Jubilados por aquí, jubilados a pagar, tararí urí urá, chin pón chin pán

Ha llegado ya el día en que mis mayores han sobrepasado los ocho euros que deben pagar como máximo por sus medicinas. A sus ochenta y algunos años, la escasa pensión del varón -el único que recibe algo de la Administración- determina que esa es la cuantía máxima por cada cónyuge con la que deben contribuir a rellenar las arcas, se supone vacías, del Estado.
Bien, las arcas de mis mayores también están vacías y, su salud, cada vez más precaria. Los dineros llegan para lo que llegan, pero cómo no vas a invertir en transitar lo más saludable posible por lo que te queda de vida. Entonces, a gastar en medicinas. Los ocho euros, ya lo hemos dicho, hace tiempo que se quedaron atrás. Y van ya catorce o quince cada uno… y hay que seguir pagando…
Los genios que inventaron el copago farmacéutico no se molestaron en preparar las cosas para que las cuentas funcionaran bien desde el principio. Dicen que, quizás, para octubre el sistema ya reconozca el momento en que se sobrepasa la cantidad límite y no se tendrá que pagar más desde entonces. ¿Será verdad? De momento, hay que desembolsar. Pero no se crean, los genios han decidido que se pueda reclamar por el sobrepago. ¿Cómo? Con una instancia -se supone que en el centro de salud-.
En las farmacias ya se oye a los más ancianos decir que eso es muy complicado y que no está hecho para ellos. Reclamar la devolución de dos o tres euros puede acarrear a veces hasta más gastos si tienes que desplazarte con transporte al centro de salud. Tienes, además, que reunir los tiques de compra de los medicamentos. Estos tiques reflejan cantidades centesimales en muchas ocasiones. Puedes juntar -mis mayores lo hacen- hasta diez o doce tiques. ¿Quién los va a sumar? ¿Ha dotado Sanidad de contables los centros de salud? ¿Se enviarán junto con las instancias a las haciendas de turno?… ¿No les huele todo esto a chamusquina?
El perjudicado, lógicamente, será el jubilado que -si un milagro no lo remedia- verá perdidos sus eurillos de más en julio, en agosto, en septiembre y vaya usted a saber hasta cuando más. Pero eso no parece que inmute a los genios del invento. Y, aún suponiendo que todo funcionase bien, ¿saben cuánta merma en su pensión significan esos dieciséis euros conjuntos?: pues un dos por ciento. En fin, que parece que el improperio de la hija de Fabra es lo que toca puesto que nadie ha hecho nada por que el copago empezara cuando se estuviera preparado para ello, lo que, al menos, mitigaría la pérdida adquisitiva.
¿Saben que el popular -por su cargo de vicesecretario de Organización del partido, que no por otra cosa- Carlos Floriano dice que el PP cumplirá el programa para 2015? ¿Recuerdan algunas de las promesas electorales?… No tocaremos la Educación…no tocaremos la Sanidad… no tocaremos las pensiones, que subirán… Bueno, dice este señor, cómo no, que si no están cumpliendo con algunas de estas promesas es por Zapatero ¡Qué gran y fácil coletilla! ¿Recuerdan a Rajoy declarar que no se escudarían en la herencia recibida? El presidente actual argumentaba entonces: sabemos que España está mal pero sabemos cómo arreglarla… Bien, pues es obvio que no saben cómo arreglarla. Todos los indicadores son cada vez peores. ¿De verdad piensan que una España con datos positivos a partir de 2015 es una España arreglada? Que se lo digan a mis mayores que no vean lo contentos que se ponen cuando les cuentan que dentro de tres o cuatro años las cosas empezarán a ir mejor… De momento, ellos, a pagar…No es por ponerse las botas

