Trescientas... y pico

2021, una luz en un mar de cocodrilos

Fotograma del vídeo de los diputados que quieren un 2021 libre de crispación (Fuente: El Mundo).

Es posible que estos días hayan oído hablar, aunque haya sido como de pasada, del Club del Cocodrilo, una curiosa asociación política que se está gestando en el Congreso de los Diputados “para intentar rebajar la crispación”. Si lo han hecho, entenderán las palabras que siguen; y si no, háganlo si tienen ocasión. Quizás sirva para rebajar la dosis de miedo e incertidumbre en la dificultosa travesía política, económica y sanitaria que este país inicia en 2021 tras la charca infesta que, definitivamente, ha sido el año que se fue.

En medio del lodazal en el que andamos, y pese al nombre elegido con el que se identifica el colectivo, sus objetivos son eso dicen en su “carta de presentación”– muy otros. Construir puentes entre diferentes, hacer que el paso de una orilla a la otra sea posible sin el temor a dejarse media vida en las dentelladas de estos sigilosos lagartos, del adversario político, y que el cruzar de uno a otro lado no acabe siendo una aventura donde la existencia del que piensa y siente diferente parezca incluso estar en juego.

Visionando la feliz iniciativa, las cinco escenas allí representadas, las cinco referencias históricas escogidas por cada uno de sus cinco improvisados actores, y por una extraña asociación de ideas que le sorprende a uno de vez en cuando, vi en ellas un cierto paralelismo con una de esas experiencias que habitan en el sótano de los recuerdos.

Fotograma del vídeo aludido (Fuente: El Mundo).

Eran mis comienzos como periodista en Elda. Era aquella una ciudad, como imagino saben, hecha de excesos, pero también repleta de historias de lucha y batallas ganadas y perdidas, donde la dignidad también se ganaba a dentelladas, y en aquel ya lejano tiempo coincidí con un fotógrafo de prensa que acabaría marcando época, Juan Cruces, quien tristemente  nos dejaba a principios de la primera ola de la maldita pandemia. Bien, pues Cruces-Ernes, así firmaba sus trabajos, nos comentaba con cierta frecuencia a quienes transitamos junto a él parte de aquel camino, su incredulidad por la incapacidad de los grupos políticos para ponerse de acuerdo en temas importantes, su enorme desazón por los modos y maneras cómo se hacía política entonces, especialmente en el ámbito municipal, que él experimentó a uno lado y otro de la barrera.

¿Cómo es posible –venía a decir, parece que estuviera escuchando sus palabras– que los grupos políticos no se puedan poner de acuerdo casi nunca? ¿Cómo es posible que la pelea se dé incluso en temas menores, cuestiones que a todos nos benefician más allá de la ideología de cada uno? Él, que había sido concejal de la Alianza Popular de Manuel Fraga, nunca lo entendió.

Por eso, en medio del lodazal político en el que andamos metidos, en medio de la refriega que roza el insulto y la descalificación personal continua que, parece, se ha convertido la política española en el presente y especialmente desde que PSOE y Podemos gobiernan juntos, ver que un grupo de diputados del PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos y Bildu –Vox estaba en el embrión del atrevido club, pero decidió apearse del tren en marcha, y el PP está en el vídeo, pero medio se ha ido ya– han sido capaces de compartir dos escasos minutos, apenas ciento veinte segundos, para desear(nos) un Feliz 2021, es sencillamente reconfortante.

Otro fotograma del vídeo (Fuente: El Mundo).

Aunque haya sido un pacto en precario, aunque solo sea el ligero pétalo de la flor de un día, aunque solo sea el remedo de otro club, el Club de Spinelli, que naciera en los ochenta del pasado siglo en el seno de la Unión Europea para impulsar el diálogo entre diferentes, solo quedaría decir seis veces gracias. Gracias Roberto Uriarte (Podemos-Vizcaya); gracias María Guijarro (PSOE-Vizcaya); gracias Fernando Gutiérrez (PP-Melilla); gracias Sara Giménez (Ciudadanos-Madrid); gracias Jon Iñarritu (Bildu-Guipúzcoa). Y gracias póstumas Juan Cruces por aquella insistencia tuya que, hoy, sabemos no era solo bonhomía, sino un inmenso sentido común y de anticipación de lo que estaba por venir. Una hermosa luz en un mar de cocodrilos.

Sending
User Review
5 (1 vote)

Pepe López

Comentar

Click here to post a comment

*

code

Patrocinadores