Opinión

Cuarta carta a los Reyes Católicos

Los Reyes Católicos (Colección Convento de las Augustinas,Madrigal de las Altas Torres, Wikipedia).

Mis respetados y queridos Dña. Isabel y D. Fernando:

Creo que he empezado mal esta carta en la forma en que me he dirigido a vuestras majestades. Hoy está muy de moda, respetando el movimiento femenino, el dirigirse de otra manera, aunque vayamos en contra de lo que dice la RAE. Pero como en cierto modo si no se acata, te catalogan de machista, no me queda más remedio que corregirlo.

Mi querida y respetada Dña. Isabel y mi querido y respetado D. Fernando:

Siguiendo con el compromiso de informaros de la situación en la que se encuentra la nación que creasteis para todos los españoles, una vez más, pongo en vuestro conocimiento una de las situaciones que hemos vivido en la pasada semana.

El acontecimiento que ha puesto a España en una mala situación internacional, por cierto, con repercusiones no sólo políticas sino también económicas, la ha llevado a cabo el ministro de transporte en donde claramente se ha podido ver que en España no hay un solo gobierno.

Veréis majestades, en una gira en la que está recorriendo los países que reconocieron que, en unas elecciones correctas y dentro de la ley, fue elegido presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela D. Juan Guaidó ha visitado a todos los primeros ministros y presidentes de los gobiernos que aceptaron su elección en contra de lo que decía el dictador Maduro, que sólo él era el presidente de todos los venezolanos. Inicialmente nuestro presidente lo reconoció como tal, pero en la visita que ha hecho a España creyendo que iba a ser bien recibido por nuestro presidente, no lo recibió. ¿Por qué ese cambio de opinión? Pues está claro. Cuando fue elegido Guaidó, nuestro presidente estaba en funciones y no tenía a su lado un vicepresidente que ha defendido a dos dictadores como Chávez y Maduro, en el “paraíso” venezolano, de los que recibió unos buenos dinerillos por los servicios prestados en contra de los ciudadanos de ese país.

¿Cómo se hizo ver que el gobierno español no reconocía a Guaidó como presidente de Venezuela? Pues con un ardid seguramente acordado de antemano, la visita de la vicepresidenta venezolana, la número dos del gobierno.

Para ello, saltándose a la torera, que esta señora tenía prohibido pisar suelo de la Unión Europea de acuerdo con el tratado de Schengen y que el Parlamento Europeo había dictado en su momento esa orden, llegó en avión al aeropuerto de Barajas y además puso sus pies en suelo español y se trasladó a la sala de espera de los VIP. Allí fue recibida por el ministro de Transportes español, aunque él, en una de sus seis entrevistas en las que dio diferentes versiones, dijo que casualmente se encontraba allí y no tuvo más remedio que saludarla y por educación y no por otra cosa, mantuvo con ella una conversación de unos veinte minutos.

Para mí, majestades, son tan indignantes las excusas en las que nos toman por tontos estos políticos, que no me queda más remedio que admitir que en nuestra nación ya no cabe ni un mentiroso más. Se ve que al Sr. ministro le gusta estar en Barajas alrededor de la media noche, seguramente tomándose un café en el bar del aeropuerto. Todo muy normal. Cualquiera de nosotros también iríamos a esas horas y a esa cafetería porque el café que sirven es único.

Por si fuera poco, el presidente del gobierno dijo que Ábalos había evitado una crisis diplomática. Como dejó escrito Delibes en el capítulo XIX en su obra “Cinco horas con Mario”: “Vamos, que se necesita cuajo para decir una cosa así”  

José Luis Ábalos Meco (Fuente: La Moncloa).

Para mi hay otra versión y es, que el vicepresidente es quien dirige el gobierno y el otro ejecuta lo que dice el primero. Estamos de enhorabuena, hace unos meses nos quejábamos de que no teníamos un gobierno estable salido de unas elecciones y ahora tenemos dos.

Mi opinión del hecho sucedido, y esto va para el líder de Unidas Podemos, es que esta vez sí que hemos hecho el ridículo internacionalmente y por supuesto ante la Unión Europea. No solamente hemos quedado como una “república bananera” sino que también los Estados Unidos han aumentado los aranceles a nuestras exportaciones como réplica al haber recibido a esta señora, miembro de un gobierno con el que no mantiene ninguna relación y lo considera un enemigo. Somos el país, de todos los que comercian con esta nación, que vamos a pagar más por nuestros productos si queremos que lleguen al mercado estadounidense.

Claro que a usted le da igual, porque mensualmente junto con su pareja cobran religiosamente sus sueldos que les permiten, por ejemplo, pagar desahogadamente la hipoteca de su majestuosa mansión. En cambio, no les da igual a los agricultores extremeños, almerienses, a las empresas automovilísticas, al ramo de la hostelería y de la restauración. Para estos últimos, el gobierno estadounidense ha aprovechado el suceso ocurrido con las tres jóvenes americanas que, según ellas fueron violadas en su vista a España, para recomendar no hacer turismo en nuestro país ni hacer intercambios de estudiantes. La decisión tomada seguramente por el señor vicepresidente nos va a costar, a todos los españoles, una buena cantidad de millones de euros.

Desde su creación, los Estados Unidos aplican la misma “vara de medir” con el resto de los países con los que se relaciona: “Si eres amigo de mis amigos, eres también mi amigo. Pero si eres amigo de mis enemigos, entonces también eres mi enemigo”.

A ver si nuestros gobernantes, de una vez por todas, se dan cuenta que con el líder mundial no se puede estar en desacuerdo, sobre todo cuando se emprende un camino que no es el que determina con su política los Estados Unidos.

Tengo que despedirme de vuestras mercedes hasta la próxima semana en la que pondré en vuestro conocimiento, aquellos sucesos que atenten contra la unidad de España y de los españoles. Por ejemplo el discurso que dijo en el parlamento catalán el señor Junqueras con ocasión de haber salido de la cárcel y asistir como testigo en la comisión parlamentaria que trató de la aplicación, en su día, del artículo 155 de la Constitución.

Enlace a la primera Carta a los Reyes Católicos de Joaquín Ñeco

Enlace a la segunda Carta a los Reyes Católicos de Joaquín Ñeco

Enlace a la tercera Carta a los Reyes Católicos de Joaquín Ñeco

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Joaquín Ñeco

Alférez de navío.

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