Un rato de caso, un caso de Rato

¡Qué casualidad! Lleva unos días de presidente de Francia -y aún no ha tomado posesión- un tal François Hollande y en Europa parece que se están dando cuenta de que los déficits no son tan intocables. Parece también que, con todo lo que han visto que sucedía en España, se han dado cuenta los europeos -comisarios y demás- de que no puede ser que se cumplan los objetivos en nuestro país. Parece también que esos objetivos se van a terminar por cambiar. Parece asimismo que se están aceptando -de hecho se va a hablar este próximo 23 de ello- las tesis de que las políticas de impulso al crecimiento pueden ser no sólo complementarias sino mejores que las políticas de austeridad… Parece que Merkel se enroca en lo relativo al pacto fiscal… Ya veremos… Pero lo que no parece puesto que es una realidad es que los ciudadanos comunes están-estamos hasta los mismos pirindolos -es un eufemismo- de que los políticos no sepan por dónde ir…
Si aceptásemos -que no lo hacemos- que el Gobierno de Rajoy tenía un plan establecido sobre lo que hacer, las decisiones sobre Bankia deberían haberse tomado de inmediato, nada más acceder al poder. Algo así como lo que hizo Zapatero con la retirada de las tropas de Irak. Si el Gobierno actual no sabía allá en noviembre cómo estaban las cosas en esta entidad es que su gestor, el señor Rodrigo Rato, no había puesto las verdades sobre la mesa. Que esa nefasta situación tendrían que haberla conocido los anteriores gestores político-económicos del país está claro. Que lo mismo tendría que haber ocurrido con el gobernador del Banco de España, también… Pero con tantos expertos económicos como tiene el actual Ejecutivo no podrían haberse dado cuenta antes de que algo no cuadraba. ¿Es tanta la culpa de Fernández Ordóñez por no haber hecho saltar la alarma con antelación? Si desde el PP están lanzando el mensaje de que hay que fiarse del Banco de España porque sus técnicos son de una calidad extraordinaria ¿es que sólo el gobernador de la institución tiene el poder de manejarla? ¿En qué quedamos? ¿Nos fiamos del Banco de España o no? ¿Nos fiamos de sus técnicos o no? ¿Es que Rodrigo Rato, ese hombre calificado por Luis de Guindos como el mejor ministro de Economía de la democracia reciente española, entró engañado a Bankia por culpa de Fernández Ordóñez? O será que Rato no es tan listo…
Señores, desde luego que Rato, si no es listo, a sus 63 años es un perro viejo -ojo, que nadie lo considere falta de respeto puesto que yo, entiéndanme, me considero con las mejores condiciones para ser perro y viejo-. Y al final va a salir de la situación como si con él no hubiera ido la cosa en estos dos años desde que alcanzó la presidencia de Caja Madrid. ¿Qué pasa… es que no ha fracasado? Pues para De Guindos, parece ser que no… O al menos eso dice… “el mejor ministro”… ¿Entonces, por qué el Ejecutivo no le ha dejado seguir con su plan para sanear Bankia?… Señores, a la postre va a ser que Rato no era tan listo. Al dimitir y no ser cesado parece que no va a tener opción a recibir una indemnización millonaria… ¿o sólo lo parece?
Mientras en España los mortales comunes estamos con estos sustos -y recuerden, hasta los pirindolos-, Hollande llega con otras ideas a la presidencia de uno de los países puntales de Europa. “La austeridad no puede ser una condena”, dice. ¿Cambiarán las cosas de verdad de las buenas en Francia? ¿Habrá un efecto dominó? ¿Rajoy estará por la labor de algo más que tener “la obligación” de entenderse con el país vecino? ¿Para el PP, es Hollande el que va de listo?…
Estas y otras cosa más, próximamente.
Saludos, salutations.Esperando que la batalla no sea dura

