DE HOSPITALES, CINES Y LEONES. Los felices años locos. 1924.

A punto de la llegada del verano de 1924, Alicante recibe la visita de dos barcos de la armada británica, un circo con capacidad para 3.000 personas que campa en lo que hoy es la plaza de Luceros,  y se planea la contrucción del Hospital Provincial a las faldas del Benacantil. En la Rambla abre sus puertas el "Central Cinema" y se presenta un proyecto para construir las primeras infraestructuras hoteleras emblemáticas de la ciudad. Además, el periódico republicano "El País" anuncia su reapertura...Nos lo cuenta Benjamín Llorens.

 
Con idea de pasar un fin de semana largo, el viernes 2 de mayo de 1924 arriba al puerto de Alicante una flotilla de la armada británica con los buques Tourmelaine y Splendid a la cabeza. No era mal sitio Alicante en primavera. El domingo día 4 los ingleses ofrecen a las autoridades de la terreta una recepción a bordo y al día siguiente, en plan castrense, las tripulaciones, jefes y oficiales visitan el campamento de Rabasa. Levaron anclas el martes 6 de mayo enfilando proa hacia el norte.

La víspera de la marcha de los ingleses, la terreta rindió homenaje a Eleuterio Maisonnave en el 34º aniversario de su fallecimiento. La corporación municipal presidía el desfile cívico. Sobre las seis de la tarde partió la comitiva desde el Ayuntamiento en la plaza de Alfonso XII, recorriendo la calle Altamira, plaza de la Constitución (actual Portal de Elche), calle Sagasta (ahora San Francisco) y plaza de la Reina Victoria (hoy Calvo Sotelo), finalizando en el monumento a Maisonnave donde se depositó una corona de flores y se pronunciaron los discursos de rigor. La figura del republicano Maisonnave fue enaltecida -en un breve parlamento- por el alcalde Miguel Salvador, comandante de infantería.

Estatua de Maisonnave en ubicación algo diferente a la actual.


Por aquellos días una de las salas del hospital civil amenazaba ruina. El vetusto edificio, reformado apenas meses antes, hacía aguas y la sociedad alicantina exigía unas instalaciones más modernas y en consonancia con la importancia de la ciudad. El presidente de la diputación Juan Grau y el director del hospital Ricardo Pascual del Pobil ya llevaban un tiempo realizando gestiones para la construcción de un nuevo centro sanitario moderno y más acorde con las necesidades de la terreta. El pleno de la corporación provincial del jueves 8 de mayo faculta al presidente para la compra de los terrenos necesarios en el paraje del Plá del Bon Repós, la llanura situada a los pies del Benacantil, junto a su magnífica pinada. Un lugar tranquilo y bien oxigenado. Al mes siguiente, el 24 de junio día de San Juan (aún faltaban cuatro años para la aparición de les fogueres) se firma la compra de 12 mil m2 frente a la pinada del Santa Bárbara, en un privilegiado lugar con vistas al mar, entre el collado del castillo y la sierra de San Julián. El propietario de los terrenos era un popular hacendado alicantino, Bautista Rocamora, más conocido en la terreta como "el marqués". La confección del proyecto y dirección de obra se encargan al arquitecto alicantino JuanVidal Ramos.

El magnífico edificio del Hospital Provincial en la despoblada llanura del Bon Repós.


El domingo 11 de mayo, a las cuatro y media de la tarde, abría sus puertas en la Rambla un nuevo cinematógrafo, el Central Cinema. Se estrenaba con la película, ¡en 10 partes!, "Los amores de un príncipe o el carrousel de la vida". Anteriormente, el local acogía el salón Novedades, en el no 17 de la Rambla (hoy oficina bancaria del Sabadell), una sala dedicada a bailes y espectáculos de music-hall.


La prensa describía al nuevo Central Cinema como "un local distinguido, cómodo y lujoso". Su artífice y propietario era "el conocido industrial alicantino don Luis Martínez". Los ingresos de la sesión inaugural fueron destinados "a nutrir los fondos del Reformatorio de niños delincuentes".
Central Cinema.


