Los Jesuitas revolucionan la educación

ALMUDENA AGULLÓ

El Colegio Inmaculada de Alicante (Jesuitas) ha arrancado este curso con un nuevo modelo pedagógico: sin clases magistrales, libros, deberes, exámenes, ni pupitres al uso. El gran cambio es la manera de trabajar, es decir, la forma de enseñar y aprender.

¿Tenemos la educación del siglo XXI? ¿El modelo pedagógico implantando en España responde a las necesidades reales de nuestra sociedad? ¿Hay que replantearse la escuela de hoy en día? Para los Jesuitas, sí.

Pasillo interior del Colegio Inmacualda de Alicante - Jesuitas. Foto: educacionON.comEl cambio, en el que la Compañía de Jesús ha trabajado durante años, se ha hecho realidad en el Colegio Inmaculada de Alicante (Jesuitas) en el Proyecto Vein21Uno. Este curso 2017-18 ha comenzado en Infantil (3 años) y 4ª de Primaria (8 años) con el nuevo e innovador modelo educativo ya instaurado (MOCA: Modelo Centrado en el Alumno).

Y es una orden religiosa, la Compañía de Jesús, la que mueve los cimientos de la educación en España: aprendizaje por proyectos; trabajo en equipo; fomento de la creatividad y del pensamiento crítico; incorporación de las nuevas tecnologías, profesores que guían al alumno, dando carpetazo a la clase magistral; todo, eso sí, sin perder la esencia ignaciana, cuya máxima es buscar la excelencia.

Las aulas del colegio se han convertido en espacios amplios y flexibles

El origen

“Partimos de la evidencia de que lo que hoy aprenden los alumnos en clase resulta ineficaz y poco motivador, algo de lo que son conscientes los profesores, alumnos y familias; de ahí surge la necesidad de replantear el modelo de escuela que queremos, de ahí surge Vein21Uno”, explica Pablo Miñano, coordinador del Proyecto.

Pero…¿en qué consiste? El modelo pedagógico instaurado en los colegios es del siglo XIX, diseñado y pensado para la sociedad del siglo XX; los Jesuitas son revolucionarios en la medida en que apuestan por un nuevo paradigma educativo.

El gran cambio es la manera de trabajar, es decir, la forma de enseñar y aprender. De ahí que desaparezcan los pupitres al uso, los libros, las clases magistrales, los exámenes, los deberes… El libro es el aula y el alumno, el protagonista indiscutible de cada día.

Desarrollo de una clase en un aula del colegio Jesuitas de Alicante. Foto: educacionon.com¿Saber o…saber hacer?

El paradigma hacia el que vamos necesita saber y saber hacer, esa es la diferencia: hasta ahora nos estamos centrando en saber, saber y acumular saber, fallando en saber hacer; es decir, en dar respuesta a las dificultades que se plantean a los alumnos. Y la vida es eso, resolver problemas”, añade Pablo Miñano.

El aprendizaje por proyectos fomenta precisamente la resolución de retos: se marcan unos contenidos en un proyecto que los alumnos deben solucionar por sí mismos, con la guía y el seguimiento del profesor.

Los niños aprenden haciendo: son más autónomos, el trabajo es colaborativo y creativo, los profesores hacen preguntas, no dan las respuestas… Se trata, al fin y al cabo, de una auténtica revolución en las aulas.

Aprendizaje por proyectos y trabajo cooperativo, claves en la nueva forma de enseñar.

Derribando muros

Para llevar a cabo este modelo educativo, los Jesuitas han derribado las paredes de sus aulas para convertirlas en grandes espacios flexibles preparados para el trabajo en equipo de sus alumnos.

De momento, en el Colegio Inmaculada de Alicante conviven el modelo pedagógico tradicional con el proyecto Vein21Uno; la idea es implantarlo paulatinamente en todos los cursos. El cambio se está llevando también en otros colegios de la orden en España.

“La Compañía de Jesús está en un momento fuerte de apuesta: la esencia del modelo ignaciano, el propio carisma jesuítico se basa precisamente en la mejora continua; teniendo en cuenta que en innovación no se trata de añadir, sino de evaluar, reorientar y priorizar… de lo que estamos hablando aquí, por lo que estamos apostando es por formar a nuestros alumnos para lo que les demanda la sociedad de hoy”, explica Miñano.

Alumnos atienden una clase en un aula del colegio Jesuitas de Alicante. Foto: educacionon.comAprendizaje ameno, práctico e interdisciplinar

Otra de las novedades es que las clases se funden: dos aulas de 30 alumnos en una de 60 con dos tutores de diferentes materias y un profesor de apoyo compartido con el otro grupo; por eso, el aprendizaje es interdisciplinar.

Aunque las clases magistrales se mantienen para algunas asignaturas y se sigue trabajando con libros de texto, el grueso del día discurre en un ambiente de proyectos, aprendiendo de manera práctica diferentes disciplinas.

Si la escuela tradicional está basada en un mundo que ya no existe es evidente que tiene que evolucionar, que renovarse, que formar a los niños para lo que les demanda la sociedad de hoy y…de mañana; los Jesuitas han puesto la primera piedra en este largo camino.

¡Enhorabuena!

eduacionon.com

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