La manifestación del calvo

Ajo… y agua…*. Eso es lo que nos toca vivir en estos tiempos revueltos. La crisis, en principio no reconocida por el anterior Gobierno de Zapatero ha ido in crescendo y crescendo y crescendo. Los populares, ya lo saben, dicen que esto está peor de lo que pensaban y han tomado medidas… por el bien de España… y no se cómo se las están arreglando pero, a cada día que pasa -eso sí, sin improvisar- nos meten una nueva -se supone que de su estudiadísimo plan- para salvarnos pese a quien le pese. La que ha tocado ahora es la del pago de las medicinas por encima de como se hacía hasta ahora. Y se toca a los pensionistas que, si nadie lo remedia, tendrán que pagar el 10 por ciento por ellas, aunque eso sí, si son crónicos tendrán un límite de 30 eurillos al mes. Y ¿qué es éso para un jubilado? Además, este año, nada de congelaciones, han tenido un incremento de un uno por ciento en sus pensiones. ¡Caramba, es que se quejan por todo!
La verdad es que a mí no me hace muy feliz que me salven de la manera que lo están haciendo. No se. Mis perspectivas se reducen cada vez más. Los dineros dan para menos y el futuro se me hace gris tirando a negro. La salud se me resiente psiquicofisiológicamente y no está el horno para esos bollos, que, ahora, hay que permanecer sanos como sea. Por eso agradezco tanto que haya quien me transmita ánimos. Cierto es que me llegan desde los que aprecian que España está mejorando y, lo malo, es que no me los creo. ¿Cuándo llegará el día en que todo sea de un precioso color azul y los pajaritos -o las gaviotas- revoloteen por ahí trasladándonos al edén soñado? Pues me temo que más tarde que temprano. De momento, desde el PP ya se nos ha dicho que será a partir de finales de 2013 aunque bien es verdad que esta fecha la han ido retrasando en los últimos meses… Sin duda es por culpa de Zapatero y sus socialistas. También es cierto que, si prosperan las apetencias de los populares sobre el control de RTVE, pronto los telediarios de la tele pública pasarán a mostrarnos la vida de color de rosa… o de azul… y el paraíso se nos acercará. ¡Qué bonito!
Pero, antes, por si acaso, habría que hacer algo. No podemos dejar sólo en manos de quienes nos gobiernan la ardua tarea de la salvación del país. Así que, como hablando se entiende la gente, a mi señora se le ha ocurrido una idea brillante que, obviamente, hago mía y paso a trasladar. La propuesta es simple: habría que ir a apoyar a nuestros salvadores a la puerta de las Cortes. Allí, en una manifestación tremendamente masiva, para que se note de verdad nuestra postura, deberíamos ponernos todos en decúbito supino y hacernos una bajadita de pantalones -o una subidita de faldas-, o sea, lo que se dice un calvo, para demostrar hasta dónde estamos dispuestos a llegar. Precioso, ¿verdad? Edificante, ¿verdad?… Pues eso… que se note que queremos ayudar…, que somos españoles.
Por esta ya está bien. Otro día un poquito más.
Saludos.