Pocos días después, el 17 de mayo, y hablando de cine, en Estados Unidos ve la luz una productora cinematográfica que con el tiempo resultará mítica: la Metro Goldwyn Mayer, la del león.

En esos días de finales de mayo del 24 se están celebrando en París los VIII Juegos Olímpicos de la era moderna, en los que destaca un deportista estadounidense de origen austríaco, el nadador Johnny Weissmüller que consigue 3 medallas de oro y se convierte en el deportista de moda. Unos años más tarde, retirado del deporte de competición, encauza sus pasos hacia el cine encarnando al mítico Tarzán de los monos, precisamente en una producción MGM.

A comienzos de junio un grupo de empresarios (apadrinados por el general Pando) presentan a la primera autoridad alicantina, el general gobernador Bermúdez de Castro, los planos de un hotel que una empresa americana ha proyectado construir en el paseo de Gómiz, sobre el mar, entre los balnearios y la escollera del muelle de levante.

Según El Luchador "el proyecto es soberbio. Un edificio de dos pisos, sobre columnas de hierro, con 400 habitaciones y, además de las 4 fachadas exteriores otras 4 interiores, con galerías en forma de patio, que por piso tendrá las aguas del mar".

No llegó a buen puerto la iniciativa del "hôtel sur la mer"...en ese momento. Cuatro décadas más tarde se rellenó el Mediterráneo para construir, ya no sobre el mar, otro proyecto hotelero: el apartotel Meliá, la muralla que separa el Postiguet del Puerto y la Explanada.

 

Panorámica de los balnearios. A la derecha el edificio de Aduanas, en el centro un exhuberante paseíto Ramiro


Comenzaba el mes de junio cuando llegó a la ciudad "el mayor espectáculo del mundo", el circo. En aquellos años 20 visitaba a menudo la terreta el circo Palisse, que solía instalarse tras el Mercado Central entre las calles de Calderón y Manuel Antón. Pero en 1924 el Palisse había cambiado de propietarios y de nombre; ahora era el circo Hagenbeck y se instala al final de la avenida Alfonso el Sabio, en la plaza de la Independencia (actual Luceros).

Era un circo imponente. Dos trenes especiales transportaban 38 caravanas con una plantilla de 180 personas entre artistas y empleados. Debutó el miércoles 11 de junio a las diez y media de la noche. En los días sucesivos realizaba dos funciones, a las seis y la citada de las diez y media. El espectáculo tenía de todo, "la más grande exhibición de fieras del mundo entero" con osos polares, elefantes de la India, tigres de Bengala, Sumatra y Siberia, leones africanos y caballos de raza; malabaristas, equilibristas (con bicicleta sobre el alambre), saltadores y trapecistas ("las águilas humanas"); así como dos parejas de payasos. La lona del circo ("contra sol y lluvia") tenía capacidad para albergar a 3 mil espectadores. Todo un acontecimiento en Alicante.

 
Anuncio del circo Hagenbeck en su visita a Alicante.


La víspera del debut circense, ya con todo instalado, la cosa se puso fea. Ingresó de urgencia en el hospital civil el domador de leones Jesús Vargas, que fue herido durante un ensayo por uno de sus felinos mientras preparaban un nuevo número. La prensa contaba así el suceso: "El bravo domador, no obstante haber sido derribado por la fiera que le dió un zarpazo en el pecho y un mordisco que le atravesó la mano, pudo sobreponerse y salvar la vida". Finalmente las heridas no revestían tanta gravedad como en un principio parecía, Vargas se repuso y pudo volver a la pista con todos sus leones.


Cuando el mes de junio echaba la persiana, el diario alicantino El Luchador -alborozado- anuncia la reaparición del periódico republicano El País: "dentro de contados días va a reaparecer El País, órgano de todos los republicanos españoles. Es el momento de no desmayar, de seguir adelante".


Era Alicante en los albores del verano de 1924.


Imágenes y Fuentes:


*Biblioteca Virtual de la Prensa Histórica
*El Luchador 
*Archivo Municipal de Alicante
*Colección Roisin
*todocine.enc *Ministerio de Cultura

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