos, don Isidro llegó a impartir la eucaristía a quien con posterioridad a esos años fuera jefe del Estado.

Fuente: todocoleccion.net.

Cultivó varias artes, entre ellas la pintura.

Opositó al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, aprobando brillantemente las oposiciones en el año 1934. Fue designado director de la Biblioteca Provincial de Albacete, ciudad en la que residiría durante algún tiempo, pero siempre pensando en su amada Alicante. Así fue como, tras la Guerra Civil solicitó su traslado a Alicante y fue nombrado director, en el año 1944, de la Biblioteca Pública y del Archivo de Hacienda. Ejerció además la docencia en Religión y Latín en el instituto de la ciudad del Benacantil, como ya mencionamos con anterioridad.

En el año 1958, el Ayuntamiento de Pinoso le nombra Cronista Oficial de la ciudad y numerosas instituciones valencianas reconocerían a partir de esa fecha su labor y su legado especializado.

Falleció el ilustre sacerdote a la edad de 78 años y su funeral se celebró en el santuario alicantino de María Auxiliadora. Asistió al mismo una gran representación de la sociedad política, cultural y eclesiástica de Alicante.

Agradecimientos

Mi agradecimiento a los Archivos Municipales de Pinoso, de Alicante y de Elche, a las páginas alicantinistas de “Alicantí de profit” y a la Cátedra “Pedro Ibarra”, Memoria Digital de Elche.

Igualmente a la prensa alicantina, que en diversas ocasiones incluyó en sus páginas interesantes epígrafes sobre la actividad del ilustre sacerdote.

Y a todos los que de un modo u otro han contribuido a enriquecer mi documentación y datos sobre la figura de don Isidro.

Entre los estudiosos del profesor Albert destacamos, solo por citar algunos nombres, a José Ivars Ivars, a Miguel Ors Montenegro y a Vicente Martínez Morellá.


Nota:

(*) El libro La imprenta en la provincia de Alicante, publicado por el Instituto de Estudios Alicantinos de la Diputación de Alicante, está disponible en la BibliotecAPPA.


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José Moratinos Iglesias

Doctor en Ciencias de la Educación, diplomado en Psicología, profundo conocedor de la Psicopedagogía e Instructor de Tiempo Libre con sus estudios de Magisterio.

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