Nos han parecido dignas de resaltar las claves de los valores deportivos que nos explica J.C. Cubeiro, director de una empresa consultiva, que ahora citaremos. Porque siendo como somos el país número uno en paro, ¿cómo es que también somos los primeros en el fútbol (selección española y grandes jugadores de la liga nacional y de la champions que se han forjado aquí), el motociclismo y la fórmula 1 de automovilismo, el baloncesto, el tenis, el golf, el ciclismo, el atletismo…? Es que sabemos que nos faltan más, que estando en la punta de la lengua no nos salen ahora precisamente.
Hay un nivel extraordinario en todo lo que supone competitividad y exigencia que debería derivar, además de en ejemplo y en admiración, también en esfuerzo siquiera fuera para imitarles. Para colmo, y quizás miremos ahora más a los emprendedores, tenemos el mejor clima, la mejor comida y la mejor gente. Somos, pues, ricos en campeones y maestros, y muy pobres en aprendizaje. Me temo que nos sabemos de sobra que el éxito nunca es por casualidad, que a las aptitudes físicas hay que añadirle talento del que puede derivar experiencia y picardía. Pensamos que la inteligencia la tienen los cuatro destacados que se llevan los triunfos, y que la exigencia, el ingenio y la capacidad que no tenemos los demás no se pueden imitar o aprender por el sobreesfuerzo que piden.
El autor cree que el desprecio a la inteligencia y el abatimiento que se apodera de los españoles y nos lleva a abandonar, a tirar la toalla, a ir de un extremo al otro, es la causa de tan alta tasa de desempleo, como también lo es del fracaso escolar y, por ende, del decrecimiento del PIB, y eso es aplicable tanto a quien sea un empleado de mayor o menor especialización, como a un empresario porque ni siquiera se atreve a poner a prueba sus iniciativas. Si somos líderes en el deporte, apliquemos sus valores de una vez en todo lo que hagamos, por ejemplo en lo que el citado consultor denomina 5+1”E”, que aunque parezca una fórmula de laboratorio es el resultado de un partidazo. Los tantos se llaman “Es”: 1º. Estrategia (no es cuestión de ganar sino de tener un proyecto); 2º. Equipo (es tarea de todos, pero con liderazgo); 3º. Emociones (optimismo frente a victimismo); 4º. Entornos (canalizar e invertir en el talento); 5º. Equilibrio (firmeza, fortaleza y calidad). Y el uno que sobrevuela no es punto contrario sino un plus: es el de Ética (auténtica repugnancia hacia la corrupción).
