Opinión

502 euros

Imagen: Fotografin.

El 6 de octubre de 2008 se celebró en el Teatro Principal de Alicante un acto poco peculiar para lo que fue construido. Éste es el titular de uno de los dos trabajos que, al día siguiente, publicaba el diario Información: “CAM, Cámara y Coepa piden al Gobierno liquidez para los mercados”. Asistieron más de 1.400 empresarios “en busca de soluciones ante el descalabro económico internacional”.

Hubo parlamentos de Roberto López Abad director general de la Caja–, Modesto Crespo –entonces presidente de la patronal de empresarios, después del Consejo de la Caja–, Emilio Ontiveros –presidente de Analistas Financieros y facturador de servicios a la entidad de ahorro– y Antonio Fernández Valenzuela –presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación–.

Diario Información, 7 de octubre 2008 (Fuente: Hemeroteca diario Información).

López Abad –que, como se sabe, ha estado procesado por diversos aspectos relacionados con su gestión al frente de la CAM– llegó a pedir “una amnistía fiscal” para que afloraran los billetes ocultos y acumulados por las empresas por esas fechas, según narró el colega Jorge Fauró. “Los casi 60.000 millones de euros de dinero negro  que se calcula existen en España dan para dos de funcionamiento de la economía”, propuso el hoy exdirectivo. En esa línea, parece que en otra reunión de carácter interno, según me comentaron, llegó incluso a propugnar que debían desaparecer los billetes de 500 euros para dificultar la economía sumergida de alto nivel.

La crisis económica actual, originada por la pandemia del covid-19, se anuncia por los especialistas de mayor enjundia que aquella, de raíces inmobiliarias. Acaso aquella medida nonata sería interesante, también en estos momentos. Imaginemos, siquiera por un momento, que la Comunidad Europea anunciara que los billetes de este valor quedarán sin valor alguno a 31 de diciembre de 2020. ¿Qué harían todos sus poseedores? Obviamente, tendrían que “lavar” el billetamen urgentemente y/o gastarlo con pérdidas o con costes fiscales, lo cual sería seguramente positivo para los estados europeos y la economía en general.

A cierta distancia de los billetes “lilas” están las monedas de 2 euros. Mi costilla se lamenta que nunca le devuelven ejemplares de este valor facial cuando paga con un billete; que prácticamente han desaparecido, asegura. Yo calculo que si todas las abuelas hacen como ella, que trata de recogerlas para darlas como aguinaldos a sus nietos con la promesa de que vayan directamente a sus huchas, no es de extrañar, pues, que no corran con fluidez en el comercio minorista.

Mientras tanto, los altos funcionarios del banco emisor español que tan poco celoso se mostró en su labor de control sobre las extinguidas Cajas de Ahorros, ahora no para de lanzar mensajes negativos, preocupantes, agoreros… sobre la economía que nos ha de venir pasado mañana. Así que, por si acaso algún día deciden eliminar de la circulación los billetes para activarla –siguiendo la sugerencia del tal López– en cuanto pueda hacerme con uno lo voy a enmarcar a ver si sube de valor; y respecto a las monedas, colijo que pronto se puedan encontrar en el mercadillo de la plaza del Ayuntamiento con algún sobreprecio.

Sending
User Review
0 (0 votes)

Toni Gil

Comentar

Click here to post a comment

*

code

Patrocinadores