Opinión

Actuación del gobierno en la crisis de la covid-19

Miembros del Gobierno de la legislatura actual (Fotografía: Pool Moncloa / Fernando Calvo).

Vaya por delante que no soy periodista o político. Soy un ciudadano más de los muchos españoles que estamos confinados en nuestros domicilios, siguiendo las pautas que nuestro gobierno nos impuso en el decreto del catorce de marzo del presente año.

Durante el mes transcurrido de confinación he tenido el tiempo suficiente para analizar la ineptitud de este gobierno en cuanto a las medidas que se han tomado para combatir esta pandemia del covid-19.

Ya va siendo hora de que los ciudadanos pongamos los puntos sobre las íes ante el número de incompetencias puestas de manifiesto por nuestros gobernantes que parece que han estado y siguen estando en otra galaxia. Las medidas han llegado tarde y mal y, las más importantes, no se han tomado nunca. ¿Responsables?, todos y cada uno de los miembros del gabinete de gobierno. Comenzando por los dos líderes, el presidente señor Sánchez y su vicepresidente el señor Iglesias y continuando por los responsables de los ministerios. Como sé, porque así lo ha manifestado el señor vicepresidente, en algunas ocasiones, el tomar medidas ante las críticas que no sean de su gusto, me acojo al artículo 20 de nuestra Constitución sobre la libertad de expresión.

Fotografía: Fernando Zhuminaicela.

Es un hecho que en nuestra nación actualmente no hay un gobierno sino dos y esto se vio muy claro en algo que jamás debía de haberse consentido, la manifestación feminista del 8 de marzo por mucho que se quisiera, y es mi opinión, el señor Iglesias y su pareja la vicepresidenta señora Montero, ambos extremados feministas, ¡qué caras!, manifestando lo felices que se sentían al participar en la manifestación, la también señora vicepresidenta Carmen Calvo, la señora Montero y la esposa del presidente, la señora Begoña Gómez que aparecieron en un primer plano con sus risas en muchos de los vídeos que, en ese mismo día, formaron parte de los telediarios. Transcurridos unos días, supimos que las tres estaban contaminadas al igual que lo estarían un elevado número de asistentes que, a su vez, contaminaron a otras personas que no habían ido a la manifestación. A todo esto, hay que añadir que la OMS había recomendado que esa manifestación no se llevara a cabo. No solo en Madrid se celebró esta manifestación, sino que también hubo manifestaciones en muchas ciudades y lugares de toda España.

Y el señor presidente del gobierno no hizo nada por anularla, que hubiese sido lo lógico ante un virus que no respeta ni tan siquiera las fronteras. Pero no. ¿Cómo iba a encararse con la persona que lo mantiene en el poder? Es mi opinión, porque, si en lugar de ser un político que solo aspira a tener ese poder fuese un estadista, otro gallo nos cantaría.

Sí, señor presidente, usted debió de tomar esa decisión porque debía de haber tenido en cuenta que, en una ciudad como Madrid, con una población de cerca de siete millones de habitantes, al día siguiente de la manifestación, un número importante de personas no solo de la ciudad sino también de la periferia se trasladaron a sus trabajos en el metro, en autobuses y en trenes de cercanías que contagiaron a muchas personas más. Pero para eso hay que preocuparse de los gobernados y no de uno mismo.

Podría seguir con los hechos que se han desencadenado a partir de ese día. Desde las estadísticas de contagiados y muertos que no reflejan la realidad; pasando por las compras de material clínico; la tardanza en suministrarlo a los héroes sanitarios, fuerzas armadas, policías, Guardia Civil, empleados de supermercados etc.; la colaboración desinteresada de la población; y sobre todo el ejemplo, descartando algunos transgresores que no lo han cumplido, de la ciudadanía respetando el confinamiento.

Imagen: Tumisu.

Estos días atrás, creía que todas estas situaciones que hemos vivido le habían hecho abrir un poco los ojos y no cometer ningún otro error, pero parece ser que puede suceder y volver hacia atrás del camino recorrido. Aunque no fuese así, me tomo la libertad, señor presidente de decirle que lo que se ha adelantado en los mentideros sobre que los niños salgan a la calle con sus padres, que según dicen los expertos, combaten mejor que los ancianos la enfermedad con sus defensas, puede ser otro error. Porque eso, no es óbice para que se contaminen y puedan transmitir el virus a otras personas.

En sus apariciones en las cadenas de televisión, usted no se dirige a la ciudadanía admitiendo que su “desgobierno” ha sido colaborador del covid-19, en los casos que se han dado en diferentes comunidades autónomas que, por cierto, algunas han tenido que ir por su cuenta en el tema de compras de material sanitario.

Y si los medios de comunicación hacen una crítica, ahí está su vicepresidente para que diga que mienten y hay que sancionarlos como se hace en Venezuela, que es a lo que este señor está acostumbrado. Dicho en la Tercera Asamblea de Podemos.  

Y por último le voy a dar mi opinión sobre gobernar por la experiencia que he ido acumulando de los gobernantes que ya son historia a lo largo de mi ya extensa vida: Cuando los partidos políticos que alcanzan el poder se den cuenta que su responsabilidad como gobernantes no es favorecer a aquellos que comparten su ideología y que tienen la obligación de atender también a quiénes no la comparten, es posible que España, nuestra Patria, se convierta en un estado verdaderamente demócrata.    

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Joaquín Ñeco

Alférez de navío.

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