* Ajo y agua = A joderse y aguantarse.Por detrás está mejor

Más y mejores empleos

En pleno Sábado Santo nos enteramos de que Olli Rhen, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, va diciendo por ahí que España, gracias a la valentía de las medidas adoptadas por el Gobierno español, está en la senda correcta para recuperar la confianza en su economía y para conseguir en un futuro más y mejores empleos. ¡Qúé bárbaro! Da gusto ver cómo los visionarios dirigen nuestros destinos.
El señor Rhen es un figura… En un momento en que en nuestro país se vive la Semana de la Pasión, estas palabras de aliento de los genios de la economía nos llenan de consuelo. Son como las saetas, letras plenas de sentimiento… ¡Más y mejores empleos… en un futuro…! Lo que no dice el comisario es en qué futuro. Bien es sabido que desde Rajoy hasta De Guindos y Montoro ya nos han dado a conocer que este año vamos a contar con unos 630.000 parados más. No han dicho ni 600.000 ni 650.000, no. Han dicho 630.000. ¡Qué precisión! Emociona observar cómo controlan. Por supuesto, esos números han de ponerse en la cuenta de Zapatero según nos han recordado desde el PP repetidas veces. Bueno, el señor Alfonso Alonso, el portavoz del Grupo Popular en el Congreso, también ha añadido “y de Rubalcaba”. Faltaría más. A ver si van a creer que es por culpa de los populares. Hasta ahí podríamos llegar.
Y es que los populares saben hacer cuentas… y saben comunicar: todos los datos económicos malos que se han producido durante sus primeros cien días han sido por culpa de los socialistas. Todos los datos económicos malos que se están dando en estos días son culpa de los socialistas. Todos los datos económicos malos que se produzcan en el futuro serán La bolita mágicapor culpa de los socialistas. Es fácil. Los 630.000 parados más, culpa de los socialistas. Y, por fin, si hay algún dato económico positivo, bueno o regular tirando a bueno, será gracias a los populares. Cómo no.
En el PP, en fin, no se para de trabajar para salvar a España, aunque les pese a los españoles. Olli Rhen lo sabe. ¡Más y mejores empleos! ¿Cuándo? Pues parece claro, cuando se acabe con los que hay ahora y no quede más remedio que mejorar la merdé en la que se está instalando el mercado laboral en nuestro país porque más bajo no se podrá caer. Entonces, entonces sí, entonces y sólo entonces será gracias al magnífico trabajo de quienes hoy velan por nuestra economía. ¡Qué pasión, señor!
Otro día, más.
Saludos mil, que eso, de momento, es gratis.

Los primeros frutos de la Reforma Laboral

Atracciones de doce años no son extremadamente viejas. Sin embargo, accidentes desgraciados ocurridos en los últimos digamos meses en diversos aparatos mecánicos de diversión en las ferias que recorren nuestras ciudades o, incluso, en algún que otro parque de atracciones de este país -y de otros también, que no tenemos la exclusiva- demuestran que, con estas cosas, no se debe jugar.

Los tentáculos de la Reforma Laboral han llegado a la Terra Mítica que se inauguró en el 2000. Lo de menos es que el ERE que hace que 199 trabajadores dejen el parque temático haya sido aprobado con un acuerdo unánime entre trabajadores y empresa. Claro, la amenaza de los despidos hiperbaratos ha movido a los sindicatos a aceptar ya mismo y por si acaso el mal menor de una indemnización de treinta días por año trabajado. De hecho, la empresa ha destacado que su propuesta ha sido “muy bien recibida por el comité”. ¡¿Cómo si no?! Esto ha sucedido sólo 20 meses después de que el grupo Aqualandia comunicara al hacerse con el complejo de ocio que asumiría la plantilla existente y coincidiendo en el tiempo con los momentos en que la Reforma Laboral se debate -no se para qué- en el Parlamento. ¡Qué capacidad de previsión! La empresa parece que se lució… o, más bien, se columpió… y los trabajadores, naturalmente, a eso de columpiarse no han querido jugar.
Lo de menos, decía, es que haya habido acuerdos entre todos. Lo de más, ahora, es la presumible precariedad en la que van a quedar las instalaciones tras la marcha de más de la mitad de la plantilla. ¿Qué pasaba? ¿Es que rebosaba personal por todas partes? Lo de más es que se vigile al máximo que la seguridad de las atracciones sea la máxima, que aquí no sobran los máximos. Eso es lo importante. Lo de más, repito y repetiré, es que, por encima de rentabilidades y de, según los gestores, “poner en valor el parque acorde con la realidad actual”, se consiga que no se ponga a nadie en peligro. ¡Ya está bien de zarandajas!

Esperemos, en definitiva, que los primeros frutos de la Reforma no desemboquen en una desgracia.

