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Ximo Puig se reconcilia con Sánchez y se alían con Bildu con tal de aprobar los Presupuestos

Pedro Sánchez es recibido por Ximo Puig a su llegada al Museo de las Ciencias, 5/11/2020 (Imagen sacada del video de Pool Moncloa/Jorge Villar).

Ximo Puig se reconcilia con Sánchez y se alían con Bildu con tal de aprobar los Presupuestos

Los llamados bilduetarras homenajean a los asesinos de once militantes socialistas, algunos tan notables como Ernest Lluch, Fernando Buesa, Enrique Casas, Fernando Mújica y Juan María Jáuregui

El presidente mentiroso, Pedro Sánchez, aseguró en televisión hace unos cuantos meses que jamás negociaría con Bildu. Casi se enfadó con su entrevistador y juró y perjuró (es un decir, ya que lo que hizo fue prometer y prometer) que jamás de los jamases dialogaría con Bildu. “Si quiere se lo repito veinte veces”. ¡He ahí un hombre de palabra! ¡Ese es mi niño, olé! ¿No queréis un presidente con lo que hay que tener en lugar de al blandito Rajoy, tan denostado por su dontancredismo? Pues ya lo tenéis. Es el mismo que, con todas las reservas, apoyó a Rajoy para aplicar el artículo 155 a Cataluña tras proclamar el Parlamento catalán la República Catalana. Elogió la Constitución de 1978 y presumió de que muchos de los artículos más importantes de la Carta Magna fueron redactados por los líderes socialistas del momento: Felipe González y Alfonso Guerra.

Ahora resulta que Sánchez se alía con Bildu y le hace concesiones con tal de que apoye los Presupuestos Generales del Estado que se verán “manchados de sangre” según la oposición ‘popular’ y ‘cívica’. Pero no solo PP y Ciudadanos denuncian la inmoralidad de Sánchez, sino también algunos líderes socialistas de los considerados barones del PSOE de la Transición. Entre éstos no está el presidente de la Generalitat Valenciana pues Ximo Puig se ha puesto del lado de Pedro Sánchez y le parece bien, por lo visto y oído, que Sánchez se trague el intratable sapo de Bildu con tal de sacar adelante los Presupuestos. Éramos muchos los que teníamos a Ximo Puig ubicado en una zona templada del PSOE, en la que se mueven, entre otros, el manchego Emiliano García-Page y el extremeño Guillermo Fernández Vara.

Estábamos equivocados. Ximo Puig apoya el pacto con Bildu y Otegui, herederos y homenajeadores de los etarras que asesinaron a once militantes socialistas, algunos tan notables como Ernest Lluch, Fernando Buesa, Enrique Casas, Fernando Mújica y Juan María Jáuregui. Puig ya no es el socialista de principios, independiente para apoyar al ‘jefe’ cuando consideraba que acertaba y crítico con él cuando erraba. ¿Qué va a conseguir Ximo Puig para nuestra Comunidad a cambio de la sumisión sanchista? Parece evidente que Pedro Sánchez le ha hecho promesas sobre millones de la UE para la reconstrucción de la economía valenciana tan dañada por la pandemia del coronavirus. Ya dijo Sánchez, hace algunas semanas que los millones de la UE los iba a distribuir él como le diera la gana, aunque luego matizó que tendría en cuenta los proyectos que le presentaran las autonomías.
Nadie que tenga presente el comportamiento dictatorial del reyezuelo monclovita en los dos últimos años puede dudar de que Sánchez hará lo que le venga en gana y que sus buenas palabras para con Ximo Puig y nuestra región no son más que engañifas. Puig y Sánchez participaron en un encuentro europeo de los partidos socialistas en Valencia hace poco y solo dijo tópicos nunca cumplidos sobre el corredor mediterráneo y la deuda histórica con la Comunitat Valenciana y patatín y patatán. Buenas palabras y la promesa del PSOE de llevar a Europa y al Gobierno central proyectos para el lanzamiento de la economía de Valencia y todo el arco mediterráneo. Palabrería, pero suficiente para engañar a Puig con una foto en la que éste sonreía y Sánchez ponía cara de muro de las lamentaciones.

Puig parece tener claro que el imperio de Sánchez va a durar más de lo previsto a nivel de partido y de Gobierno. “Se han reconciliado”, titulaban los medios de comunicación. No hay que olvidar que Puig apoyó a la andaluza Susana Díaz cuando ésta trató de arrebatarle la secretaría general del PSOE a Sánchez. Puig no creía en Sánchez entonces, pero ahora están a partir un piñón. Puig quiere seguir mandando en el PSOE valenciano para poder seguir siendo también presidente molt honorable, aunque esto de ‘molt’ no case muy bien con su servilismo al ‘jefe-robot’.

Lo de ERC, subiéndose a las barbas de Sánchez, tampoco le importa. Puig lo entiende todo y comprende a Pedro. Lo que importa es sacar los Presupuestos y la legislatura y acaso la próxima. Como sea. Con Bildu. Con los independentistas. Cuando salió a relucir el independentismo catalán, Sánchez dijo para quedar bien con ERC, según he leído por ahí: “No es momento de reproches, siglas y banderas”. Que hay que masacrar el castellano aún más, incluso oficialmente, pues se le masacra. El bilduetarra Arkaitz Rodríguez (casi un gudari con apellido castellano, ahora parlamentario vasco), condenado, como Otegui, a siete años de prisión por pertenencia a banda armada, acaba de declarar que Bildu “va a Madrid a tumbar definitivamente ese régimen en beneficio de las mayorías y de los pueblos”. ¡Vivan los Presupuestos!

No hay moral. No hay dignidad, No hay democracia ni en el PSOE (lo gritan Leguina y otros barones socialistas), ni en una parte del Gobierno que defiende la dictadura del proletariado. Sánchez es un dictador total en el PSOE y un dictador asociado con Iglesias en el Ejecutivo. Lo dice Leguina y lo digo yo. Y, señor Puig, tenemos derecho a preguntarnos, como Cicerón con Catilina: ¿hasta cuándo, Pedro Sánchez, abusarás de nuestra paciencia?

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Ramón Gómez Carrión

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