Millena se encuentra cerca de Cocentaina, en El Comtat alicantino. Es una población de menos de 200 habitantes y su almazara elabora seguramente uno de los mejores aceites de oliva virgen en España. Es un pueblecito que te sorprenderá por su aroma a oliva prensada si vas en invierno, su embutido casero y parajes naturales soberbios.
La población se distribuye en torno a dos calles que discurren paralelas y que confluyen en la plaza del Ayuntamiento, donde aún pervive un olmo milenario, digno de admirar, junto a la Iglesia. Dos fuentes flanquean Millena, la Font de Baix con un área recreativa fenomenal para hacer barbacoa o comer de bocadillo y la Font de Dalt, con el antiguo lavadero, conservado con mimo por las jóvenes del pueblo. También te recomiendo comer en el bar-hostal frente a la almazara, comida casera, consistente y barata. La sobrasada casera y los chorizos de ajo son dos manjares que debes probar y, por supuesto, el aceite de oliva.
A poca distancia, en la Penya del Dimoni, en la zona que llaman L’Agüera, se encuentra un salto de agua que vierte a un barranco, con unas vistas espectaculares sobre El Comtat, “la Tronera”. Y si trepas por las rocas a la derecha del salto verás petroglifos prehistóricos con formas geométricas, perfectamente conservados.
Siéntate un rato a observar el valle mientras tocas grabados prehistóricos y oyes el agua correr.
¿Te animas?