Esto es todo y, la verdad, no resulta divertido. Saludos.Preparados para Terra Mítica

Mamá, quiero ser millonario

Recuerdo que de pequeño lo que quería ser de mayor era millonario. También tenía una segunda opción quizás más romántica: astronauta. Ahora, en mi 5,8 década, soy consciente de que los sueños de los niños se cumplen o no, como casi todos los sueños. Ojo, es más fácil que no. Sin embargo, confieso que yo he llegado a cumplir una de esas dos ilusiones de infancia. Ustedes vosotros, con algo de perspicacia, seguro que habrán adivinado cuál de ellas. Efectivamente: la que no, dado mi nombre poco conocido en ambientes aeroespaciales o en la mismísima NASA, es o ha sido la de ser astronauta. ¿Qué ocurre, que ya no se va a cumplir? Hombre, pues yo creo que va ser que no, porque mi físico no está para muchos trotes.
Así que nos queda la otra, la que por otro lado, yo, en mi tierna mente, consideraba más práctica y beneficiosa. Sí, ¡caramba!, cumplí el objetivo de ser millonario. El asunto es que ya no lo soy. Y no es difícil de entender: ¡la culpa la tiene el euro! Claro, a finales del siglo pasado, hubo momentos -no muchos, la verdad- en que mis datos bancarios reflejaron cifras con seis ceros por la parte de detrás. Hasta en una ocasión llegué a manejar un 13 por delante de los ceros: cuando vendí mi casa, aunque lo cierto es que me duró lo poco que tardé en invertir la cantidad en la siguiente… Pero ¡fui millonario…! Después llegó el euro y ya, por más que uno lo desee, la ilusión no tiene muchos visos de poderse repetir.
Estos días nos hemos enterado de que a Luis del Olmo, según él mismo cuenta, le han estafado. Su amigo y administrador parece que se ha ido beneficiando de los pingües ingresos del periodista locutor monstruo de la comunicación en este país. Y lo lamentamos profundamente, sin cortapisas y sin lugar a la menor sombra de duda sobre sus merecimientos: se lo ha currado, vamos. Sin embargo, el maestro ha dejado para la posteridad una frase que, en estos tiempos, aunque sea un decir, a más de uno le tiene que caer mal. Y es que asegurar que le han dejado “con cuatro duros, cuatro duros contados” puede sonar -repito, estamos en crisis- hasta inmoral. Cierto es que desconozco sus finanzas, negocios o inversiones pero, aún con ese 25 por ciento que dice haberle quedado y dado los salarios que se le han conocido, lo más probable es que sus cuentas reflejen cifras con seis ceros de los de ahora. No quiero decir que no le apoye. Para nada. Es más, hasta despierta en mí una sana envidia ya que se ha hecho dueño de una de esas ilusiones de mi niñez… pero ¡esa frasecita! Esa frasecita debía habérsela ahorrado, que, además, es gratis.
En fin, que yo a seguir con lo mío. Lo de astronauta lo he descartado y ahora estoy con la Primitiva y los Euromillones que, por cierto, me lo puedo permitir, que hay otros que ni eso, pero, en lo que va de siglo, lo más que he pillado ha sido un premio de dos cifras. Genial ¿verdad?
Bueno, esto es lo que hay. Mañana, pasado o cuando sea, más. Saludos oníricos.Totalmente en la luna, sin duda

