Balones a la olla

Chechu nuestro, que estás en la Vega Baja

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

Tras el espejismo de Sabadell, y cuando todo parecía encauzado para despegar definitivamente, el Hércules vuelve a las andadas. En el choque de rivalidad provincial frente al Orihuela, los alicantinos salen derrotados del Campo de los Arcos, por la mínima. El fútbol, para bien o para mal es así, se pudo contra el líder y sin embargo se naufragó frente a este colista, que estaba tan desesperado o más que los nuestros. Con todo y con eso, lo peor fue que se repitieron errores del pasado reciente; ni mucho menos nos podemos agarrar al clavo ardiendo de la injusticia, de las decisiones arbitrales o la mala suerte. El conjunto escorpión picó una vez y fue resolutorio. Es verdad que la acción estuvo llena de fortuna, pero no es menos cierto que el Hércules anduvo a remolque gran parte del encuentro, donde el Orihuela mandó y se hizo de respetar, y con arrojo, trabajo y laboriosidad doblegó a los nuestros que, salvo raras excepciones, no chutaron entre los dos palos ni tuvieron profundidad. Podría haber caído el empate en alguna acción aislada pero no fue así, y ellos también tuvieron alguna otra oportunidad en una segunda mitad en la que fueron superiores. La salvación queda a cinco puntos y la continuidad del técnico, Vicente Mir, pende de un hilo.

Orihuela 1 – Hércules 0

Añoro y lamento que Chechu Flores resida en una localidad de la Vega Baja y juegue en el equipo de otra de ellas, porque siendo verdad que el recordado y emblemático jugador andaluz tiene treinta y siete años, no es ningún chiquillo, también es verdad que para venir a sustituirle lo que vino después, e incluso mucho más lo que ha venido en este mercado de invierno, salvo excepciones, Chechu se podía haber quedado perfectamente en el Hércules y además como jugador franquicia. Ayer demostró que es el alma del Orihuela. Juega, manda, dirige, defiende, ataca, remata a puerta, motiva a los compañeros, se dosifica y es adorado por su nueva afición. Dejarle marchar fue otro de los muchos errores de esta temporada y su nefasta planificación.

Hasta tres autobuses con seguidores alicantinos y otros tantos más en sus vehículos particulares se desplazaron ayer hasta «Orihuelica del Señor» con mucha ilusión, creando un magnífico ambiente junto a la afición local. Asistimos a un partido en su inicio prácticamente sin ritmo en los primeros compases, los dos con respeto y a verlas venir, pero en el minuto catorce, el griego Vergos, tuvo la primera de las dos claras de las que gozó. En una galopada por la derecha chutó al palo corto casi sin ángulo y el balón se estrelló en el poste metiendo el miedo en el cuerpo a los contrarios. La respuesta a esta acción la condujo, cómo no, Chechu Flores con otro disparo, que Falcón atisbó a tiempo, y paró con algún apuro. Cierto es que el jienense pudo apurar algo más la acción, pero ya llegó justo de fuerzas.

Pero en el treinta y cinco llegó el premio para el Orihuela, no exento de fortuna. En una acción por la derecha le ganan la partida a Teo Quintero, el centro va a parar al goleador Solano, éste chuta de cualquier forma y sin convicción pero el balón golpea en el central herculano Perone y se aloja en el fondo de la red, ante la impotencia de Falcón. Mala suerte y uno a cero. Con la ventaja se fue el Orihuela al descanso no sin antes, al borde del descanso, dar otro susto que hubiera finiquitado el partido antes del final. Un centro chut de Brian al hueco que se pasea por toda la línea de gol, pudiendo entrar.

Fuente: Hércules de Alicante Club de Fútbol.

Comenzó la segunda parte con otro nuevo sobresalto para los nuestros, a los tres minutos cabezazo de Pedro Inglés, tras falta lateral, y Falcón logra despejar con la yema de los dedos por encima del larguero. Lejos de acobardarse o encerrarse, salió el Orihuela con ánimo de resolver pronto. Y, de hecho, en el cincuenta y nueve, se produce una de las acciones más vistosas de Chechu, a la que Falcón no se quedó a la zaga. Chutó desde muy lejos con la izquierda y el portero del Hércules hizo una meritoria intervención despejando el balón a mano cambiada. Todo lo que hubiera podido ser y a la postre no fue, se produjo en el minuto sesenta y tres, la mejor ocasión para el Hércules, fue de nuevo Vergos. Recibe un pase en profundidad y el griego encara la portería con ventaja, el portero intenta bloquear cubriendo puerta, el clásico uno contra uno. Ni a un lado, ni por el otro, ni por arriba, como se dice en el argot; al muñeco. El cancerbero Aitor le adivinó la intención y le detuvo el balón con el cuerpo. Como las desgracias nunca llegan solas, Nani, que había visto de forma injusta una primera amarilla al comienzo del partido, vio la segunda, esta vez de forma justa y correcta por una acción de falta en el centro del campo a la que llegó tarde. Otra vez el Hércules se queda con diez y casi quince minutos por delante con el tiempo de descuento incluido. Ya no pasó mucho más, pero cierto es que el segundo tiempo fue del Orihuela, y eso que a los nuestros les apoyaba con aliento el nutrido número de seguidores que antes hemos referido.

Por la parte baja de la clasificación, casi da igual ser el último, que el penúltimo, que el antepenúltimo. Los cinco últimos clasificado están en un pañuelo de tres puntos de diferencia, y eso es solamente un partido, y lo dicho, la salvación a cinco puntos. El próximo enfrentamiento ya en casa será contra el conjunto gerundense del Llagostera, no es de los más complicados, pero lo de siempre, tratándose del Hércules nunca se sabe. Cada vez quedan menos jornadas y la Tercera División apunta más cerca. A mí, como creyente que soy, sólo se me ocurre rezar y lo hago de la única forma que se, como Dios nos enseñó: CHECHU NUESTRO, QUE ESTÁS EN LA VEGA BAJA, SANTIFICADO SEA TU NOMBRE; VENGA A NOSOTROS TU REINO …

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Ferrándiz

Se puede ser de equipos muy grandes, muy famosos, ganadores de muchos títulos, pero nosotros somos del Hércules. Modestia y orgullo pueden ir de la mano. En nuestro corazón habita ese pálpito blanquiazul. Sentimos al Hércules, como sentimos la Explanada, el Postiguet o la Cara del Moro. Macho Hércules.

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