La actual coyuntura ¿mala para España, buena para la Comunidad?

VICENTE CLIMENT

¿En qué lugar deja la victoria de Pedro Sánchez a la Comunidad Valenciana? ¿Su Gobierno puede llegar a ser bueno para la Comunidad Valenciana aunque pueda acabar siendo malo para España? Son muchas las incógnitas que se ciernen sobre el futuro de España y la Comunidad Valenciana a raíz del cambio de Gobierno.

El que ha formado Pedro Sánchez parece solvente y ha sido generalmente bien recibido, con una europeísta en Hacienda y un antiindependentista en Exteriores, con dos valencianos para construir y desmontar (Ábalos y Montón), otros dos de propina (Huerta y Planas), un alicantino de adopción para el despegue (Duque), y una ministra (Ribera) que la lió parda sumergida con Castor en Castellón.

Pedro Sánchez anuncia su nuevo gobierno a los medios de comunicación. Foto: Moncloa/ JM CUADRADO

Lo que preocupa no son esos nombres, sino lo que los apoyos sobre los que se sustenta la trabajada victoria en el Congreso de Sánchez frente a Rajoy pueda condicionar lo que quede de legislatura. Estamos hablando de un Gobierno que no podría haber nacido sin los votos de ERC, PdeCat, Bildu y otros declarados enemigos de la unidad de España que se sienten provocados por nombramientos com el de Borrell o el de Grande-Marlaska, al que sin embargo José Luis Ábalos encomendó en su intervención inaugural de la moción de censura un inequívoco “tenemos que recuperar la España unida que siempre fuimos”. Átame esa mosca por el rabo.

Mariano Rajoy y el PP/Cs -también el PSOE- garantizaban esa unidad, por eso los independentistas y puede que algunos más han forzado la caída del centro-derecha con la presidencia instrumental de Sánchez. Pero Rajoy, que ha sido un buen presidente para España, no lo ha sido para la Comunidad Valenciana ni por supuesto para Alicante, a las que no ha cuidado ni lo más mínimo presupuesto tras presupuesto, con agravios, sin gestos, sin ministros, sin resolver el capítulo de inversiones ni mucho menos el de financiación. ¿Va a cambiar algo a partir de ahora? Y si cambia, ¿será para bien?  

De entrada la sintonía entre el presidente del Gobierno y el de la Generalitat no es la mejor. Puede que esté recompuesta, pero será recelosa. Puig no apoyó a Sánchez en su resurrección, y Sánchez ha resucitado y llegado al cielo político español. Ojo, en el que no hay ministros ximistas. Además, entretenido el nuevo presidente del Gobierno con asuntos vascos y catalanes vamos a ver de cuánto tiempo dispone para atender las reclamaciones de los valencianos, que recordémoslo, son unánimes, de todos los partidos políticos y de toda la sociedad. El peligro vendrá, como siempre, de los catalanes, porque los vascos no pueden cargarse dos presidentes del Gobierno en un mes.

Vamos a ver también con qué intensidad se le reclama desde la Generalitat del Botànic a un gobierno socialista en comparación con lo que se le hacía a un gobierno popular. El ministro inversor, el de Fomento, es valenciano, ojalá se note. Pero el asunto clave es, por encima del de las infraestructuras, el de la financiación. De momento Oltra -como portavoz del Consell, no de Compromís- ya se lo ha dejado claro a Sánchez antes incluso de que tome posesión: el cambio de modelo de ha de ser un asunto “prioritario” para el nuevo Gobierno. Bien. Ahora me interesa saber qué dirá nuestra portavoz en próximos viernes.

Porque Sánchez ya ha ha dejado claro que en esta legislatura no va a poder ser. Aunque también es verdad que el nuevo presidente ha dicho una cosa y su contraria (155 estricto y diálogo con Torra, por ejemplo) con cierta facilidad en las dos últimas semanas. Así que tampoco descartemos del todo la tremenda paradoja que supondría que Rajoy haya sido bueno para España y malo para la Comunidad Valenciana y que Sánchez acabe siendo malo para el país (por sus ataduras) y bueno para este territorio. O no.

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