Justicia en estado crítico

“Dura lex sed lex”. La Ley es dura pero es la Ley. Bueno sí, pero no. Sí, porque no hay mejor alternativa para conducirse por el mundo que respetar unas normas de convivencia. Pero no, porque no siempre el cumplimiento de la Ley lleva a la consecuencia más justa. Simple: la Justicia -con mayúsculas- tiene que estar por encima de la Ley. Y esto está más que asumido ya que, si no fuera así, las leyes no cambiarían nunca y es sabido que cambiar, cambian.
El Tribunal Supremo ha venido haciendo jornadas intensivas con los diferentes casos relacionados con el juez Garzón. El primero en que se dio a conocer un veredicto fue el de las escuchas de Gürtel, que concluyó con la inhabilitación del juez por una tira de años. Después se sucedieron el que tenía que ver con los crímenes del franquismo, con resolución absolutoria, y el asunto de los pagos por los cursos en EE UU, que terminó en archivo.
Pues bien, todas estas decisiones del Supremo han generado controversia. La crítica se ha dejado oir de forma notable, en un sentido y en otro, y esto -sólo las de un sentido, claro- ha revuelto las entrañas de los que en este país se dedican a impartir justicia. Miembros del TS han calificado de “intolerables” las manifestaciones contrarias a su primera resolución y han hecho hincapié en su rigor en el cumplimiento de la Ley. Desde el Consejo General del Poder Judicial, aunque se ha defendido el derecho a la crítica y a la libertad de expresión, se ha destacado que los ataques personales a quienes representan al Supremo son “inexcusables”.
Bueno, bueno, faltaría ahora que se haya descubierto que tenemos en este país a alguien o alguienes por encima del bien y del mal. Faltaría más, por faltar que no falte, que no se pudiera enjuiciar la labor de los demás, sea quien sea y sea por lo que sea. Y, si quienes deciden son las personas, estaría bueno que los ataques no se pudieran hacer a esas personas. No me consta que se hayan cruzado insultos y, si esto es así, a qué viene que no se pueda criticar al Supremo, a sus integrantes, o al que se quiera. Luego viene valorar quien tiene razón pero es evidente que quien discrepa lo hace porque cree estar en posesión de la verdad. ¿Que hay quien tiene la visión sesgada? Pues claro, pero ¿no tenemos derecho a pensar que también en el Supremo la pueden tener? ¿Y no tenemos derecho a decirlo?
Así que un poquito más de humildad y si la Ley es la Ley la Justicia tiene que estar por encima. Para lo bueno y para lo malo. Y en este mundo traidor, señores, tarde o temprano, todo acaba por cambiar.
Saludos y hasta la próxima.

Garzón y Pachón

. de partida

No es malo empezar aclarando un poco el sentido de Cristal Rojo, un espacio que pretende reflejar sensaciones más que opiniones porque, siempre, las cosas son como son según el que las ve. Porque aunque parezca que dos y dos han de ser a la fuerza cuatro, si especificamos más, por ejemplo dos piedras y dos coches, podremos comprobar que, si son cuatro, no son ni cuatro coches ni cuatro piedras. Y dos padres y dos hijos pueden ser tres, como todo el mundo sabrá, si juntamos a abuelo, padre y nieto, puesto que el padre también es hijo. En fin, que no todo es exactamente como parece y el terreno de lo objetivo se puede fundir con el subjetivo en una línea sutil que tampoco puede trazarse con aceptación universal. Porque ca uno es ca uno y así debe ser.

No hay más que fijarse en la ingente cantidad de interpretaciones que sobre la frase escogida de los versos de la fábula “Las dos linternas” de Ramón de Campoamor, que subtitula este blog, aparece en este mundo en el que nos desenvolvemos que es la red. Pero es que, además, según se asegura, el poeta se inspiró en una pieza de Agustín Moreto, “El defensor de su agravio” que dice: “Que quien por un vidrio mira/ que hace algún color distinto/ todo cuanto ve con él/ está del color del vidrio. En fin, que se deduce que el único acuerdo que podría circular por nuestro entorno -y ya desde lejanos tiempos- es que todo depende… Depende… ¿de qué depende?… Ya lo corroboraba Jarabe de Palo en su canción: “de según cómo se mire, todo depende”. Tomemos pues todo esto -la vida misma, el blog y sus palabras y lo que quieran meter en el mismo saco- con la suficiente apertura de miras y, cómo no, con un amplio sentido del humor, que, en estos momentos, más nos vale.

De esto va todo esto… y lo que vendrá.

Como punto de partida ya va bien. Un saludo cariñoso.

Bebé Noel, en febrero